Nueva generación de buques japoneses amplía poder militar, acelera modernización naval y refuerza presencia estratégica ante tensiones crecientes en la región asiática
Japón ha dado un paso decisivo hacia el fortalecimiento de su capacidad militar al formalizar un nuevo contrato multimillonario para la construcción de fragatas avanzadas. La información fue divulgada por “Fuerzas de Defensa”, basándose en reportajes especializados recientes, indicando que el Ministerio de Defensa japonés firmó un acuerdo con Mitsubishi Heavy Industries para la producción de tres nuevas unidades de la clase “Upgraded Mogami”.
En total, el contrato involucra los cascos 3 a 5 del programa New FFM, con un valor estimado en 128,6 mil millones de yenes — el equivalente a aproximadamente US$ 850 millones a US$ 900 millones. Esta inversión refuerza no solo la modernización de la flota japonesa, sino que también señala una respuesta directa al escenario cada vez más competitivo en el Indo-Pacífico.
La expansión naval japonesa acelera la producción en serie y fortalece la presencia estratégica
Además, este nuevo pedido no surge de forma aislada. En marzo de 2025, Mitsubishi Heavy Industries ya había recibido autorización para construir las dos primeras unidades de la nueva generación, consolidando una producción en serie que gana ritmo acelerado.
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Con esto, Japón amplía significativamente su capacidad de escolta naval, un factor esencial para proteger rutas marítimas y garantizar estabilidad regional. Al mismo tiempo, el país demuestra una estrategia clara: aumentar rápidamente el número de embarcaciones modernas, con menor necesidad de tripulación y un alto nivel de automatización.
Otro punto relevante es que el programa New FFM ha ganado aún más destaque internacional tras el anuncio de Australia, el 18 de abril, de la elección de una variante de la “Upgraded Mogami” para sus futuras fragatas. Este movimiento refuerza la competitividad del proyecto japonés en el escenario global, elevando su estatus como referencia en tecnología naval.
Las fragatas Upgraded Mogami traen avances tecnológicos y mayor poder de combate
Por otro lado, el gran diferencial de la nueva clase está en las mejoras técnicas significativas en relación a la versión original de la clase Mogami. Las fragatas actualizadas presentan aproximadamente 142 metros de longitud, contra 132,5 metros de la versión anterior, además de un ancho de cerca de 17 metros.
El desplazamiento estándar llega a aproximadamente 4.800 a 4.880 toneladas, pudiendo alcanzar cerca de 6.200 toneladas a plena carga — un salto considerable en relación a las 5.500 toneladas de la clase anterior. A pesar del aumento de tamaño y capacidad, la velocidad máxima se mantiene superior a 30 nudos, manteniendo alta performance operacional.
En términos de armamento, el avance es aún más evidente. Mientras que la clase Mogami original cuenta con 16 celdas de lanzamiento vertical Mk 41, la versión “Upgraded Mogami” duplica esa capacidad, llegando a 32 celdas. Esto amplía significativamente el poder de fuego, permitiendo el uso de misiles como el Type 12 perfeccionado, el nuevo sistema superficie-aire NSAM, el Type 23 A-SAM y el Type 17 SSM.
Además, los sensores y sistemas de combate han sido mejorados. El radar multifuncional evolucionado, aliado a sistemas más avanzados de guerra antisubmarina, garantiza mayor eficiencia en escenarios complejos. La integración con sistemas no tripulados, como USVs y UUVs, también representa un salto tecnológico importante, alineando a Japón con las tendencias más modernas de la guerra naval.
La estrategia militar japonesa apuesta por la automatización, eficiencia y respuesta rápida

Consecuentemente, el programa New FFM se posiciona como una de las principales prioridades de la modernización naval japonesa. La propuesta va más allá de la simple sustitución de barcos: se trata de crear una fuerza más ágil, eficiente y preparada para responder rápidamente a amenazas emergentes.
Otro aspecto estratégico es la reducción de la tripulación, estimada en alrededor de 90 personas, un número relativamente bajo para embarcaciones de este porte. Esto es posible gracias al alto nivel de automatización a bordo, que reduce costos operativos y aumenta la eficiencia en misiones prolongadas.
Al mismo tiempo, la propulsión del tipo CODAG — que combina motores diésel con turbina a gas — garantiza un equilibrio entre rendimiento y economía. Esta configuración permite que las fragatas operen con flexibilidad en diferentes escenarios, desde patrullas de rutina hasta operaciones de alta intensidad.
La industria japonesa se fortalece y consolida su liderazgo en la construcción naval militar
Por último, desde el punto de vista industrial, el contrato refuerza el papel de Mitsubishi Heavy Industries como principal protagonista de la construcción naval militar en Japón. La empresa consolida su posición estratégica al liderar uno de los proyectos más ambiciosos de la actualidad en el sector de defensa.
Además, la iniciativa demuestra la intención de Tokio de acelerar la producción de barcos de superficie con capacidades ampliadas en guerra antisubmarina, defensa aérea y ataque de superficie. Este movimiento no solo fortalece la seguridad nacional, sino que también posiciona a Japón como uno de los principales actores globales en la industria de defensa.
«`Ante este escenario, queda evidente que el avance de las fragatas “Upgraded Mogami” no es solo una actualización tecnológica, sino un hito en la transformación del poder naval japonés — con impactos directos en el equilibrio estratégico del Indo-Pacífico.
Con información de: Poder Naval

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