Estudio publicado en Communications Earth & Environment detectó magma escondido entre 8 y 15 km usando tomografía por ruido ambiente y apunta aplicaciones en geotermia, litio y tierras raras
Un superreservorio de magma de aproximadamente 6.000 km³ fue identificado bajo la Toscana, en Italia, por un equipo suizo-italiano que utilizó una técnica de imagen del subsuelo para mapear material derretido a hasta 15 km de profundidad. El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad de Ginebra, con contribuciones de institutos italianos de geociencias y geofísica.
El estudio fue publicado en la revista Communications Earth & Environment y describe cómo se detectó el magma entre 8 y 15 km dentro de la corteza continental, incluso sin señales visibles en la superficie, como cráteres, deformaciones del suelo o emisiones de gas.
Por qué este magma se mantuvo oculto por tanto tiempo
Reservorios gigantes de magma son conocidos en lugares como Yellowstone, el lago Toba y el lago Taupo, donde hay evidencias claras en la superficie, como depósitos de erupciones, cráteres, deformación del terreno y emisión de gases.
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En la Toscana, el escenario es diferente. Sin señales superficiales evidentes, grandes volúmenes de magma pueden permanecer escondidos y pasar desapercibidos por largos períodos, incluso en una región con actividad geotérmica conocida.
Cómo los científicos “vieron” el magma a 15 km de profundidad

Imagen: Artículo
El magma fue identificado con tomografía por ruido ambiente, una técnica de imagen del subsuelo utilizada en sismología. La propuesta es aprovechar las vibraciones naturales del ambiente, generadas por olas del océano, viento y también por actividad humana.
Estas señales se propagan por el suelo y son registradas por sensores sísmicos de alta resolución instalados en la superficie. En el estudio, se utilizaron alrededor de 60 instrumentos. Cuando las ondas sísmicas se mueven a una velocidad anormalmente baja, esto puede indicar la presencia de material derretido, como magma.
Lo que la imagen 3D reveló sobre el reservorio bajo la Toscana
Con el análisis combinado de los registros, los investigadores reconstruyeron una imagen tridimensional de la estructura interna del área estudiada. El resultado indica reservorios con aproximadamente 6.000 km³ de fluidos volcánicos a profundidades de 8 a 15 km, asociados a un sistema magmático profundo.
Los autores destacan que la región ya era conocida por ser geotérmicamente activa, pero la cantidad de magma identificada sorprendió por ser comparable a la de sistemas supervolcánicos.
¿Hay riesgo de supervolcán ahora?
El estudio resalta que, aunque este cuerpo de magma puede, en teoría, contribuir a la formación de un supervolcán a lo largo de escalas geológicas, no representa una amenaza en este momento, según los investigadores.
Es decir, el descubrimiento es relevante desde el punto de vista científico y geológico, pero no ha sido descrito como una alerta de riesgo inmediato.
¿Por qué este descubrimiento puede ayudar a la geotermia, litio y tierras raras?
Además de la investigación fundamental, los autores apuntan aplicaciones prácticas. Sistemas magmáticos profundos están ligados a la formación de reservorios geotérmicos y también a depósitos asociados a elementos como litio y tierras raras, que entran en cadenas industriales como la de baterías de vehículos eléctricos.
La conclusión del trabajo también destaca la tomografía como una herramienta capaz de explorar el subsuelo con más rapidez y menor costo, lo que puede apoyar iniciativas ligadas a la transición energética.
¿Crees que este tipo de mapeo del magma debería ampliarse en otras regiones geotérmicas para acelerar la búsqueda de energía y minerales estratégicos?

Por supuesto. Cada país debería levantar el mapa de bolsas magmáticas que haya en su territorio.