Destinus S quiere volar a Mach 5 con hidrógeno líquido, llevar 25 pasajeros y reducir viajes transatlánticos a cerca de 90 minutos.
Veinte años después del último vuelo comercial del Concorde, una nueva generación de empresas intenta volver a colocar la aviación de altísima velocidad en el centro de la industria aeroespacial. Pero la propuesta de la europea Destinus va más allá de la idea de simplemente resucitar el transporte supersónico: el objetivo es crear una aeronave hipersónica impulsada por hidrógeno líquido, capaz de volar a Mach 5, cerca de 6.100 km/h, velocidad superior a la del legendario SR-71 Blackbird, uno de los aviones más rápidos jamás operados por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Bautizado como Destinus S, el proyecto prevé una aeronave para aproximadamente 25 pasajeros, capaz de conectar ciudades como Londres y Nueva York en cerca de 90 minutos.
La empresa afirma que la aeronave combinará tecnologías de turbina, postcombustión a hidrógeno y sistemas de propulsión orientados a regímenes hipersónicos, en una arquitectura que mezcla conceptos de avión convencional, cohete y vehículo de alta altitud. El proyecto aún está en desarrollo y no existe como aeronave operativa.
Destinus S quiere crear una aeronave capaz de volar cinco veces más rápido que el sonido
El centro del proyecto es la velocidad. Según la empresa, el Destinus S fue concebido para operar en régimen de Mach 5, aproximadamente cinco veces la velocidad del sonido y más de dos veces la velocidad de crucero del Concorde, que operaba cerca de Mach 2.04.
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En este nivel de rendimiento, los trayectos intercontinentales podrían sufrir una drástica reducción de tiempo. La propia empresa utiliza como ejemplo rutas entre Europa y América del Norte realizadas en aproximadamente una hora y media.
El hidrógeno líquido es la pieza central de la estrategia para alcanzar velocidades extremas
Diferente de aeronaves convencionales impulsadas por queroseno, Destinus apuesta por el hidrógeno líquido. Según la compañía, el combustible ofrece alta densidad energética por masa y también puede ser utilizado como elemento de enfriamiento térmico, algo considerado fundamental en aeronaves hipersónicas.
A velocidades superiores a Mach 5, el calentamiento aerodinámico se convierte en uno de los mayores desafíos de la ingeniería.
La fricción con el aire genera temperaturas extremas sobre la estructura de la aeronave, exigiendo soluciones avanzadas de gestión térmica.
Concepto mezcla motores turborreactor y sistemas orientados al vuelo hipersónico
La empresa describe una arquitectura híbrida de propulsión. Según información divulgada por Destinus, el sistema utiliza motores que respiran aire para el despegue y aceleración inicial, combinados con tecnologías de postcombustión alimentadas por hidrógeno.

La lógica es similar a la utilizada en varios estudios de aeronaves hipersónicas. El objetivo es aprovechar diferentes sistemas de propulsión conforme la velocidad aumenta a lo largo del vuelo.
Aunque el Destinus S aún exista solo como proyecto, la empresa ya ha puesto prototipos en vuelo. El primer demostrador, llamado Jungfrau (Destinus-1), realizó su vuelo inaugural en 2021. Posteriormente, la compañía probó el Eiger, un vehículo más grande utilizado para validar conceptos aerodinámicos y operacionales.
Estos vehículos no son aeronaves hipersónicas. Funcionan como plataformas de desarrollo para sistemas que podrán ser usados en modelos futuros.
Destinus 3 fue diseñado para probar postcombustión a hidrógeno
Uno de los programas más importantes de la empresa es el Destinus 3. Presentado en el Salón Aeronáutico de París de 2023, el demostrador fue descrito como un prototipo de aproximadamente 10 metros de longitud y cerca de 2 toneladas, equipado con tecnología propietaria de postcombustión a hidrógeno.
Según la compañía, el vehículo fue concebido para validar sistemas ligados a la futura generación de aeronaves supersónicas e hipersónicas. La meta divulgada era alcanzar velocidades cercanas a Mach 1,3 durante campañas futuras de vuelo.
Prueba con posquemador alimentado por hidrógeno fue presentada como hito tecnológico
En 2023, la empresa anunció pruebas de un sistema de poscombustión alimentado por hidrógeno. Según Destinus, el demostrador Jungfrau realizó vuelos utilizando un turborreactor modificado asociado a un posquemador alimentado por hidrógeno.
La compañía clasificó el experimento como la primera utilización de este tipo de sistema en vuelo. El objetivo era validar funcionamiento, estabilidad y eficiencia de la tecnología en ambiente real.
Estas pruebas son parte de la estrategia gradual adoptada por la empresa para madurar tecnologías antes de intentar alcanzar regímenes mucho más rápidos.
Plan prevé aeronave comercial hasta la próxima década
Destinus afirma que pretende introducir una primera aeronave comercial hipersónica entre 2030 y 2032. Según materiales divulgados por la empresa y reportajes especializados, el Destinus S sería la primera etapa de esta estrategia, con capacidad para aproximadamente 25 pasajeros.
Proyectos posteriores incluyen aeronaves significativamente más grandes. La compañía ya ha presentado conceptos como el Destinus L, descrito como un modelo capaz de transportar hasta 400 pasajeros en vuelos de larga distancia. Destinus sostiene que el hidrógeno puede reducir drásticamente las emisiones ligadas a la propulsión.
Según la empresa, el uso de hidrógeno obtenido a partir de fuentes renovables permitiría una operación sin emisión directa de dióxido de carbono durante la quema del combustible.
Sin embargo, los expertos destacan que la sostenibilidad total depende de toda la cadena de producción del hidrógeno, incluyendo generación, licuefacción, almacenamiento y transporte.
La empresa presenta el hidrógeno como elemento central para hacer viable la aviación hipersónica a largo plazo.
Europa intenta volver a la carrera de alta velocidad tras el fin del Concorde
El proyecto también tiene un peso simbólico para la industria aeroespacial europea. Desde la jubilación del Concorde en 2003, ninguna aeronave comercial ha vuelto a operar regularmente por encima de la velocidad del sonido en rutas de pasajeros.

Varias empresas intentan llenar ese vacío. Destinus forma parte de un grupo creciente de programas que apuestan por nuevas tecnologías de propulsión, materiales avanzados y combustibles alternativos para intentar reabrir la era del transporte aéreo ultrarrápido.
Ficha técnica del Destinus S
| Especificación | Datos |
|---|---|
| Modelo | Destinus S |
| Empresa | Destinus |
| País-base | Suiza / Europa |
| Categoría | Aeronave hipersónica en desarrollo |
| Capacidad prevista | 25 pasajeros |
| Velocidad de crucero planificada | Mach 5 |
| Velocidad aproximada | Aproximadamente 6.100 km/h |
| Combustible | Hidrógeno líquido |
| Tipo de propulsión | Arquitectura híbrida con motores a aire y sistemas orientados al vuelo hipersónico |
| Objetivo operativo | Transporte intercontinental ultrarrápido |
| Ejemplo de ruta divulgada | Londres–Nueva York en aproximadamente 90 minutos |
| Estado | Proyecto conceptual en desarrollo |
| Previsión divulgada para entrada en servicio | Década de 2030 |
| Proyecto derivado mayor | Destinus L (hasta 400 pasajeros) |
Datos compilados a partir de información divulgada por la empresa y reportajes especializados.
Más de veinte años después del fin del Concorde, la aviación vuelve a perseguir velocidades que parecían haber quedado atrapadas en el pasado.
El Destinus S aún necesita superar enormes desafíos de ingeniería, certificación e infraestructura, pero la ambición es clara: transformar viajes intercontinentales de varias horas en trayectos medidos en minutos y volver a colocar el vuelo hipersónico en el centro de la disputa tecnológica global.


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