1. Inicio
  2. / Ciencia y tecnología
  3. / Los mágnons duran 100 veces más en laboratorio y abren camino para chips diminutos, más rápidos, fríos y movidos por el magnetismo.
Tiempo de lectura 4 min de lectura Comentarios 0 comentarios

Los mágnons duran 100 veces más en laboratorio y abren camino para chips diminutos, más rápidos, fríos y movidos por el magnetismo.

Escrito por Viviane Alves
Publicado el 01/06/2026 a las 19:35
Actualizado el 01/06/2026 a las 19:36
¡Sé la primera persona en reaccionar!
Reaccionar al artículo

Quasipartículas magnéticas alcanzan 18 microsegundos en estudio de la Universidad de Viena y refuerzan el potencial de la magnónica

Un avance importante en la magnónica ha reavivado el debate sobre el futuro de las computadoras miniaturizadas.

Investigadores de la Universidad de Viena, en Austria, lograron ampliar en 100 veces la vida útil de los magnones, quasipartículas vinculadas a las ondas de magnetización en materiales sólidos.

Según el estudio publicado en la revista Science Advances, el equipo liderado por Rostyslav Serha alcanzó hasta 18 microsegundos de duración.

El resultado superó los nanosegundos observados en experimentos anteriores y abrió una nueva ruta para dispositivos mucho más pequeños.

El descubrimiento también muestra que la longevidad de los magnones no depende de una barrera fundamental de la física, sino de la calidad de los materiales utilizados.

La magnónica surge como alternativa a la electrónica tradicional

La magnónica aparece como una de las apuestas para superar los límites de la electrónica actual.

La electrónica tradicional manipula electrones para procesar información en chips y sistemas computacionales.

La magnónica, por su parte, trabaja con los spins, que son estados magnéticos de estos electrones.

Estos spins pueden generar ondas organizadas de forma armónica, conocidas como magnones.

La tecnología crea un puente entre electricidad y magnetismo, de manera similar al camino abierto por la espintrónica.

Según el texto base, los procesadores magnónicos podrían ser hasta 1.000 veces más rápidos y operar sin calentamiento intenso.

Qué son los magnones y por qué llaman la atención

Los magnones son ondas de magnetización que recorren materiales magnéticos sólidos.

La comparación más simple es con las ondulaciones formadas en un lago cuando una piedra golpea el agua.

Los fotones se propagan en el vacío o en fibras ópticas.

Los magnones, por otro lado, se mueven dentro de un sólido magnético.

Esta característica hace que estas quasipartículas sean especialmente interesantes para circuitos en escala muy pequeña.

Su longitud de onda puede ser reducida a la escala nanométrica, permitiendo que circuitos magnónicos quepan dentro de chips.

Ilustración científica en 3D muestra un chip magnónico con capa YIG sobre sustrato GGG, ondas de spin coloridas, vectores magnéticos y canales de entrada y salida representando la propagación de mágnones en un dispositivo experimental.
Representación gráfica de ondas de spin y mágnones propagando señales en un dispositivo magnónico basado en granada de itrio y hierro (YIG).

Avance técnico dependió de frío extremo y material ultrapuro

El avance obtenido por el equipo de la Universidad de Viena combinó dos estrategias principales.

Primero, los investigadores usaron mágnones de longitud de onda corta, en lugar de los mágnones uniformes convencionales.

Esta elección hizo que las cuasipartículas fueran menos sensibles a los defectos superficiales del cristal.

Estos defectos habían limitado la vida útil de los mágnones en experimentos anteriores.

Luego, los científicos enfriaron esferas ultrapuras de granada de itrio y hierro, conocida como YIG, a solo 30 milikelvin.

Esta temperatura está muy cerca del cero absoluto.

Procesos térmicos capaces de destruir los mágnones fueron prácticamente congelados en este ambiente extremo.

Criogenia aún limita aplicaciones comunes, pero favorece sistemas avanzados

La necesidad de temperaturas extremadamente bajas aún representa un obstáculo para aplicaciones prácticas en la vida cotidiana.

La computación avanzada y la metrología de alta precisión, sin embargo, ya operan frecuentemente en ambientes criogénicos.

Por esta razón, la baja temperatura no elimina el potencial del descubrimiento en estos campos específicos.

El experimento también demostró que la vida útil de los mágnones puede avanzar con materiales más puros.

Incluso la muestra menos pura utilizada por los investigadores superó todos los récords anteriores.

Pureza de los materiales puede definir el futuro de la computación magnónica

La conclusión más importante del estudio está en la relación entre material y estabilidad.

El equipo mostró que la duración de los mágnons no está controlada por una ley física imposible de eludir.

En la práctica, la longevidad depende de los rastros de impurezas presentes en el material utilizado.

Cuanto más puro sea el material, mayor podrá ser la vida útil de estas cuasipartículas.

Este punto coloca a la ciencia de los materiales en el centro del avance de la magnónica.

El camino hacia chips cada vez más pequeños y eficientes depende menos de una nueva física.

La próxima etapa depende de la capacidad de producir materiales aún más puros, estables y adecuados para sistemas basados en magnetismo.

Si los mágnons ya han alcanzado 18 microsegundos en condiciones controladas, ¿hasta dónde podrá esta tecnología transformar la próxima generación de la computación?

Suscribir
Notificar de
guest
0 Comentarios
Más reciente
Más viejo Más votado
Comentario
Ver todos los comentarios
Viviane Alves

Redactora enfocada en la producción de contenidos estratégicos orientados a la macro y microeconomía, geopolítica, mercado energético, sector automotriz y comercio global.

Compartir en aplicaciones
0
Nos encantaría conocer tu opinión sobre este tema, ¡deja tu comentario!x