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El mundo abre los ojos al PIX inventado en Brasil después de que el sistema moviera R$ 35,6 billones, avanzara en países como Francia, Portugal, Argentina y Paraguay y amenazara a gigantes de las tarjetas como Visa y Mastercard con un alto crecimiento y una adhesión récord.

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 25/05/2026 a las 20:28
Actualizado el 25/05/2026 a las 20:29
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Sistema creado por el Banco Central se convirtió en referencia en pagos instantáneos, redujo el uso de dinero en efectivo, amplió la bancarización y pasó a ser observado por otros países, mientras empresas globales de tarjetas observan la pérdida de espacio en parte de las transacciones.

El Pix consolidó en 2025 su posición como principal medio de pago de Brasil al mover cerca de R$ 35,36 billones en transferencias, según datos del Banco Central, además de ampliar su presencia en operaciones realizadas por brasileños fuera del país.

Creado por el Banco Central en 2020, el sistema de pagos instantáneos dejó de ser solo una alternativa a las transferencias bancarias tradicionales y pasó a ocupar un espacio central en la rutina financiera de personas, empresas y prestadores de servicio.

Con esta expansión acelerada, el uso de dinero en efectivo perdió fuerza, modelos basados en tarjetas comenzaron a enfrentar más presión y la actuación del Estado brasileño en el mercado de pagos entró en el centro de una disputa internacional.

En 2025, el volumen movido por el Pix creció cerca de 33,6% en relación al año anterior, cuando las transacciones sumaron aproximadamente R$ 26,46 billones, mientras que la cantidad de operaciones llegó a cerca de 79,8 mil millones en el período.

Este resultado ayuda a explicar por qué el sistema pasó a ser observado fuera de Brasil, ya que la alta adhesión entre consumidores vino acompañada de cambios en la forma en que pequeños negocios reciben pagos y administran sus costos.

Además de reducir la dependencia de dinero en efectivo, el Pix creó una infraestructura pública de pago digital con funcionamiento ininterrumpido, capaz de atender desde transferencias personales de bajo valor hasta cobros comerciales realizados por empresas y autónomos.

Pix cambia la rutina de pagos en Brasil

La adopción en masa ocurrió porque el Pix reúne tres características que ganaron peso en el cotidiano financiero: liquidación en pocos segundos, disponibilidad todos los días y gratuidad para personas físicas en la mayor parte de las operaciones.

Esta combinación permitió que transferencias de bajo valor, pagos en tiendas, cobros entre autónomos y compras en línea migraran rápidamente a un modelo más simple, sin depender de horarios bancarios o de etapas adicionales de compensación.

Antes de la popularización del Pix, buena parte de estas operaciones dependía de TEDs, DOCs, boletos, cheques, tarjetas o dinero en efectivo, cada uno con limitaciones ligadas a plazos, tarifas, horarios restringidos, costo operacional o intermediarios privados.

Con el avance del pago instantáneo, el cheque perdió aún más relevancia, mientras que los boletos y transferencias tradicionales comenzaron a competir con un instrumento más directo para el usuario y más económico en diversas situaciones comerciales.

La tarjeta sigue siendo importante, sobre todo en el crédito a plazos, pero dejó de ser la única opción práctica en muchos establecimientos, especialmente cuando el comerciante busca recibir el valor de inmediato y reducir gastos con tasas.

Tiendas, restaurantes, profesionales autónomos y prestadores de servicio también comenzaron a usar el Pix como alternativa para disminuir costos relacionados con terminales de pago, adquisición y plazos de recepción, lo que abrió espacio para descuentos en pagos instantáneos.

En varios casos, el descuento ofrecido al cliente refleja precisamente esta diferencia de costo, ya que el dinero entra en la cuenta del comerciante en pocos segundos y sin la misma estructura de intermediación de las tarjetas.

Bancarización crece con pago instantáneo

Entre los efectos más relevantes de la expansión del Pix está el avance de la inclusión financiera, principalmente porque el sistema hizo más necesario tener una cuenta para recibir, pagar y transferir valores en el día a día.

El Banco Central informó en 2026 que 96,4% de la población adulta tenía cuenta bancaria o cuenta de pago, aunque una parte menor fuera considerada usuaria activa del sistema financiero.

Este movimiento no puede ser atribuido solo al Pix, ya que la digitalización bancaria, los bancos digitales, los programas de transferencia de renta y la popularización de los smartphones también contribuyeron a la apertura de cuentas.

Aun así, el pago instantáneo aceleró la entrada de nuevos usuarios en el sistema financiero al convertir la cuenta digital en una herramienta práctica para compras, cobros, transferencias familiares y recepciones por servicios prestados.

El cambio alcanzó grupos que antes dependían más del dinero en efectivo, como trabajadores informales, pequeños vendedores, prestadores autónomos y consumidores con menor uso de servicios bancarios tradicionales.

Al mismo tiempo, las empresas comenzaron a adaptar sus formas de cobro al comportamiento de clientes que prefieren pagar con el celular, lo que reforzó la presencia del Pix en tiendas físicas, aplicaciones y servicios presenciales.

Un estudio de Google sobre medios de pago mostró que el uso frecuente de billetes y monedas cayó de 43% en 2019 a 6% en 2024 entre los brasileños encuestados.

Este dato refuerza la pérdida de espacio del dinero físico frente a soluciones digitales, con el Pix ocupando un papel central en la transformación de los hábitos de pago y en la relación cotidiana de los consumidores con bancos y billeteras digitales.

Dinero en efectivo pierde espacio en las transacciones

La retracción del dinero en efectivo también aparece en las estadísticas de retiros, que comenzaron a registrar caídas sucesivas a medida que los pagos por celular, transferencias instantáneas y billeteras digitales ganaron espacio en el consumo diario.

Un informe del Banco Central sobre medios de pago indicó que, en el segundo semestre de 2025, los retiros en las modalidades tradicionales retrocedieron 13,8% en relación con el mismo período del año anterior.

Esta caída no significa la desaparición del dinero físico, que aún tiene importancia en regiones con menor acceso digital, fallas de conectividad, preferencia por pagos presenciales o dificultad de uso de servicios bancarios por el celular.

Aun así, los datos muestran un cambio estructural en el comportamiento financiero de los brasileños, marcado por una menor circulación de billetes y una mayor confianza en soluciones digitales para pagos de rutina.

Después del lanzamiento, el Pix también avanzó en funcionalidades orientadas a usos más recurrentes, como el Pix Automático, creado para pagos periódicos, y el Pix Programado Recurrente, usado para programar transferencias y cobros futuros.

Estas herramientas acercan el sistema a áreas antes dominadas por débito automático, boletos y tarjetas, al permitir que pagos programados se realicen dentro de la misma infraestructura instantánea creada por el Banco Central.

El Banco Central llegó a anunciar una agenda para el Pix Parcelado, pero decidió no crear una regulación específica para la modalidad en diciembre de 2025.

En la práctica, las instituciones financieras continúan ofreciendo productos de crédito asociados al Pix, mientras que el receptor puede obtener el valor total y el pagador asume el fraccionamiento según las condiciones contratadas.

Pix en el exterior depende de intermediarios

La expansión internacional del Pix aún no significa que el sistema brasileño se haya convertido en una red global propia, como ocurre con marcas internacionales de tarjeta presentes en diferentes países y monedas.

Fuera del país, el uso depende de fintechs, bancos, adquirentes o plataformas de cambio que hacen el puente entre el pago en reales y la recepción en la moneda local por el establecimiento comercial.

Este modelo ya aparece en establecimientos de destinos frecuentados por brasileños, incluyendo lugares en Argentina, Paraguay, Portugal, Francia y otros mercados con flujo relevante de turistas del país.

En general, el consumidor escanea un código QR, confirma el valor en reales y la institución intermediaria se encarga de la conversión cambiaria, de los tributos aplicables y de la liquidación al comerciante en la moneda correspondiente.

En marzo de 2026, el Banco do Brasil lanzó una solución para permitir que los brasileños pagaran compras en Argentina vía Pix, en asociación con el Banco Patagonia.

La operación fue presentada como una etapa de integración regional y de ampliación del uso del pago instantáneo fuera del territorio brasileño, aún basada en acuerdos entre instituciones financieras y empresas asociadas.

En la práctica, estas iniciativas indican que la aceptación internacional aún está localizada y depende de acuerdos comerciales, infraestructura privada de intermediación y reglas de cambio aplicables a cada operación.

Incluso con este alcance limitado, el avance llama la atención porque aprovecha la familiaridad de los brasileños con el Pix y puede reducir el uso de tarjetas en parte de los gastos realizados durante viajes.

Disputa con tarjetas llega a Estados Unidos

El crecimiento del Pix también entró en el radar de empresas globales de pago y del gobierno de Estados Unidos, especialmente por los impactos del sistema brasileño sobre la competencia en el mercado de medios digitales.

En 2025, la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos abrió una investigación sobre prácticas brasileñas consideradas potencialmente perjudiciales para empresas americanas, incluyendo temas relacionados con pagos digitales.

El gobierno brasileño respondió que el Pix no discrimina empresas extranjeras y que el Banco Central actúa como proveedor de infraestructura pública, neutral y orientada a la eficiencia, la competencia y la inclusión financiera.

También fue resaltado por la defensa brasileña que otros bancos centrales desarrollan sistemas de pago instantáneo similares, lo que coloca la experiencia nacional dentro de una tendencia internacional de modernización de los pagos.

La disputa ocurre porque el Pix redujo la dependencia de instrumentos privados en parte de las transacciones, aunque las tarjetas de crédito y débito continúan siendo relevantes en compras a plazos, programas de beneficios y operaciones internacionales.

En este escenario, la incomodidad de las marcas y empresas del sector está ligada al hecho de que una parte creciente de las operaciones deja de pasar por redes tradicionales de tarjetas.

Para consumidores y comerciantes, la elección entre Pix, tarjeta, boleto o dinero en efectivo pasó a depender de costo, conveniencia, plazo de recepción y posibilidad de pago a plazos, y no solo de la disponibilidad del medio de pago.

Debate fiscal acompaña crecimiento del Pix

El avance del Pix también abrió una discusión sobre formalización de ingresos y emisión de facturas, ya que el pago instantáneo deja registros financieros más fáciles de rastrear que operaciones hechas en dinero en efectivo.

Aunque aumenta la rastreabilidad de las transacciones, el Pix no sustituye obligaciones tributarias de empresas y prestadores de servicio, ni exime la emisión de documentos fiscales cuando la legislación exige ese registro.

Cuando una venta o prestación de servicio ocurre sin emisión de documento fiscal, el problema no está en el medio de pago, sino en el incumplimiento de las reglas fiscales aplicables a la actividad económica.

El Pix solo hizo más visible una parte de las operaciones que antes podría circular en dinero en efectivo, fuera del sistema bancario, lo que amplió el debate sobre fiscalización, formalización y educación tributaria.

Por eso, la expansión del sistema tiende a mantener el tema en el centro de las discusiones entre Banco Central, Hacienda Pública, empresas, autónomos y consumidores en los próximos ciclos de regulación.

La tecnología facilitó pagos y amplió la bancarización, pero también aumentó la necesidad de adaptación regulatoria, fiscalización proporcional y educación financiera para que el uso continúe creciendo sin distorsiones relevantes.

El Pix nació como una infraestructura brasileña de pago instantáneo y, en pocos años, pasó a influir en hábitos de consumo, modelos de negocio y discusiones internacionales sobre competencia.

Su crecimiento récord muestra que la disputa ya no involucra solo a bancos y fintechs, sino también a gobiernos, empresas globales de pago y el futuro de la circulación del dinero.

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Alisson Ficher

Periodista graduado desde 2017 y activo en el área desde 2015, con seis años de experiencia en revista impresa, experiencia en canales de televisión abierta y más de 12 mil publicaciones en línea. Especialista en política, empleos, economía, cursos, entre otros temas y también editor del portal CPG. Registro profesional: 0087134/SP. Si tiene alguna duda, quiere reportar un error o sugerir un tema sobre los asuntos tratados en el sitio, contáctenos por correo electrónico: alisson.hficher@outlook.com. ¡No aceptamos currículos!

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