Investigadores de la Universidad de Nagoya Desarrollaron una Técnica Que Graba Mensajes en Hielo Con Código Morse, Usando Solo Calor, Sal y Sensores Térmicos
En un avance curioso en el campo del almacenamiento de datos, investigadores de la Universidad de Nagoya, en Japón, crearon un método para grabar y leer mensajes en bloques de hielo. La innovación usa calor, sal y cristales para registrar señales en código Morse directamente en la superficie congelada.
La investigación fue publicada en la revista Cell Reports Physical Science. En el estudio, los científicos mostraron cómo pulsos de calor aplicados sobre superficies de hielo con cloruro de sodio generan cavidades específicas.
Estas cavidades forman las señales de puntos y trazos del código Morse. El proceso no utiliza electrónicos ni materiales avanzados.
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La lectura de estos mensajes también impresiona. En lugar de luz o sensores ópticos, el sistema recurre a sensores térmicos.
Estos sensores detectan las variaciones de calor de las cavidades y traducen las señales grabadas. Con esto, el sistema permite que los mensajes sean borrados y regrabados con el simple derretimiento y recongelamiento de la superficie.
Según los autores, la técnica funciona con precisión y puede ser repetida varias veces. Como el proceso no depende de componentes electrónicos integrados en el hielo, ofrece una solución simple y eficiente para la grabación de datos temporales.
En el video divulgado junto al artículo, los científicos muestran la creación y lectura de las letras “F” y “L” en tiempo real.
Las cavidades generadas son invisibles a simple vista, lo que hace que el sistema sea aún más discreto. Solo cámaras térmicas o sensores infrarrojos pueden captar los datos almacenados.
El artículo destaca que este enfoque puede tener usos en codificación térmica, sensores ambientales y seguridad de datos.
El hecho de que el hielo sea naturalmente perecedero y reutilizable contribuye a la propuesta de un sistema temporal, pero eficaz.
El equipo afirma que el almacenamiento en hielo, aunque simple, representa una nueva forma de pensar sobre el uso de materiales en tecnologías emergentes. El estudio propone, así, una alternativa que une naturaleza, ciencia y creatividad.
Este descubrimiento muestra que, incluso en medio de tecnologías avanzadas, pueden surgir soluciones originales de elementos simples — como hielo y sal de cocina.
Con información de Super Interesante.

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