BNDES Amplía Inversión en Economía Circular
El Banco Nacional de Desenvolvimento Econômico e Social (BNDES) aprobó, en septiembre de 2025, un financiamiento de R$ 400 millones para Lwart Soluciones Ambientales, en Lençóis Paulista.
Este aporte forma parte de una inversión total de R$ 713 millones.
El objetivo es ampliar la capacidad de la mayor unidad de rerrefino de aceite lubricante del mundo.
Con esto, Brasil se consolida como líder en la economía circular del sector industrial.
Según la Folha de S. Paulo, el proyecto transforma a Lwart en la segunda mayor recicladora global.
-
La Amazonía comenzó a fallar en silencio — y los investigadores descubrieron que la sequía de 2023 hizo que la selva tropical más grande del planeta emitiera carbono en lugar de absorberlo…
-
El Océano Austral cambió de estado de forma tan súbita que los modelos climáticos se quedaron atrás — y el cambio ya está afectando el clima de todo el planeta…
-
El mercado solar brasileño creció un 400% con baterías, y la mayoría de los brasileños aún no sabe lo que esto hará con la factura de la luz…
-
Una minera australiana aterrizó en Poços de Caldas para extraer tierras raras — y Brasil aún no ha decidido si realmente quiere entregar sus minerales del futuro a extranjeros…
La empresa actúa en el segmento de aceites lubricantes usados y contaminados.
Así, el país gana una posición estratégica en el escenario internacional de reciclaje.
Capacidad Productiva Gana Expansión Significativa
La fábrica de Lwart ya procesa cerca de 240 mil metros cúbicos de aceite usado por año.
De ese total, genera 178 mil metros cúbicos de aceite recondicionado.
Con la expansión, la capacidad tendrá un salto adicional de 144 mil metros cúbicos anuales.
Esto convertirá a la planta en un referente global en sostenibilidad industrial.
El financiamiento se divide entre el Fondo Clima, responsable de R$ 320 millones, y la línea Finem, con R$ 80 millones.
Este aporte representa el 56% del total necesario.
Se prevé que la ampliación convierta a la planta paulista en una de las más modernas del sector.
Brasil pasará, entonces, a liderar el reciclaje de aceite mineral en el mundo.
Impacto Ambiental Positivo y Estratégico
Según Aloizio Mercadante, presidente del BNDES, el impacto ambiental será significativo.
Solo en 2025, el proyecto evitará la emisión de 501.707 toneladas de CO₂ equivalente.
Este número correspondería al refinado de petróleo virgen para obtener el mismo volumen de aceite base.
Esta reducción fortalece la política nacional de descarbonización y reduce la dependencia externa.
El rerrefino también impide que residuos tóxicos sean vertidos en el medio ambiente.
Así, se refuerza la importancia del reciclaje de aceites lubricantes como medida de preservación ambiental.
Proceso de Rerrefino y Ciclo Sostenible
El proceso de Lwart consiste en la recolección de aceites contaminados en estaciones, talleres e industrias.
Después, el material pasa por un tratamiento especializado y se transforma en aceite mineral sostenible.
Este producto regresa al mercado listo para ser reutilizado por industrias que fabrican nuevos lubricantes.
La práctica garantiza eficiencia energética y refuerza la lógica de economía circular.
En este modelo, los residuos se convierten nuevamente en insumo productivo.
Así, Brasil se posiciona como modelo global de reaprovechamiento sostenible.
El país logra alinear innovación tecnológica, preservación ambiental y competitividad industrial.
Este movimiento amplía el protagonismo nacional ante metas climáticas internacionales.
Relevancia Global y Proyección Futura
Con este avance, Lwart Soluciones Ambientales amplía su relevancia nacional y, al mismo tiempo, refuerza su papel estratégico. Mientras tanto, Brasil se consolida como protagonista mundial en prácticas industriales sostenibles.
Además, el proyecto crea una conexión entre inversión pública, innovación industrial y responsabilidad ambiental, por lo tanto genera impactos positivos duraderos. Al mismo tiempo, las políticas estratégicas transforman sectores enteros y elevan la competitividad brasileña.
Así, la expansión de la planta paulista refuerza el papel de Brasil en el mercado global y, consecuentemente, acelera nuevas asociaciones comerciales. Paralelamente, el reciclaje de aceite crece ante las metas de descarbonización.
Además de todo, el país refuerza su imagen internacional y asume una posición destacada. Y, ante este movimiento, surge la cuestión inevitable: ¿Brasil asumirá de una vez por todas el liderazgo global de la economía circular?

¡Sé la primera persona en reaccionar!