Estudio de la Universidad de Sydney analizó agujeros en Perú en Monte Sierpe, en el Valle del Pisco, encontró patrones ligados a quipus y reforzó hipótesis de mercado indígena donde maíz, algodón y otros productos podían ser contados en el propio paisaje, aunque la función exacta del sitio aún permanezca en debate científico.
Los agujeros en Perú volvieron a intrigar a los arqueólogos tras un nuevo estudio de la Universidad de Sydney que indica que la formación de Monte Sierpe, en el Valle del Pisco, pudo haber sido utilizada como un antiguo mercado indígena y sistema de contabilidad. La estructura reúne cerca de 5,200 cavidades alineadas por aproximadamente 1.5 km en el borde del valle.
Según el Refractor, el 22 de diciembre de 2025, propone una explicación económica y social para el lugar. Lo que antes parecía solo una franja misteriosa en la montaña ahora puede revelar cómo productos como maíz, algodón y otras mercancías eran organizados, medidos y negociados en el propio paisaje.
Un enigma arqueológico que comenzó por el cielo

Monte Sierpe, también llamado “Band of Holes” o “Franja de Agujeros”, llamó la atención internacional en 1933, cuando imágenes aéreas publicadas por la National Geographic mostraron una secuencia inusual de cavidades abiertas en el terreno. Vista desde arriba, la formación parecía una serpiente atravesando la ladera, motivo por el cual el nombre Monte Sierpe pasó a ser asociado al sitio.
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Durante décadas, los agujeros en Perú generaron hipótesis variadas. Algunos investigadores llegaron a considerar funciones ligadas a almacenamiento, defensa, captación de agua, agricultura, jardinería o recolección de niebla. El problema es que ninguna de estas explicaciones lograba encajar, al mismo tiempo, el tamaño, el patrón y la ubicación estratégica de la formación.
Lo que los drones revelaron sobre Monte Sierpe
La nueva etapa de la investigación utilizó drones para mapear el sitio con más precisión. Este levantamiento permitió observar que las fosas no están esparcidas de forma aleatoria. Aparecen organizadas en bloques, filas y secciones, separadas por espacios vacíos que parecen permitir la circulación de personas.
Esta organización llamó la atención porque algunas partes repiten patrones numéricos. En otras, hay alternancia entre cantidades específicas de agujeros. Para los investigadores, esta repetición sugiere que Monte Sierpe podría haber funcionado como una especie de sistema visual de conteo, mucho más cercano a una infraestructura social que a una simple curiosidad geológica.
Agujeros en Perú podrían haber funcionado como contabilidad a gran escala

La hipótesis más fuerte del estudio es que los agujeros en Perú servían para hacer visibles las cantidades. En una sociedad sin moneda como la moderna, los productos podían ser colocados en fosas, agrupados por tipo, origen o valor de intercambio, permitiendo que comerciantes y comunidades evaluaran inventarios rápidamente.
Esta idea aproxima Monte Sierpe a los quipus, instrumentos andinos hechos con cuerdas y nudos usados para registrar información. La diferencia es que, en este caso, el posible sistema contable estaría diseñado en el suelo. En lugar de una hoja de cálculo, una franja entera de la montaña podría haber ayudado a organizar intercambios, tributos o mercancías.
Maíz, algodón y plantas fuera del ambiente local
Uno de los puntos más importantes de la investigación vino del análisis de sedimentos retirados de las fosas. Los científicos encontraron vestigios microbotánicos de maíz, algodón, calabaza, amaranto, pimiento y otras plantas. También se identificaron indicios de juncos, tradicionalmente usados en la fabricación de cestas.
Este detalle pesa en la interpretación porque muchas de estas plantas no son típicas del área árida donde Monte Sierpe está ubicado. Además, parte de ellas no esparce polen con facilidad por el viento. Esto refuerza la posibilidad de que productos hayan sido llevados hasta el lugar por personas y depositados en las fosas durante encuentros comerciales o administrativos.
¿Un mercado indígena antes de los Incas?

Los investigadores trabajan con la posibilidad de que Monte Sierpe haya sido utilizado como un mercado indígena o centro de intercambio antes de la consolidación inca en la región. El sitio se encuentra en una zona estratégica, cerca de rutas que conectaban diferentes áreas ecológicas y caminos prehispánicos.
Esta posición habría favorecido encuentros entre agricultores, pescadores, caravanas de llamas y comerciantes itinerantes. Si la hipótesis es correcta, los agujeros en Perú no eran solo marcas en el suelo, sino parte de una tecnología social creada para reunir personas, organizar bienes y facilitar negociaciones.
El papel de los Chincha en la economía de la región
La datación y el contexto arqueológico apuntan a un uso relevante durante el Período Intermedio Tardío, cuando el Reino Chincha tenía fuerte presencia en el Valle del Pisco. Registros históricos describen a los Chincha como comerciantes importantes, con redes que se extendían por la costa y el interior.
Esto hace que la hipótesis del mercado sea aún más plausible. Una sociedad con intensa circulación de productos necesitaba formas eficientes de medir, comparar y registrar bienes. Monte Sierpe puede haber servido justamente como una interfaz entre paisaje, comercio y administración, antes de ser eventualmente adaptado al sistema inca.
Por qué la función aún no está totalmente cerrada

A pesar de las evidencias, los propios investigadores evitan tratar el caso como respuesta definitiva. La función exacta de Monte Sierpe aún es tema de investigación, y el estudio presenta una hipótesis fortalecida por drones, patrones matemáticos y residuos vegetales, no una conclusión absoluta.
Este cuidado es importante porque sitios arqueológicos complejos raramente tienen una única explicación. Los agujeros en Perú pueden haber tenido usos diferentes a lo largo del tiempo, pasando de espacio de intercambio local a instrumento de registro, conteo o control en otro contexto político. El paisaje puede haber cambiado de función conforme cambiaron las sociedades que lo utilizaron.
Lo que hace que Monte Sierpe sea tan raro
El misterio también permanece porque una formación de este tipo no aparece replicada con la misma claridad en toda la Cordillera de los Andes. Si era tan útil, ¿por qué algo parecido no se volvió común en otras regiones? Esta pregunta sigue abierta.
Una posibilidad es que Monte Sierpe respondiera a una combinación muy específica de geografía, comercio, población y poder regional. Otra es que estructuras similares hayan existido, pero no hayan sido preservadas o identificadas. El hecho es que la alineación de 5,200 huecos por 1.5 km sigue siendo uno de los ejemplos más intrigantes de modificación humana del paisaje andino.
Un antiguo sistema sin moneda, pero con lógica propia
La parte más fascinante de la investigación es mostrar que las sociedades antiguas podían crear sistemas complejos de contabilidad sin depender de escritura alfabética, moneda metálica o papel. La organización podía estar en cuerdas, nudos, caminos, objetos, cestas e incluso agujeros abiertos en el suelo.
En este sentido, Monte Sierpe cambia la pregunta. En lugar de preguntar solo “¿para qué servían estos agujeros?”, el estudio sugiere otra cuestión: ¿cómo transformaban los pueblos indígenas el paisaje en una herramienta de organización económica? Este cambio convierte el sitio en algo más que un misterio visual: pasa a ser una pista sobre inteligencia administrativa ancestral.
La montaña pudo haber sido una hoja de cálculo ancestral
Los agujeros en Perú muestran cómo un lugar aparentemente silencioso puede guardar información sobre comercio, conteo y convivencia social. Monte Sierpe intrigó a los científicos durante casi un siglo porque parecía demasiado grande para ser casualidad y demasiado extraño para ser explicado por una función simple.
Ahora, con drones, análisis de suelo y comparación con prácticas contables andinas, la hipótesis de un antiguo mercado indígena gana fuerza. Aún no es una respuesta definitiva, pero es la explicación más humana hasta ahora: personas usando la propia montaña para organizar productos, encuentros y números. ¿Crees que es más probable que Monte Sierpe haya sido un mercado, un sistema de contabilidad o aún existe otra función escondida en estos 5,200 agujeros? Deja tu opinión en los comentarios.
