Mariana solo había conducido coche y moto antes de convertirse en operadora de camión en la minería. Hoy conduce vehículos de 15 metros a casi 4.800 m de altitud en la mina de oro Veladero, en Argentina, donde las mujeres ya son cerca del 16% del personal, fruto de un programa de formación.
La máquina más grande que ella conducía cabía en un garaje; hoy, mide 15 metros. Mariana Olivares cambió el coche y la moto por gigantescos camiones fuera de carretera y se convirtió en operadora de camión en la minería, trabajando a casi 4.800 metros de altitud en la mina de oro Veladero. La historia fue contada por la radio Cadena 3.
El caso es también un retrato del cambio en el sector. En Veladero, en la cordillera de San Juan, en Argentina, las mujeres ya representan cerca del 16% de la fuerza laboral, número que crece cada año. Buena parte de ellas llegó allí justamente para operar los camiones de la mina.
Detrás de los números, hay historias de superación técnica como la de Mariana. Ella cuenta que el primer sentimiento ante las máquinas fue miedo, pero que el entrenamiento y la práctica trajeron confianza. A continuación, vea cómo una conductora común se convirtió en operadora de camión en una de las minas más altas del mundo.
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¿Quién es Mariana Olivares, la operadora de camión de Veladero?
La trayectoria de Mariana comenzó muy lejos de la minería. Antes de entrar en Veladero, solo había conducido coche y moto, vehículos del día a día, sin ninguna experiencia con máquinas pesadas. La idea de conducir un camión gigante parecía, al principio, algo distante de su realidad.
Fue un programa de formación el que abrió la puerta. A través de un entrenamiento dirigido a mujeres, Mariana aprendió a operar los enormes camiones fuera de carretera usados en la mina. Lo que era un mundo desconocido se convirtió en profesión, y hoy suma cerca de tres años como operadora de camión.
El comienzo, sin embargo, no fue fácil de enfrentar. «Lo primero es el miedo», admitió Mariana a Cadena 3, recordando cómo el tamaño descomunal de las máquinas la impresionó al principio. No es para menos: sentarse en la cabina de un vehículo de 15 metros exige vencer un susto natural.
Con el tiempo, el miedo dio lugar a la seguridad. «Pensé varias veces que no lo iba a lograr», contó ella, pero explicó que el entrenamiento y la repetición fueron construyendo su confianza poco a poco. Hoy, Mariana es parte del equipo que mantiene la mina de oro funcionando, prueba de que la barrera era más mental que real.
Su caso ocurre en un momento de expansión de la minería en Argentina. La provincia de San Juan se ha convertido en uno de los principales polos de extracción de oro del país, atrayendo inversiones y generando empleos. Es en este escenario de crecimiento que historias como la de Mariana se multiplican, dentro y fuera de las cabinas.
Camiones de 15 metros a casi 4.800 m de altitud

El ambiente de trabajo de Mariana es extremo en todos los sentidos. La mina de oro Veladero se encuentra en la cordillera de los Andes, en San Juan, en Argentina, a altitudes que varían de 4.000 a 4.850 metros. En este escenario de aire enrarecido y frío intenso, ella pasa el turno conduciendo uno de los vehículos más grandes que existen.
Los camiones impresionan por su tamaño. Las máquinas que Mariana opera tienen cerca de 15 metros de longitud y 7 metros de altura, verdaderos edificios sobre ruedas. Estos camiones fuera de carretera están hechos para cargar enormes cargas de mineral dentro de la mina, en trayectos largos y repetitivos.
Para tener idea de la escala, basta mirar la carga. Camiones fuera de carretera de este porte suelen transportar decenas, a veces cientos, de toneladas de mineral por viaje, más que el peso de varios autobuses juntos. Cada maniobra de la operadora de camión mueve un volumen de roca que sería imposible de extraer manualmente.
La rutina también es exigente. Mariana cumple turnos de 12 horas, alternando períodos de día y de noche, en un régimen de 14 días de trabajo seguidos por 14 días de descanso. Es el esquema típico de la gran minería, en el que la operación no puede parar y los empleados viven en la propia montaña durante el turno.
Operar en estas condiciones exige preparación redoblada. Además de dominar la máquina, la operadora de camión necesita lidiar con la altitud, que afecta al cuerpo, y con riesgos propios de una mina activa. Por eso, el entrenamiento y la seguridad se toman en serio, y la experiencia de Mariana muestra que las mujeres están a la altura del desafío.
«Pensé que no lo iba a lograr»: el miedo que se convirtió en confianza
La historia de Mariana es, ante todo, sobre aprendizaje técnico. El miedo inicial ante las máquinas es una reacción común, y lo que la hizo avanzar no fue un don mágico, sino horas de entrenamiento y práctica. Este proceso es lo que transforma a una conductora común en operadora de camión de mina.
La integración con los colegas también ayudó. «Siempre me integraron bien», afirmó Mariana, indicando que encontró un ambiente de respeto en el equipo. En un sector históricamente masculino, sentirse parte del grupo marca la diferencia para quien está rompiendo un estereotipo.
Su relato desmonta la idea de que este trabajo sería cosa de hombres. Conducir un camión gigante en la minería depende de técnica, atención y responsabilidad, cualidades que no tienen género. La presencia creciente de mujeres en Veladero es la prueba práctica de ello.
Casos así funcionan como referencia para otras personas. Cuando una conductora de coche y moto se convierte en operadora de camión en una mina de oro a 4.800 metros, se hace más fácil para otras mujeres imaginar que también pueden. El ejemplo de Mariana abre camino para quienes vienen después.
Las mujeres ya son el 16% del cuadro: los números del cambio
La historia individual se apoya en una transformación mayor. Según información del TiempodesanJuan, en Veladero, las mujeres ya suman cerca del 16% de toda la fuerza de trabajo directa, lo equivalente a más de 200 empleadas. Para una mina de oro en una región remota, es una marca expresiva y en crecimiento.
El avance es aún más claro en comparación con el pasado. Hace pocos años, en 2020, las mujeres representaban solo alrededor del 5% del cuadro de la mina. El salto a cerca del 16% muestra un cambio rápido, resultado de políticas deliberadas para abrir el sector a ellas.
Según información del Cadena 3, en el puesto de operadora de camión, la presencia femenina es aún mayor. Según datos de la operación, Veladero cuenta con 128 mujeres operando camiones fuera de carretera, lo que representa cerca del 30% del total de profesionales de esta área estratégica. Es decir, en algunos sectores la participación ya supera un tercio.
Estos números no surgieron por casualidad. Reflejan un esfuerzo de la empresa para reclutar y entrenar mujeres, especialmente de las comunidades cercanas a la mina. La minería, antes vista como un mundo cerrado, comenzó a abrirse de forma concreta y medible.
Varios factores explican este cambio. La presión por más diversidad, la escasez de mano de obra calificada y los buenos resultados de las primeras operadoras ayudaron a convencer a la empresa a invertir en las mujeres. Lo que comenzó como una apuesta terminó convirtiéndose en una política consolidada en la mina de oro.
El programa que forma mujeres operadoras en la minería
La puerta de entrada para muchas de estas trabajadoras es un programa específico. Veladero creó un programa de formación de mujeres operadoras de camiones fuera de carretera, que se convirtió en una de las principales vías de acceso de ellas a la minería. Fue por este camino que profesionales como Mariana llegaron a la cabina.
El entrenamiento es completo y lleva tiempo. En total, el programa dura cerca de seis meses, siendo un mes de etapa teórica y cinco meses de fase práctica dentro de la propia mina. Así, la futura operadora de camión aprende no solo la teoría, sino también a manejar las máquinas reales en el ambiente de trabajo.
La iniciativa ya suma varias ediciones y decenas de graduadas. Desde 2021, a lo largo de cinco ediciones, el programa formó cerca de 115 mujeres, y se siguen abriendo nuevos grupos. El reclutamiento está dirigido a mujeres mayores de 18 años que viven en Iglesia y Jáchal, las regiones vecinas a la mina de oro.
Este enfoque local tiene un efecto importante. Al priorizar a las residentes de las comunidades cercanas, el programa transforma la minería en una oportunidad de ingresos para la región, y no solo en extracción de oro. Es una forma de repartir los beneficios de la mina entre las familias que viven a su alrededor.
Para muchas de estas mujeres, el programa significó el primer contrato formal en un empleo calificado. En regiones con pocas oportunidades, convertirse en operadora de camión representa un salto en ingresos y autonomía. El efecto va más allá de quien conduce, alcanzando a familias enteras en las comunidades vecinas a la mina.
De operadora a jefatura: mujeres en cargos de liderazgo
El cambio en Veladero no se limita a las cabinas de los camiones. Poco a poco, las mujeres también comenzaron a ocupar funciones de supervisión y liderazgo en la operación, dejando de estar solo en la ejecución. Desde 2023, varias de ellas integran equipos de mando de la mina.
Esto cambia la lógica del sector desde dentro. Cuando hay mujeres en cargos de decisión, surgen nuevas referencias para quienes están comenzando, y el ambiente tiende a volverse más diverso de arriba a abajo. La presencia femenina deja de ser una excepción puntual y se convierte en parte de la estructura.
Para la operadora de camión que sueña con crecer, este escenario es alentador. Saber que existe un camino para llegar a la supervisión o a la gestión da sentido de carrera, y no solo de empleo. La trayectoria dentro de la minería pasa a ser una posibilidad real.
Al final, la diversidad también se convierte en una cuestión de eficiencia. Las empresas del sector han notado que los equipos mixtos, con mujeres en diferentes niveles, suelen aportar beneficios de seguridad y de clima laboral. Abrir espacio dejó de ser solo discurso y se convirtió en estrategia en la mina de oro.
Este efecto tiende a acelerarse con el tiempo. Cada una de las mujeres que asume un cargo de liderazgo inspira a otras a intentarlo, creando un ciclo que refuerza la propia diversidad. En Veladero, lo que era raro hace cinco años ya se ha convertido en parte del día a día de la minería.
Cómo funciona la mina de oro Veladero
Para entender el logro, vale la pena conocer el lugar. Veladero es una gran mina de oro a cielo abierto ubicada en la provincia de San Juan, en el oeste de Argentina, en plena cordillera de los Andes. Operada por la minera Barrick, está entre las más importantes del país.
La operación funciona sin parar. Como muchas grandes minas, Veladero opera 24 horas al día, todos los días del año, con turnos que se relevan para mantener la extracción continua. Es prácticamente una ciudad en la montaña, con alojamientos, comedores e infraestructura para los trabajadores.
Veladero también tiene peso económico para Argentina. La exportación de oro es una fuente importante de divisas para el país, y minas como esta representan buena parte de la producción nacional. Por eso, lo que ocurre en la cordillera de San Juan repercute mucho más allá de las montañas.
La altitud hace todo más desafiante. Trabajar por encima de los 4.000 metros exige adaptación del cuerpo, cuidados con la salud y equipos preparados para el frío y la baja presión. Es en este ambiente que la minería de oro ocurre, moviendo toneladas de roca todos los días.
En este contexto, cada operadora de camión es pieza esencial. Son estos vehículos gigantes los que transportan el mineral dentro de la mina, alimentando todo el proceso de extracción del oro. Sin ellos, y sin quienes los conducen, la mina de oro sencillamente no funcionaría.
Qué tiene que ver esto con Brasil
Brasil vive un debate parecido en su minería. Grandes empresas del sector, como Vale, mantienen programas para atraer mujeres a funciones tradicionalmente masculinas, de operadoras de equipos a ingenieras y técnicas. La meta es reducir un desequilibrio histórico entre hombres y mujeres en los sitios y en las minas.
La realidad brasileña aún muestra un largo camino. A pesar de los avances, las mujeres siguen siendo minoría en buena parte de la industria pesada del país, lo que hace que ejemplos como el de Veladero sean útiles como inspiración y parámetro. Ver una operadora de camión consolidada muestra que el cambio es posible.
En minas brasileñas, ya hay mujeres operando camiones gigantes en lugares como Carajás, en Pará. Programas de formación parecidos con el de Veladero están siendo adoptados por mineras de aquí, que buscan ampliar la presencia femenina en funciones operativas. La diferencia, muchas veces, está en la escala y en la velocidad del cambio.
También está el peso económico del sector por aquí. La minería es una de las principales actividades de la economía brasileña, y abrir más vacantes a mujeres significa ampliar la base de talentos disponible. Diversidad, en este caso, conversa directamente con productividad y con la falta de mano de obra calificada.
Por último, queda la lección sobre formación y comunidad. El modelo de entrenar a residentes locales para la mina de oro dialoga con la discusión brasileña sobre cómo hacer que la riqueza mineral beneficie a las ciudades donde la extracción ocurre. Calificar a la población vecina es una forma concreta de esparcir las ganancias del oro.
¿Y tú, enfrentarías un camión de 15 metros?
La historia de Mariana Olivares muestra cómo técnica y oportunidad derriban estereotipos. De conductora de coche y moto, se convirtió en operadora de camión de 15 metros a casi 4.800 metros de altitud en la mina de oro Veladero, en Argentina, donde las mujeres ya son cerca del 16% del personal. Todo esto a partir de un programa de formación y de mucha práctica.
¿Y tú, tendrías el valor de operar un camión gigante en lo alto de la cordillera? Cuéntanos aquí en los comentarios qué te pareció la historia de Mariana y si crees que la minería brasileña abrirá cada vez más espacio para las mujeres.
