Entienda las causas detrás de 510 temblores detectados en profundidades extremas en la Antártida Oriental y cómo el misterio intriga a los científicos.
Un misterio que desafía las leyes tradicionales de la geología fue desvelado en el subsuelo profundo de la Antártida Oriental. Una investigación internacional publicada por la revista Science reveló la ocurrencia de 510 terremotos en profundidades intermedias — entre 100 y 150 kilómetros por debajo de la superficie — concentrados bajo el glaciar David.
Los eventos registraron intensidades consideradas bajas en escala global, variando de 1,6 a 3,5 de magnitud. El descubrimiento intriga a la comunidad científica porque el fenómeno ocurre en una región estable, donde las condiciones físicas del planeta deberían impedir que las rocas se rompieran.
Los factores físicos detrás de las rupturas en el manto terrestre
La explicación para el surgimiento de esta actividad inesperada involucra una compleja combinación de presiones en el interior del planeta.
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Aunque el glaciar David no está ubicado en la unión de dos placas tectónicas, se encuentra cerca de una división que separa dos estructuras continentales totalmente distintas.
El fenómeno es generado y alimentado por las siguientes características geológicas locales:
- Choque estructural: El contraste entre la placa de la Antártida Oriental (que es más gruesa y enfriada) y la placa de la Antártida Occidental (que se presenta más delgada y calentada).
- Fuerza magmática: El material calentado proveniente de las capas profundas del manto terrestre que sube en dirección a la corteza.
- Sobrecarga de superficie: El peso colosal ejercido por la inmensa cobertura de hielo que aplasta la región de forma continua.
Los científicos creen que la diferencia de propiedades físicas entre estas dos porciones continentales crea zonas severas de acumulación de tensión.

Este estrés mecánico, sumado al peso del hielo y a la ascensión del calor del manto, genera la fuerza necesaria para desencadenar las fracturas subterráneas.
El enigma científico de los terremotos
El registro de estos terremotos en franjas que alcanzan hasta 150 kilómetros de profundidad ha traído un gran impasse para las teorías vigentes. En estas condiciones extremas de aislamiento subterráneo, el calor intenso y la presión aplastante deberían hacer que las rocas se comportaran de manera plástica y maleable.
En teoría, el material rocoso debería moldearse lentamente en lugar de sufrir rupturas secas y repentinas. Además, las conclusiones ponen en jaque los modelos tradicionales de la tectónica de placas.
La mayor parte de los terremotos del mundo ocurre exclusivamente en los bordes y márgenes activos de los continentes. Los eventos registrados bajo el glaciar David se clasifican como intraplaca, ya que se manifiestan bien en medio de una estructura sólida.
“Los terremotos intraplaca (eventos que ocurren en el interior de las placas, lejos de los márgenes activos) desafían el paradigma tradicional de la tectónica de placas, que indica que el interior de las placas debe sufrir poca deformación”, detallaron los autores del artículo.
Análisis computacional: cómo se extrajeron los datos del hielo
El descubrimiento de los terremotos solo fue posible porque los investigadores reemplazaron los métodos manuales por un sistema avanzado de aprendizaje profundo, una vertiente de la inteligencia artificial. El programa de computadora fue alimentado con información recopilada por 49 estaciones de monitoreo distribuidas por la Antártida Oriental.
La tecnología logró barrer el inmenso volumen de ruidos provocados por el viento y por las propias masas de hielo para aislar los estallidos geológicos reales. Para determinar el punto exacto de cada evento, el algoritmo analizó el comportamiento de dos ondas de energía generadas en el subsuelo.
El cruce comparó las ondas P (capaces de atravesar cualquier tipo de materia) con las ondas S (que se propagan únicamente a través de rocas sólidas). La diferencia en la velocidad y en la trayectoria de estas ondas permitió calcular la ubicación de las fracturas profundas.

Preguntas pendientes en las Montañas Transantárticas
A pesar de explicar las condiciones que favorecen los temblores en grandes profundidades, el estudio internacional no resolvió todas las dudas geográficas. Formaciones rocosas y estructuras muy parecidas existen a lo largo de las Montañas Transantárticas, pero no presentan el mismo comportamiento sísmico.
De cualquier forma, los autores enfatizan que el éxito en el uso de nuevas tecnologías de procesamiento de datos indica que estos fenómenos en áreas estables son más comunes de lo que se imaginaba, sugiriendo que muchos temblores en el mundo han permanecido ocultos durante décadas debido a la falta de herramientas adecuadas.
Fuente: Olhar Digital
