Una práctica absurda y peligrosa llamó la atención: personas lamieron huevos en supermercados en el intento de contraer una infección alimentaria de forma intencionada. El objetivo sería demandar judicialmente a las empresas por daños a la salud
Un anuncio hecho por un empresario ruso generó escenas inusitadas en supermercados. Algunas personas comenzaron a lamer huevos en las estanterías en el intento de contraer intoxicación alimentaria y recibir una indemnización en dinero.
La promesa que se convirtió en confusión
El caso comenzó con una crisis. La cadena de supermercados Zhiznmart, ubicada en Yekaterinburgo, fue acusada de vender alimentos contaminados.
Al menos 18 personas fueron hospitalizadas con síntomas de intoxicación. La situación llamó la atención de la agencia federal Rospotrebnadzor, responsable de la protección al consumidor en Rusia.
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Ante la repercusión negativa, el fundador de la cadena, Ivan Zaichenko, hizo una promesa pública: pagaría 1 millón de rublos (alrededor de US$ 11 mil) a cada persona comprobablemente afectada.
La intención era reparar los daños. Pero la propuesta se convirtió en un problema aún mayor. Las palabras de Zaichenko se propagaron por las redes sociales, y rápidamente las personas comenzaron a buscar formas de enfermarse de forma intencionada.
Algunos fueron más allá de lo razonable: comenzaron a lamer huevos en los supermercados de la cadena, con la esperanza de contagiarse.
Hospitales llenos, sin pruebas
El canal de noticias Baza, en Telegram, fue uno de los primeros en informar sobre el comportamiento de los consumidores. Según informes, los hospitales y el propio Rospotrebnadzor comenzaron a recibir un número creciente de quejas relacionadas con Zhiznmart. Sin embargo, muchas de estas denuncias no venían acompañadas de pruebas sólidas.
Zaichenko, en una nueva declaración, criticó la situación. Según él, muchas de las alegaciones involucraban alimentos que ya habían sido aprobados en pruebas o incluso productos consumidos semanas antes.
Él afirmó que su intención era ayudar a quienes realmente habían sido perjudicados, pero que la repercusión tomó un rumbo inesperado.
Indemnización restringida a 18 personas
Para contener los abusos, el empresario aclaró los criterios de la indemnización. Solo las 18 personas que fueron atendidas originalmente con sospecha de intoxicación alimentaria y que constan en las investigaciones oficiales de Rospotrebnadzor tendrán derecho a la compensación. “Recogeremos estas listas del propio Rospotrebnadzor”, dijo él. “Entonces, por favor, no laman los huevos, es peligroso.”
Zaichenko también se desahogó: “El camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones.” El caso sigue generando debates en Rusia, pero la orientación es clara: nadie será recompensado por arriesgar su propia salud.
