La modernización de la producción de caña en Santa Catarina avanza con crédito, capacitación y nuevas estructuras, ampliando la actividad en Penha y fortaleciendo la comercialización regional
La producción de caña en Santa Catarina ha ganado nuevos contornos en propiedades rurales de Penha, donde el acceso a políticas públicas ha abierto camino para inversiones, cualificación y ampliación de la actividad, según un artículo publicado
La experiencia de los agricultores locales muestra cómo estructuras adecuadas, asistencia técnica frecuente y financiamientos específicos pueden cambiar el ritmo de trabajo en el campo, especialmente cuando hay una asociación consolidada con instituciones de apoyo rural.
Los avances recientes revelan un movimiento que combina tradición, adaptación a las normas sanitarias y estrategias de mercado para atender a una demanda creciente, sobre todo en verano, cuando la demanda por garapa aumenta en las regiones costeras.
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En este escenario, Penha registra iniciativas que articulan familia, planificación y políticas públicas, resultando en procesos más seguros y regularizados.
Acceso a crédito agrícola estructurado para ampliar la actividad
La relación de las familias con el acceso a crédito agrícola ha ganado fuerza tras visitas técnicas que identificaron necesidades urgentes en el cultivo y en el beneficiado.
Un ejemplo notable es el trabajo iniciado en 1995, cuando la orientación para diversificar la producción llevó a un grupo de agricultores a migrar de la siembra de pepino a la caña de azúcar.
Con el paso de los años, la comercialización de garapa se consolidó a las márgenes de la BR-101, en el barrio São Nicolau, donde una pequeña tienda abastecía a quienes pasaban por la carretera.
La transformación ocurrió en 2005, cuando el cambio al barrio Nossa Senhora de Fátima permitió el cultivo de 3,5 hectáreas y el suministro mensual de tres toneladas a más de 100 puntos de venta en ciudades como Itajaí, Navegantes, Penha y Balneário Piçarras.
El proceso ganó nueva escala con la participación de seis empleados y expansión hacia Paraná, mostrando cómo las políticas públicas facilitaron la formalización y la regularidad de la producción.
Capacitación técnica sostenible como base del crecimiento
La cualificación ha sido determinante para consolidar mejoras en la producción de caña en Santa Catarina.
Los cursos ofrecidos por instituciones públicas fortalecieron la organización de la propiedad, orientando desde normas sanitarias hasta la gestión de productos procesados.
En 2019, este acercamiento resultó en el proyecto de un galpón de 150m² elaborado por un ingeniero de alimentos, garantizando conformidad con exigencias sanitarias para raspado, corte, embalaje y transporte de la caña.
El financiamiento provino del Pronaf, que también permitió la adquisición de una furgoneta utilizada en las entregas realizadas tres veces por semana.
En el mismo año, un plan de negocio desarrollado en el curso Flor-E-Ser indicó la necesidad de almacenamiento refrigerado.
La adquisición de la cámara fría, financiada por el Fondo de Desarrollo Rural (FDR) a través del Programa Realiza, reforzó la calidad del producto hasta su llegada a los puntos de venta, respondiendo a la demanda creciente por mayor durabilidad.
Mejoramiento de las condiciones sanitarias y de logística en la cadena productiva de caña
El avance de la producción de caña en Santa Catarina se vio impactado directamente por la mejora de las condiciones sanitarias.
Antes de los financiamientos, el raspado era manual, el transporte se realizaba en fardos y no había licencia sanitaria. Con la estructura actual, la caña llega del campo, se raspa, corta y embala en sacos de 20kg, garantizando estandarización.
La logística fue reorganizada con el nuevo galpón, diseñado según las normas, lo que se reflejó en mayor seguridad para la comercialización y ampliación del alcance de la marca creada por la familia en 2020.
Hoy, la planificación involucra incluso el regreso de miembros de la familia al campo, como ocurrió con Maicon, que retomó las actividades rurales tras pasar por el sector de vulcanización.
Estos ajustes muestran cómo las políticas públicas tienen un peso decisivo en la continuidad de la actividad agrícola, estimulando nuevas generaciones y asegurando estructura para enfrentar exigencias del mercado.
La trayectoria demuestra cómo la producción de caña en Santa Catarina se fortalece cuando hay acceso a crédito, capacitación y apoyo técnico constante.
