El médico Sergio Minervini, famoso entre amantes de clásicos, revela la historia inusitada del Maverick 1975 que compró de un ex-piloto de Vasp, preservando hasta hoy sus distintivos originales
El médico Sergio Minervini, conocido entre los apasionados por autos antiguos como Doctor Corcel, es dueño de una de las mayores colecciones de Ford Corcel de Brasil. Además de estos clásicos, también guarda en su garaje modelos de otras marcas, incluyendo una pieza muy especial: un Ford Maverick azul Turquesa Laguna Super Lujo 1975, con solo 30 mil kilómetros recorridos.
El auto, que perteneció a un ex-piloto de la compañía aérea Vasp, guarda más que elegancia y potencia. Lleva consigo una narrativa curiosa y repleta de negociaciones.
Minervini recuerda que la adquisición fue casi un golpe de suerte, porque el precio final acabó siendo una verdadera ganga.
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Imagen: Archivo personal
El raro Maverick azul: El auto que generó discordia familiar
El médico cuenta que la historia comenzó aún en la década de 1980. El Maverick era el consentido del piloto, pero había un problema familiar.
Su esposa no soportaba el auto, porque el marido siempre lo usaba para visitar a la madre en el interior de São Paulo. Esta rutina generó fricciones en casa, y el vehículo pasó a simbolizar el conflicto.
“Este Maverick era el consentido del piloto, pero su mujer no gustaba del auto porque el marido siempre usaba el cupé para visitar a la madre en el interior de São Paulo”, dijo.
En un intento de agradar a su mujer, el piloto compró un Ford Escort XR3 nuevo de paquete. Aun así, las quejas continuaron. Cansado de las peleas, el dueño decidió vender el Maverick.
Negociaciones largas y una promesa
Minervini recuerda que el auto era ofrecido por cerca de 18 mil cruzados, un valor que no podía pagar. Aun así, mantuvo el interés y continuó soñando con el modelo.
“Era la segunda mitad de los años 1980 y el propietario pedía algo en torno a 18 mil cruzados por el auto. Quería cerrar el trato, pero no tenía tanto dinero”, dijo Minervini.
Algún tiempo después, las conversaciones se reiniciaron. El ex-piloto, decidido a deshacerse del cupé, propuso venderlo por la mitad de lo que pedía originalmente.
Aun así, el valor seguía por encima de lo que el médico podía afrontar. Fue entonces que el vendedor, mostrando más voluntad de deshacerse del auto que de lucrar, aceptó la propuesta de Minervini por menos de la mitad del precio inicial. Pero había una condición.
Maverick: Un símbolo que permanece
El antiguo dueño exigió que los distintivos de Vasp nunca fueran retirados del vidrio del Maverick. Sergio aceptó el trato y mantuvo el auto exactamente como lo recibió.
Junto con el vehículo, vinieron algunos objetos de la compañía aérea, preservando un vínculo afectivo entre el auto, el pasado del piloto y la historia de la aviación brasileña.
Con información de UOL.




Uma história um pouco sem sal más tudo bem.
Vendi um Miura 1980 que eu adorava por causa da minha ex!! Não é a toa que é EX!!!!
Eu teria vendido a EX. 😉
Eu me livraria da mulher, mas do Maverick jamais é pir preco algum