La trayectoria de Ada Blackjack revela cómo una mujer sin experiencia en exploración enfrentó riesgos extremos en la Isla Wrangel y transformó aislamiento y pérdida en un legado histórico duradero
Ada Blackjack se hizo conocida por protagonizar una de las narrativas de supervivencia más impactantes del siglo pasado. Entre 1921 y 1923, se convirtió en la única sobreviviente de una expedición que fracasó en la remota Isla Wrangel, territorio aislado al norte de Siberia.
La misión se desplomó porque no había planificación adecuada, y el grupo enfrentó temperaturas extremas, escasez de alimentos y sucesivas decisiones desesperadas.
La experiencia terminó con Ada sola durante casi dos meses, luchando diariamente contra el frío, el hambre y la pérdida gradual de sus compañeros hasta convertirse en símbolo de fuerza silenciosa.
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Errores iniciales pusieron a la equipo en riesgo
La expedición había sido financiada por Vilhjálmur Stefánsson y comandada por Allan Crawford. El equipo incluía a los exploradores Lorne Knight, Frederick Maurer y Milton Galle, además de una pequeña gata llamada Victoria.
El plan era reclamar la Isla Wrangel para Canadá. Sin embargo, llevaron solo seis meses de suministros para una misión prevista para durar dos años, por lo tanto, el margen de seguridad era mínimo.
La embarcación utilizada no era adecuada y presentaba fallas desde el inicio. Además, muchos alimentos estaban deteriorados, lo que comprometía la nutrición del equipo.
Los perros comprados en Nome también eran considerados débiles, agravando la capacidad de transporte en condiciones adversas.
Ada, que no tenía experiencia como cazadora, se unió a la misión porque necesitaba el pago para ayudar a su hijo Bennet, internado en un orfanato debido a la tuberculosis.
Este detalle refuerza cómo su elección fue motivada por necesidad y no por deseo de aventura.
La misión se deteriora rápidamente
El escenario se agravó pronto en el primer invierno. Un barco de rescate intentó llegar a la isla, pero regresó antes de completar el trayecto, dejando al grupo atrapado por un año más.
A principios de 1923, Knight enfermó gravemente de escorbuto, condición que requería cuidados constantes.
Crawford, Maurer y Galle decidieron partir en busca de ayuda porque creían que esa era la única oportunidad de salvar la misión. Partieron, pero nunca fueron vistos nuevamente.
La responsabilidad por Knight recayó completamente sobre Ada, que pasó a cuidarlo mientras mantenía trampas, cazaba zorros y aprendía a manejar el rifle, ya que necesitaba asegurar alimento diario.
Incluso llegó a construir una canoa improvisada con piel de foca para intentar ampliar el área de circulación.
En junio de 1923, Knight murió, dejando a Ada sola en la isla, en compañía de la gata Victoria. Durante semanas, observó el horizonte con la esperanza de señales de sus compañeros o de un posible rescate.
El rescate que puso fin a meses de miedo
El rescate llegó el 20 de agosto de 1923, cuando el barco Donaldson, comandado por Harold Noice, finalmente logró alcanzar la Isla Wrangel. Ada había resistido ocho meses en el lugar, siendo dos completamente sola.
Al regresar, utilizó el pago recibido para sacar a Bennet del orfanato y llevarlo a tratamiento en Seattle, buscando garantizar mejores cuidados porque esa era su prioridad.
Discreta, evitó la fama que surgió tras el episodio y rara vez comentaba su experiencia. Visitó a la familia de Knight en Oregón para devolverle su Biblia, pero ellos insistieron en que Ada se quedara con el objeto.
Según el nieto Michael Johnson, mantuvo la Biblia hasta el final de su vida, demostrando un profundo vínculo emocional.
Vida antes y después de la expedición
Ada nació en 1898 en Spruce Creek, cerca del río Klokerblok. A los ocho años, su madre decidió enviarla a una escuela misionera en Nome, donde aprendió a leer y escribir.
Se casó a los 16 años con Jack Blackjack y tuvo tres hijos, pero solo Bennet sobrevivió a la infancia. Sin dinero tras el divorcio, decidió colocarlo en un orfanato para garantizar tratamiento médico, elección que acabó conduciendo a su participación en la expedición.
Después de regresar, enfrentó acusaciones publicadas por Noice en 1924, que insinuaron negligencia en la muerte de Knight.
El explorador posteriormente se retractó, pero la situación llevó a Ada a buscar a la prensa para presentar su versión.
Inició una serie de reportajes, pero interrumpió el proceso debido al desgaste emocional. Tuvo otro hijo, Billy, y vivió en ciudades como Seattle, Spokane, Juneau, Kodiak y Anchorage.
Legado y reconocimiento tardío de Ada Blackjack
Ada murió en 1983, a los 85 años, en el Hogar Pioneer, en Palmer, Alaska. Fue enterrada junto a Bennet. Aún ese año, tras una petición, la Asamblea Legislativa de Alaska la reconoció como una de las mujeres más heroicas del estado.
El 21 de octubre de 2025, su trayectoria recibió nuevo destaque al integrarse al Salón de la Fama de las Mujeres de Alaska.
En la ceremonia, la bisnieta Saresa Whitwer afirmó que, incluso ante tantos desafíos, Ada mantuvo un profundo amor por la familia.
El nieto Johnson resumió su fuerza con la frase que, según él, guió a su abuela durante toda su vida: “Mientras esté viva, continuaré.”
Con información de Nomenugget y Wikipedia.


