La excavación del metro es una tarea monumental, que involucra tecnología de punta y un equipo especializado para operar las grandes máquinas subterráneas. Para entender mejor este proceso, Iberê Thenório, del Manual do Mundo, visitó las obras de la nueva línea naranja del metro de São Paulo, que conectará Brasilândia, en la zona norte, hasta la estación São Joaquim, cerca del centro. Durante el tour, mostró cómo el «Tatuzão» avanza por el subsuelo, creando el túnel que albergará la línea de metro, además de las innumerables operaciones de seguridad y soporte que garantizan el avance de la obra.
La visita comienza en un pozo localizado cerca del estadio de Pacaembu, donde se instalará la futura estación FAAP Pacaembu. Este pozo servirá como una salida de emergencia y ventilación, pero actualmente es el punto de acceso para los trabajadores y equipos. Desde la superficie hasta el túnel, es necesario descender por un elevador hasta el nivel donde ocurre la excavación del metro. La estructura del túnel tiene 10 metros de diámetro y ya está parcialmente lista, llevando a los visitantes hasta la estación Renópolis McKenzie, donde habrá integración con la línea 4amarilla.
Tatuzão en acción: tecnología y precisión en el subsuelo para la excavación del metro
El «Tatuzão», conocido técnicamente como Tunnel Boring Machine (TBM), es la máquina responsable de la excavación del metro. Con impresionantes 109 metros de longitud y una altura que se adapta al diámetro del túnel, el Tatuzão funciona de manera constante, siendo una verdadera «fábrica en movimiento».
Cuentan con 20 profesionales en cada turno, trabajando 24 horas al día. En su interior, hay espacio para soporte técnico, enfermería, comedor e incluso una cámara de refugio, con capacidad para albergar a 26 personas durante hasta dos horas en casos de emergencia, como desmoronamientos o incendios.
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Cómo el tatuzão cava el túnel
En la parte frontal de la máquina, una broca gigante, similar a un rallador giratorio, corta y retira la tierra para la excavación del metro. Este proceso es asistido por una espuma especial que enfría y homogeneiza el material, facilitando su extracción. Este material excavado es luego transportado hacia afuera por una cinta.
El control del avance es meticuloso, con el piloto del Tatuzão regulando la presión, velocidad y dirección, monitoreando lo que sucede dentro y fuera del túnel. Por cada metro avanzado, la estructura requiere una combinación de potencia y precisión.
Montaje de las paredes: el refuerzo estructural del túnel
Para garantizar la estabilidad del túnel, el Tatuzão instala placas de concreto, llamadas aduelas, que forman los anillos de refuerzo. Por cada tramo excavado, la máquina encaja estas placas, que ya vienen con sellado para impedir la entrada de agua.
Al final de cada sección, se aplica una capa de concreto entre el túnel y las placas para llenar espacios vacíos. Estas aduelas se fabrican en São Paulo y se transportan al sitio de construcción, donde se llevan al subsuelo y se posicionan a medida que avanza el Tatuzão. Con capacidad para instalar alrededor de 15 anillos de concreto por día, la construcción del túnel sigue un ritmo intenso.
Movilidad y el avance del Tatuzão
La máquina no avanza solo por las ruedas: cuenta con 50 pistones que se extienden para empujarla hacia adelante. Estos pistones también permiten que la máquina haga curvas, extendiéndose más de un lado que del otro, según la dirección deseada. Esta ingeniería sofisticada permite que el Tatuzão navegue con precisión por los desafíos del subsuelo urbano, superando obstáculos y garantizando la seguridad estructural del túnel.
Confort y seguridad para el equipo
Trabajar en la excavación del metro exige mucho cuidado con la seguridad de los operadores. La circulación del aire está garantizada por una tubería extensa que trae aire fresco desde la superficie. En caso de accidentes, los trabajadores tienen acceso a una cámara de refugio equipada con suministros y filtros de gases tóxicos, que permiten monitorear las condiciones externas y decidir la salida segura del lugar.
La excavación del metro es una de las fases más complejas y desafiantes de la construcción de líneas subterráneas. La tecnología del Tatuzão, con sus varias funciones y adaptaciones, es fundamental para el éxito de estas obras. Cada metro excavado y revestido representa un avance en el transporte público de São Paulo.


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