Los glaciares Thwaites y Pine Island podrían colapsar con el calentamiento actual y elevar el nivel del mar hasta 1 metro, según estudios recientes.
El 23 de enero de 2025, un estudio publicado en la revista científica The Cryosphere, firmado por Tim van den Akker y colaboradores, analizó la estabilidad de la capa de hielo de la Antártida Occidental con foco en los glaciares Thwaites Glacier y Pine Island Glacier, dos de los sistemas más sensibles de la región para el futuro del nivel del mar global. El trabajo combinó modelado de hielo, observaciones satelitales de pérdida de masa, espesor y velocidad del hielo, además del ajuste del forzamiento térmico oceánico para reproducir las condiciones actuales. La conclusión fue incisiva: si este forzamiento oceánico actual persiste a lo largo de los siglos, Thwaites y Pine Island colapsan en todos los miembros del conjunto de simulaciones probado por los autores.
Este es el punto central. El estudio no trata solo de un riesgo condicionado a un calentamiento adicional en escenarios extremos, sino de un proceso que ya podría estar en marcha bajo las condiciones oceánicas actuales. Según los autores, la pérdida de masa observada hoy ya funciona como un precursor de una desglaciación a gran escala en la Antártida Occidental, con potencial de elevar el nivel medio global del mar en al menos 1 metro a lo largo de los próximos siglos.
Por qué Thwaites y Pine Island son consideradas los glaciares más peligrosos del planeta
Los glaciares Thwaites y Pine Island no son estructuras aisladas. Funcionan como verdaderos «pilares de contención» de la Antártida Occidental, reteniendo grandes volúmenes de hielo en el interior del continente.
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Si estos glaciares pierden estabilidad, pueden permitir que masas gigantes de hielo comiencen a fluir hacia el océano, acelerando la elevación del nivel del mar.
Thwaites, en particular, es a menudo llamado el «glaciar del juicio final» debido a su potencial impacto global.
Juntos, estos dos glaciares controlan una región que contiene suficiente hielo para elevar el nivel del mar en varios metros con el tiempo.
El calentamiento del océano está corroyendo los glaciares por debajo
El principal factor de inestabilidad de estos glaciares no está en la superficie, sino debajo de ellos. Aguas oceánicas más cálidas están penetrando bajo las plataformas de hielo flotantes, derritiendo la base de los glaciares.
Este proceso debilita la estructura de soporte y reduce la fricción que mantiene el hielo unido al continente. Con menos resistencia, el hielo comienza a fluir más rápidamente hacia el mar.
Este fenómeno es conocido como «derretimiento basal» y es considerado uno de los mecanismos más peligrosos de pérdida de hielo.
El estudio indica que el colapso puede ocurrir incluso sin nuevos aumentos de temperatura
Uno de los puntos más preocupantes del estudio es la conclusión de que el sistema puede haber superado un umbral crítico. Incluso si el calentamiento global se estabilizara hoy, el calor ya acumulado en los océanos puede ser suficiente para continuar el proceso de derretimiento durante siglos.

Esto significa que el sistema puede haber entrado en un estado de autoaceleración. Este tipo de comportamiento caracteriza un punto de no retorno, donde la reversión se vuelve extremadamente difícil o imposible en la escala de tiempo humana.
El colapso puede desencadenar un efecto dominó en toda la Antártida Occidental
Los glaciares Thwaites y Pine Island están conectados a una red mayor de hielo. Si pierden estabilidad, pueden iniciar un proceso conocido como «inestabilidad de la capa de hielo marina».
En este escenario, el retroceso de los glaciares expone áreas más profundas del lecho rocoso, permitiendo que el océano avance aún más bajo el hielo.
Este proceso puede propagarse a otras regiones, desencadenando un colapso en cadena. El resultado sería la desestabilización de grandes partes de la Antártida Occidental.
La elevación del nivel del mar puede superar 1 metro con impacto global
El estudio indica que el colapso de estos glaciares puede contribuir a una elevación de al menos 1 metro en el nivel medio global del mar a lo largo del tiempo.
Este número, aunque parezca moderado a primera vista, tiene implicaciones profundas. Un aumento de esta magnitud puede afectar directamente a cientos de millones de personas que viven en zonas costeras.
Ciudades, puertos, infraestructura y ecosistemas se verían impactados. Además, el aumento del nivel del mar amplifica los efectos de tormentas, mareas y eventos extremos.
Los impactos no serán uniformes y pueden afectar a las regiones más vulnerables con mayor intensidad
La elevación del nivel del mar no ocurre de forma uniforme. Factores como las corrientes oceánicas, la gravedad y las características locales pueden intensificar el impacto en determinadas regiones.
Las áreas densamente pobladas y de baja altitud se encuentran entre las más vulnerables. Esto incluye deltas, islas y grandes ciudades costeras.
El impacto también puede variar a lo largo del tiempo, con efectos acumulativos que se harán más evidentes en las próximas décadas.
Los glaciares ya muestran signos de inestabilidad en observaciones recientes
Los datos observacionales indican que tanto Thwaites como Pine Island ya presentan signos de cambio.
Entre ellos se encuentran:
- Aumento de la velocidad de flujo del hielo
- Adelgazamiento de las plataformas flotantes
- Retroceso de la línea de tierra
Estos signos son consistentes con el inicio de procesos de desestabilización. Aunque no indican un colapso inmediato, muestran que el sistema está en transformación.
La Antártida pasa de ser un símbolo distante a un factor directo en el futuro de las ciudades costeras
Durante mucho tiempo, la Antártida fue vista como un ambiente aislado, distante de la vida cotidiana. Sin embargo, los cambios en el continente tienen un impacto directo en el nivel del mar global.
Esto conecta los procesos polares con las decisiones urbanas, económicas y políticas en todo el mundo. Lo que sucede bajo el hielo de la Antártida puede influir en el futuro de las ciudades costeras en diferentes continentes.
A pesar de las preocupantes conclusiones, los investigadores reconocen incertidumbres en los modelos. Factores como la dinámica del hielo, el comportamiento del océano y las interacciones complejas aún están siendo estudiados.
Sin embargo, la tendencia general apunta a un aumento del riesgo, no a una reducción. Esto significa que, incluso con incertidumbres, el escenario exige atención.
¿Qué está en juego con la posible inestabilidad de los glaciares más críticos del planeta?
La estabilidad de los glaciares Thwaites y Pine Island no es solo una cuestión científica. Implica el futuro del nivel del mar, de la infraestructura costera y de la seguridad de millones de personas.
El proceso es lento a escala humana, pero continuo. Una vez iniciado, puede durar siglos.
El caso de estos glaciares plantea una cuestión fundamental. ¿Cómo lidiar con procesos que no son inmediatos, pero que pueden alterar profundamente el planeta a lo largo del tiempo?
La Antártida deja de ser solo un ambiente remoto y pasa a formar parte de una ecuación global. La pregunta que permanece es directa: ¿hasta qué punto la humanidad está preparada para enfrentar cambios?

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