SpaceX encendió los 33 motores Raptor 3 del cohete Starship V3, el más potente jamás construido, tras una campaña de pruebas que incluyó la explosión del Booster 18, la retirada de motores dañados y dos abortos en el Booster 19, en el camino para llevar humanos a la Luna y a Marte.
SpaceX logró encender los 33 motores del cohete Starship V3 al mismo tiempo, un hito esencial en el camino hacia Marte que pone fin a una secuencia de pruebas marcada por explosiones, abortos y rediseños que casi impidieron este momento. El Booster 19, el segundo propulsor de la versión tres construido por la empresa, realizó la prueba estática completa tras una campaña que comenzó con el primer ensayo limitado a solo 10 motores, por precaución, ya que el cohete V3 es un proyecto tan nuevo que el equipo reconocía abiertamente que «muchas cosas pueden salir mal» la primera vez. La presión en las cámaras de combustión alcanzó niveles nunca antes registrados en ningún vehículo de SpaceX, y los ingenieros describen el momento como el más intenso de sus carreras.
El camino hasta los 33 motores encendidos simultáneamente pasó por pérdidas que habrían desanimado a equipos menos obstinados. El Booster 18, el primer propulsor V3 construido, explotó durante las pruebas iniciales cuando una anomalía en el sistema de nitrógeno destruyó el cohete entero, aunque nadie resultó herido y los daños a la plataforma fueron mínimos porque el procedimiento había sido diseñado para ser seguro incluso en caso de falla catastrófica. Tras esta pérdida, SpaceX transfirió sus esfuerzos al Booster 19, que enfrentó sus propias dificultades: la primera prueba estática con 10 motores fue abortada por sensores que indicaron presión irregular, y la mitad de los motores presentó señales de daño mecánico causado por el apagado rápido, lo que exigió su completa remoción y sustitución por unidades del Booster 20.
Lo que el cohete Starship V3 representa para SpaceX y para la humanidad

La Starship es el cohete más grande y potente jamás construido. El sistema se compone de dos etapas: el propulsor (booster), equipado con 33 motores Raptor que generan el empuje suficiente para elevar el conjunto desde la plataforma, y la nave (ship), que es la etapa superior responsable de entrar en órbita y transportar tripulación o carga útil al destino final. La versión tres representa un rediseño fundamental en relación con las anteriores, incorporando lecciones aprendidas a lo largo de cinco vuelos de prueba con las versiones uno y dos que culminaron en la captura inédita de un propulsor por los brazos mecánicos de la torre de lanzamiento en el quinto vuelo.
-
Prepárese para tres madrugadas seguidas de frío intenso en el sur de Brasil: el ciclón que se forma este domingo va a succionar aire helado de la región de las Malvinas, hará que las mínimas caigan por debajo de los 5 grados en varias ciudades y aún puede traer marejada en el litoral gaucho.
-
Una startup francesa quiere colocar 3.400 satélites a solo 375 km de la Tierra, más cerca que Starlink, para ofrecer internet 5G directamente en el celular sin necesidad de antena especial, y acaba de recaudar 27 millones de euros para empezar a desafiar a los gigantes americanos.
-
Recolectores de basura japoneses tratan los camiones inmundos como si fueran coches de concesionario y la obsesión por la limpieza es tan absurda que inventaron una máquina de lavar que solo existe para ese tipo de vehículo.
-
Alerta máximo para el Sur: un ciclón extratropical deja 24 ciudades de Rio Grande do Sul en peligro este domingo, con ráfagas de hasta 60 km/h, lluvia intensa y riesgo de inundaciones, árboles caídos y falta de energía
La escala del cohete no es un capricho. La Starship necesita ser gigantesca porque las misiones que pretende realizar exigen una capacidad que ningún vehículo menor puede ofrecer: llevar humanos de vuelta a la Luna, establecer las primeras bases en Marte y realizar transferencias de propelente en órbita que permitirían abastecer naves para viajes interplanetarios. La nave V3 fue diseñada para permanecer en órbita hasta por 48 horas, encontrarse con otras naves y ejecutar transferencias de combustible, capacidad que SpaceX clasifica como la tecnología clave que «desbloquea todo el sistema solar».
Las explosiones y fallos que casi impidieron la prueba del cohete con 33 motores

La historia del Booster 18 es el capítulo más dramático. El primer propulsor V3 fue destruido por una explosión durante la presurización del sistema de nitrógeno, un accidente que eliminó meses de trabajo de construcción en segundos, pero que el equipo absorbió como parte del proceso de desarrollo porque la prueba había sido configurada para minimizar las consecuencias: no había propelentes reactivos en el cohete y el lugar sufrió daños mínimos. La pérdida forzó a SpaceX a acelerar la preparación del Booster 19, que asumió el papel de primer propulsor V3 en alcanzar la fase de pruebas operacionales.
El Booster 19 enfrentó sus propios obstáculos. En la primera prueba estática con 10 motores, el sistema abortó tras detectar una anomalía en los sensores, y el apagado rápido causó daño mecánico en aproximadamente la mitad de los motores, que tuvieron que ser retirados y reemplazados. En el segundo intento con los 33 motores, ocurrió otro aborto después de 1,88 segundos de funcionamiento cuando un sensor en el colector de admisión indicó una presión más baja de lo esperado. Los ingenieros reconocieron que el deflector en la base del cohete es un componente difícil de probar previamente porque no es posible simular con precisión el entorno real que se forma cuando 33 motores extremadamente potentes se encienden al mismo tiempo.
Qué tiene de diferente el motor Raptor 3 de todo lo que existía antes en el cohete
El Raptor 3 es el resultado de la evolución de unos 600 motores V2 producidos por SpaceX. La diferencia visual entre las dos versiones es evidente: el V3 pasó por una simplificación radical que consolidó componentes, redujo el número de piezas y aumentó el nivel de integración a un nivel que los ingenieros clasifican como único para un motor de cohete. Menos piezas significan menor costo de fabricación, producción más rápida y, crucialmente, mayor fiabilidad, porque cada componente eliminado es una fuente potencial de fallo eliminada del sistema.
El objetivo final con el Raptor 3 es lograr la reutilización completa, algo inédito en motores de cohete. SpaceX quiere que los Raptor se comporten de manera similar a las turbinas de los aviones comerciales: vuelen, regresen, pasen por inspección y vuelen de nuevo sin necesidad de reconstrucción entre misiones. El cohete Starship solo se vuelve económicamente viable si cada propulsor puede ser reutilizado decenas o cientos de veces, y el Raptor 3 fue diseñado desde el principio para soportar este ciclo, a diferencia de sus predecesores que necesitaban intervenciones extensas entre vuelos.
Qué viene después de la prueba estática del cohete con los 33 motores
La prueba estática completa es el último gran hito antes del vuelo. Si los datos confirman que los 33 motores, el propulsor y los sistemas de tierra funcionaron dentro de los parámetros esperados, SpaceX tendrá confianza para autorizar el próximo lanzamiento de la Starship V3, que será el vuelo más ambicioso de la historia del programa y el primero con el nuevo diseño de cohete. La nave V3 (Ship 39) también pasó por sus propias pruebas, incluyendo un ensayo estático de 60 segundos que permitió evaluar las condiciones térmicas y el rendimiento general antes de ser acoplada al propulsor.
La filosofía de SpaceX con el cohete Starship es resumida por sus ingenieros en una frase: «No es imposible solo porque está mucho más allá de lo que se ha hecho antes». En cinco vuelos de prueba con las versiones anteriores, la empresa pasó del primer lanzamiento fallido a la captura de un propulsor en vuelo, una progresión que tomó menos tiempo del que los programas espaciales convencionales dedican a revisiones de diseño. La Starship V3 alberga la ambición de hacer que los viajes a la Luna sean rutinarios y los viajes a Marte posibles, y cada motor Raptor 3 que se enciende en la plataforma de Boca Chica es un paso concreto en la dirección de un futuro que la mayoría de las personas aún considera ciencia ficción.
Y tú, ¿crees que SpaceX logrará llevar humanos a Marte con la Starship? Deja tu opinión en los comentarios.

¡Sé la primera persona en reaccionar!