Primera red social de millones de brasileños, Orkut fue un fenómeno cultural que transformó la forma de relacionarse en línea, creando lazos, debates y recuerdos que resisten el tiempo
Orkut fue la primera red social de millones de brasileños. Durante diez años, formó parte del día a día de quienes usaban internet para hacer amistades, publicar recados y participar en comunidades.
Sin embargo, el 30 de septiembre de 2014, Google decidió cerrar oficialmente la plataforma. Era el fin de una era que comenzó en 2004 y dejó marcas profundas en la memoria digital del país.
Un proyecto que se convirtió en fenómeno
Creado por Orkut Büyükkökten, un ingeniero de Google, el sitio surgió como un proyecto experimental dentro de la empresa. En ese momento, los empleados podían usar parte de su jornada laboral para desarrollar ideas propias.
-
La «vendedora virtual» más famosa de Brasil logra un impacto impresionante: el WhatsApp de Lu, el canal de inteligencia artificial de Magazine Luiza, generó 100 millones de reales en 8 meses, atendió a 7,7 millones de usuarios y triplicó la conversión de otros canales digitales de la empresa.
-
Tan rápido como Pix: joven de 19 años en Mozambique crea un dron que vuela 200 km con kits comunes y entrega alimentos y medicinas en áreas remotas
-
Experimento revela que gelo tratado com agua de mar refleja más luz y resiste mejor al derretimiento entre mayo y septiembre.
-
Israel convierte rocas trituradas en una «batería de piedra» para fábricas, almacenando energía como calor y liberando vapor industrial cuando no hay sol ni viento.
La propuesta creció rápidamente. Brasil e India se convirtieron en los países con mayor número de usuarios, haciendo de Orkut un fenómeno a escala mundial.
Comunidades, recados y testimonios
El funcionamiento de la plataforma era simple y cautivador. El usuario creaba un perfil, añadía fotos, gustos personales y formaba parte de comunidades.
Estas comunidades iban desde aficionados de bandas y equipos de fútbol hasta títulos inusuales y graciosos, como “Quería helado, pero era frijol” o “En EE. UU., hasta los pobres hablan inglés”. Eran una forma de mostrar personalidad e intereses de manera ligera, divertida e incluso crítica.
Las interacciones también se destacaban. Era posible dejar recados —los famosos scraps— o testimonios en el perfil de los amigos.
Este ambiente colaborativo generaba engagement y hacía que Orkut se convirtiera en una red social activa, llena de movimiento y con carácter propio. Los temas dentro de las comunidades permitían largas discusiones, generalmente bien organizadas, con reglas y moderación.
Problemas y primeras señales de declive
Sin embargo, no todo fue color de rosa. Con el crecimiento, surgieron problemas. En 2008, la red fue objeto de polémicas relacionadas con la difusión de pornografía infantil.
Como respuesta, Google firmó un Acuerdo de Ajuste de Conducta con el Ministerio Público Federal, prometiendo colaborar con las investigaciones y ayudar a rastrear a los delincuentes.
La caída de Orkut comenzó a esbozarse en 2011. Ese año, Facebook ya contaba con 600 millones de usuarios globales y empezaba a dominar el mercado.
En Brasil, una encuesta de Ibope mostró que la red de Mark Zuckerberg había superado a Orkut en número de usuarios. La migración fue rápida y muchos usuarios dejaron de lado su antiguo perfil en busca de las nuevas herramientas e interfaces ofrecidas por el competidor.
El fin y el mensaje de Google
El propio Google admitió que sus otras plataformas ayudaron en el fin de Orkut. Herramientas como YouTube, Blogger y Google+ ocuparon el espacio de la red social. Con esto, la empresa decidió que ya no tenía sentido mantener el sitio activo.
En el anuncio oficial de cierre, Paulo Golgher, director de ingeniería de Google, publicó un texto diciendo: “Fueron diez años inolvidables. Pedimos disculpas a aquellos que aún utilizan Orkut regularmente.”
Orkut: Legado de interacciones y memoria digital
Durante sus diez años de existencia, Orkut acumuló números impresionantes. Se crearon 51 millones de comunidades, 120 millones de temas y más de 1 billón de interacciones. El sitio llegó a ofrecer un “museo virtual” con las principales comunidades, como “Odio despertarme temprano” y “¡Amo a mi MAMÁ!”.
Aún después de una década del final, Orkut sigue vivo en la memoria de quienes vivieron la fase inicial de las redes sociales. Y para muchos, continúa siendo sinónimo de una internet más inocente y divertida.
Con información de UOL.
