Piezas de vehículos, chatarra y residuos de la cría de ganado dieron origen a soluciones utilizadas en una granja en el interior de Sergipe, donde energía solar, generación eólica, biogás y adaptaciones mecánicas pasaron a formar parte de la rutina rural de forma artesanal.
En el poblado Cruz da Donzela, en Malhada dos Bois, Sergipe, el agricultor Emanuel Messias Cardoso da Silva, conocido como Nonô, transformó piezas reutilizadas en equipos usados en la rutina de su propia granja, entre ellos un pequeño tractor solar, un molino de viento y un biodigestor.
Publicada por el portal Só Sergipe el 23 de febrero de 2021, la historia muestra al agricultor como residente de la comunidad rural, a 64,5 kilómetros de Aracaju, y responsable de crear soluciones prácticas con material reciclado para atender demandas del día a día.
Pequeño tractor solar nació de la necesidad en el campo
Entre las creaciones atribuidas a Nonô, la que más llama la atención es el triciclo que él llama pequeño tractor, montado con motor de montacargas, caja de cambios de Gol, batería y un panel solar instalado en la parte superior de la estructura.
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Creado inicialmente para transportar agua hasta el ganado, el vehículo pasó también a ser usado en el desplazamiento entre la casa y la granja, en un recorrido de cerca de cinco kilómetros dentro de la comunidad rural donde vive el agricultor.
“Monté este pequeño tractor para llevar agua al ganado. En este pequeño tractor hay un motor de montacargas, la caja de cambios de un Gol, batería y el panel solar”, contó Nonô al reportaje, al explicar el origen práctico de la adaptación.
Después de molestarse con la necesidad de interrumpir el uso para cargar la batería, el agricultor decidió instalar un panel solar en el equipo, inversión de R$ 1.100 que pasó a generar energía y también proteger al conductor del sol.
Piezas de chatarra se convirtieron en herramienta de trabajo
Más que una demostración curiosa, el pequeño tractor entró en la rutina de la propiedad y pasó a atender tareas concretas, especialmente en el apoyo al trabajo con los animales y en el desplazamiento diario del agricultor entre la residencia y el área de la granja.
En la comunidad de Cruz da Donzela, la máquina artesanal también despertó interés entre los residentes, que comenzaron a pedir aventones, intentar pilotar el vehículo o tomar fotos con Nonô, según el relato publicado por el portal sergipano.
La instalación reúne componentes de orígenes diferentes en una solución rural improvisada, pero funcional, en la cual motor de montacargas, transmisión de coche, batería y panel solar fueron integrados para cumplir un propósito definido dentro de la propiedad.
Descrito por Só Sergipe como autodidacta, Nonô estudió hasta el cuarto grado de la antigua educación primaria y relató interés por generadores desde la infancia, cuando ya hacía experimentos con ruedas de agua y equipos relacionados con la producción de energía.
Molino de viento y biodigestor completan las invenciones
Además del pequeño tractor movido a energía solar, el agricultor también montó un molino de viento para generación de energía eólica en la finca, donde mantiene algunas cabezas de ganado y reutiliza piezas retiradas de vehículos, autobuses y electrodomésticos.
En este equipo, según el reportaje, se usaron diferencial de Opala, piezas de dos portaequipajes de autobús y partes de lavadora, en una adaptación que, de acuerdo con Nonô, abastece la casa de la propiedad rural.
Otra solución creada por el agricultor es el biodigestor instalado en la residencia de la finca, sistema alimentado con estiércol de ganado y usado para reducir la necesidad de compra de gas en el lugar, según el relato publicado por Só Sergipe.
“Yo pongo estiércol de ganado en el biodigestor. Teniendo una vaca, hay gas para una familia”, afirmó Nonô, al describir el aprovechamiento de residuos disponibles en la propiedad para atender una necesidad doméstica ligada al suministro de gas.
Inventor rural también repara equipos en el poblado
Fuera de las invenciones usadas en la finca, la relación de Nonô con máquinas también aparece en los servicios prestados a la comunidad, donde es buscado para reparar electrodomésticos con defecto y no siempre consigue atender todas las solicitudes.
Citado en el reportaje, otro equipo hecho por el agricultor es un limpia-fosas usado en servicios en la región, reforzando el perfil de alguien que reutiliza materiales y adapta soluciones para problemas locales sin presentar las creaciones como productos comerciales.
En la misma propiedad rural, la trayectoria reúne tres frentes de uso de energía: el vehículo con placa solar, el molino de viento para generación eléctrica y el biodigestor ligado al suministro doméstico de gas, todas basadas en reutilización y conocimiento práctico.
Casado y padre de cuatro hijos, Nonô asocia sus creaciones al interés por energía limpia y a una habilidad construida desde niño, cuando, según relató al portal, hizo el primer generador aún a los ocho años de edad.
Aunque despierta curiosidad por el aspecto inusual y la combinación de piezas, el caso no se presenta como manual de montaje, ya que vehículos adaptados, baterías, sistemas eléctricos, generación de energía y biodigestores requieren cuidados técnicos.
En Malhada dos Bois, la historia cobró fuerza por nacer lejos de los grandes centros tecnológicos y por transformar materiales comunes, como piezas automotrices, chatarra metálica, componentes de electrodomésticos y residuos de la cría de ganado, en soluciones útiles.
¿Cuántas otras soluciones brasileñas aún pasan desapercibidas en pequeñas comunidades rurales?
