Radares de velocidad falsos instalados en Malemort, Francia, llamaron la atención después de que el ayuntamiento colocara equipos idénticos a los oficiales para intentar reducir los excesos en una carretera local, sin aplicar multas a los conductores y utilizando solo el efecto psicológico de la fiscalización.
Radares de velocidad falsos se utilizan en Malemort, en Corrèze, para que los conductores respeten el límite de una vía local sin aplicación de multas. La iniciativa fue adoptada por el alcalde Laurent Darthou.
Equipos imitan fiscalización real
Los aparatos instalados en la ciudad, cerca de Brive-la-Gaillarde, tienen una apariencia idéntica a la de los radares verdaderos, pero no registran infracciones ni disparan flashes de cámara contra vehículos que pasan por encima del límite permitido.
La intención del alcalde de la UDI es influir en el comportamiento de los conductores a través de la percepción de fiscalización. Laurent Darthou afirmó a TF1 que no hay penalidad financiera y que la medida ayuda a reducir la velocidad.
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Radares de velocidad tienen señales de advertencia
Para hacer la acción más convincente, se colocaron señales de advertencia 100 metros antes de los dos radares de velocidad falsos. La estrategia refuerza la sensación de control en la carretera local elegida por el ayuntamiento, sin transformar el equipo en una sanción directa.
Cada dispositivo costó 1.000 €. La instalación se presentó como una forma de concienciación y prevención en seguridad vial, sin cobro de valores a los conductores detectados por encima de la velocidad permitida en la ciudad.
Medida ya fue intentada por particulares
Trampas similares ya habían sido utilizadas por particulares en Francia, pero este tipo de iniciativa se considera ilegal cuando no proviene de una autoridad competente. En el caso de Malemort, la situación fue tratada de otra manera.
Vincent Berton, prefecto de Corrèze, afirmó a TF1 que el alcalde local también es la autoridad policial en su municipio. Por ello, tiene derecho a tomar medidas policiales dentro de la ciudad.
Con este entendimiento, la acción continuará en funcionamiento. Los radares de velocidad falsos permanecen como recurso de prevención, buscando reducir la velocidad sin aplicar multa a los conductores. El objetivo es que todos salgan ganando, sin generar multas a los conductores.

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