Un ingeniero mecánico de Contagem, en la Gran BH, construyó un avión experimental en el patio de su casa usando piezas de automóvil, como máquina de elevalunas eléctrico en los flaps y marcador de rotación en el panel. El proyecto tardó seis años, recibió el registro oficial de la Anac, tiene autonomía para volar hasta siete horas sin parar y ya llevó al piloto de vacaciones a Espírito Santo y Bahía.
Según información publicada en 2012 por el portal Vrum, la historia de este avión comienza con una frustración. El ingeniero mecánico Ronaldo Santiago Silveira necesitaba visitar clientes en varias ciudades el mismo día y pensó en comprar un monomotor para optimizar los desplazamientos. Se matriculó en un curso de aviación, pero a mitad de las clases se dio cuenta de que pilotar por trabajo no sería viable y que contratar un piloto elevaría demasiado los costos. El problema es que, a esas alturas, Ronaldo ya estaba apasionado por la aviación. En lugar de rendirse, tomó una decisión que cambiaría los próximos seis años de su vida: comprar el proyecto de un avión experimental de una empresa estadounidense y construir la aeronave con sus propias manos, pieza por pieza, en el patio trasero de su casa en Contagem.
El resultado es el Zodiac, un monomotor experimental de dos plazas que despega de una pista de césped de 450 metros dentro de un condominio en Nova Lima, en la Región Metropolitana de Belo Horizonte. El avión tiene registro PU-RST concedido por la Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac), autonomía para volar hasta siete horas sin escala y ya transportó a Ronaldo en viajes de ocio a Guarapari, en Espírito Santo, y Porto Seguro, en Bahía. La aeronave vuela a un techo máximo de 14.500 pies, equivalente a unos 5 mil metros de altitud, y no necesita cabina presurizada.
Piezas de coche dentro de un avión: la ingeniosidad de quien construye solo
Una de las características más curiosas del avión de Ronaldo es el uso de componentes automotrices en funciones aeronáuticas. Los flaps, que son las superficies móviles en las alas responsables de dar sustentación al avión durante aterrizajes y despegues, son accionados por una máquina de elevalunas eléctrico de coche. El mismo mecanismo utilizado para subir y bajar las ventanillas de los automóviles fue adaptado para mover piezas críticas de la aeronave. Los alerones, que controlan la inclinación lateral del avión, también utilizan componentes automotrices.
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En el panel de instrumentos, el tacómetro del motor es una pieza originalmente fabricada para automóviles, adaptada para indicar el régimen de funcionamiento del motor aeronáutico. Estas soluciones pueden parecer improvisadas, pero reflejan la lógica de la aviación experimental: utilizar componentes confiables y accesibles, adaptándolos para cumplir funciones específicas en la aeronave. Ronaldo registró cada etapa de la construcción, documentando la evolución del proyecto a lo largo de los seis años de montaje.

El motor que casi impidió que el avión despegara
El proyecto original del Zodiac preveía un motor Volkswagen 2.0 de 116 caballos, el mismo bloque utilizado en modelos como Golf y Santana. Ronaldo llegó a instalar el motor automotriz en la aeronave, pero descubrió que el conjunto era demasiado pesado para que el avión despegara con seguridad. El peso excesivo del bloque comprometía la relación entre potencia y masa, una de las variables más críticas en la aviación, especialmente para aeronaves ligeras que operan en pistas cortas.
La solución fue sustituir el motor de Santana por un Rotax de 100 caballos, un propulsor diseñado específicamente para aviación ligera. El Rotax es significativamente más ligero que el bloque Volkswagen y ofrece la potencia adecuada para el perfil de vuelo del Zodiac. Con el nuevo motor, el avión se mantuvo dentro de los parámetros de peso y rendimiento necesarios para despegar y aterrizar con seguridad en la pista de 450 metros de Nova Lima. El cambio de motor fue uno de los ajustes más importantes del proyecto e ilustra cómo la construcción de un avión experimental exige disposición para recalcular y corregir decisiones a lo largo del camino.
El registro en la Anac y lo que significa
Construir un avión en casa en Brasil no es ilegal, pero exige el cumplimiento de una serie de requisitos regulatorios establecidos por la Anac. Ronaldo obtuvo el registro PU-RST para su Zodiac, lo que significa que la aeronave fue inspeccionada, probada y aprobada por la agencia reguladora para operar en el espacio aéreo brasileño. Las aeronaves experimentales poseen una categoría específica en el sistema de la Anac, con reglas que incluyen límites de operación, áreas de vuelo restringidas durante la fase de pruebas y obligatoriedad de mantenimiento documentado.
Antes de volar libremente, Ronaldo llevó el avión al aeropuerto de Divinópolis para realizar vuelos rasantes sobre la pista, procedimiento que permite al piloto conocer los sistemas operativos de la aeronave en condiciones controladas sin despegar efectivamente. Solo después de esta fase de pruebas y la obtención del registro oficial, el ingeniero comenzó a explorar el potencial del Zodiac en vuelos más largos. Actualmente, con una experiencia acumulada de 230 horas de vuelo, Ronaldo ya utiliza el avión tanto para ocio como para viajes que antes requerirían horas de carretera.
Una pista entre montañas: el desafío diario de despegar
El avión de Ronaldo no despega de un aeropuerto convencional. La pista utilizada es un campo de césped de 450 metros de largo dentro de un aeroclub ubicado en un condominio residencial de Nova Lima, a una altitud de 4.400 pies. Las dos cabeceras de la pista están rodeadas por montañas, lo que crea obstáculos físicos en la aproximación y el despegue y favorece la formación de turbulencias causadas por el relieve accidentado.
Ronaldo considera esta pista una de las más peligrosas de Brasil por las condiciones de aproximación a esa altitud. Cada aterrizaje y cada despegue exigen un cálculo preciso de velocidad, viento y trayectoria para evitar las montañas que rodean el campo. Para un piloto con 230 horas de experiencia operando un avión construido por él mismo, esta rutina añade una capa de exigencia que los pilotos de aeropuertos pavimentados y planos rara vez enfrentan. La combinación de pista corta, altitud elevada y relieve montañoso transforma cada operación en un ejercicio de precisión.
Siete horas de autonomía y planes de cruzar fronteras

El Zodiac tiene autonomía para volar hasta siete horas sin parar, lo que permite recorrer distancias como Belo Horizonte a Recife en un único tramo sin escala. Ronaldo aún no ha explorado la autonomía total del avión, pero ya ha utilizado la aeronave en viajes de ocio a Guarapari y Porto Seguro, comprobando que el monomotor construido en casa es capaz de cumplir misiones reales de transporte con comodidad y seguridad para el piloto y un pasajero.
Los planes futuros del ingeniero incluyen un viaje más largo hasta Buenos Aires, con escalas en las tres capitales del Sur de Brasil. Después de eso, Ronaldo proyecta una aventura aún más ambiciosa: volar hasta Miami, en Estados Unidos, haciendo escalas por las capitales del noreste y por las islas del Caribe hasta llegar a Florida. Para un avión que comenzó como un proyecto comprado por internet y fue montado en el patio de una casa en Contagem, la perspectiva de cruzar fronteras internacionales es la prueba definitiva de que la construcción tuvo éxito.
Un avión que nació de la pasión y voló por la persistencia
El Zodiac de Ronaldo Santiago Silveira es un avión que usa piezas de elevalunas eléctrico de coche en los flaps, comenzó con motor de Santana, tardó seis años en estar listo y despega de una pista de césped entre montañas. El avión tiene registro en la Anac, autonomía de siete horas y ya llevó a su constructor de vacaciones a dos estados brasileños, demostrando que la aviación experimental es accesible a quien combina conocimiento técnico con persistencia y pasión.
¿Te atreverías a volar en un avión construido en casa con piezas de coche? Cuéntanos en los comentarios qué fue lo que más te impresionó de esta historia: los flaps accionados por máquina de elevalunas eléctrico, el cambio del motor de Santana por el Rotax, la pista entre montañas o los planes de volar hasta Miami. Queremos saber qué piensas sobre la aviación experimental en Brasil.

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