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Parece ciencia ficción, pero ya existe: un barco eléctrico sueco usa batería de coche, casco de fibra de carbono e hidrofólios inteligentes para volar sobre el agua y navegar 105 km en silencio casi total.

Escrito por Ana Alice
Publicado el 12/05/2026 a las 22:16
Actualizado el 12/05/2026 a las 22:18
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Barco eléctrico sueco combina batería automotriz, hidroalas y control electrónico para reducir la fricción con el agua, ampliar la autonomía declarada y probar nuevas posibilidades para el ocio y el transporte urbano silencioso.

El Candela C-8, barco eléctrico desarrollado por la sueca Candela, utiliza hidroalas controladas por ordenador para elevar parte de la embarcación sobre el agua y reducir la fricción durante la navegación.

Equipado con una batería de 69 kWh suministrada por Polestar, el modelo tiene un alcance declarado de hasta 57 millas náuticas, lo que equivale a unos 105 kilómetros, a 22 nudos, según datos del fabricante.

La propuesta del proyecto está ligada a un problema recurrente de la electrificación en el sector náutico.

En el agua, el desafío no se limita al almacenamiento de energía.

Una parte relevante del consumo ocurre porque el casco necesita vencer la resistencia de la superficie durante el desplazamiento.

En lanchas convencionales, el aumento de la velocidad eleva el esfuerzo necesario para empujar la embarcación contra el agua.

Este arrastre reduce la eficiencia y puede limitar el alcance de los modelos eléctricos.

En el C-8, la solución adoptada por Candela fue combinar propulsión eléctrica, casco ligero e hidroalas activas.

Cuando el barco alcanza suficiente velocidad, las alas sumergidas empiezan a generar sustentación.

La embarcación, entonces, deja de navegar con todo el casco apoyado en el agua y pasa a desplazarse principalmente sobre estas estructuras.

El efecto visual es el de un barco que “vuela” sobre la superficie, aunque la sustentación sigue produciéndose dentro del agua.

Las hidroalas reducen el gasto de energía en el barco eléctrico

La tecnología de las hidroalas ya era conocida en el sector naval, pero ha ganado nuevas aplicaciones con sensores, motores eléctricos y sistemas de control en tiempo real.

En el caso de Candela, la empresa afirma que sus embarcaciones con hidroalas pueden usar hasta un 80% menos de energía que los barcos convencionales a alta velocidad, debido a la reducción del arrastre.

Este dato ayuda a explicar por qué los barcos eléctricos enfrentan una condición diferente a la observada en los coches eléctricos.

En carreteras, parte de las pérdidas está ligada a la fricción de los neumáticos y a la resistencia del aire.

En ríos, lagos o en el mar, el agua impone una resistencia mucho mayor al avance del casco.

Candela C-8 - Imagen: Reproducción/Candela
Candela C-8 – Imagen: Reproducción/Candela

Simplemente aumentar la batería, en este contexto, no resuelve todos los obstáculos.

Un paquete mayor de energía tiende a elevar el peso de la embarcación, lo que puede aumentar el esfuerzo necesario para navegar.

La solución utilizada en el C-8 busca reducir la demanda de energía antes de ampliar la capacidad de almacenamiento.

En la ficha técnica actual, Candela informa una velocidad de crucero de 22 nudos y una velocidad máxima de 27 nudos.

Comunicados anteriores sobre la versión equipada con tecnología de Polestar mencionaban una velocidad máxima de 30 nudos, lo que indica una diferencia entre la información de lanzamiento y los datos técnicos presentados hoy por el fabricante.

Con el casco elevado, el área en contacto directo con el agua disminuye.

La empresa informa que olas de hasta 1,1 metros pueden pasar bajo la embarcación durante la operación en hidroala.

En esta condición, el barco reduce los golpes sucesivos contra la superficie, un comportamiento común en lanchas rápidas durante la navegación sobre ondulaciones.

El control electrónico ajusta el Candela C-8 sobre las olas

Para mantener la estabilidad, el C-8 depende de un sistema electrónico de control.

Candela llama a este conjunto Flight Controller, responsable de ajustar continuamente las hidroalas según las condiciones de navegación.

Este sistema actúa sobre la posición de las alas sumergidas y considera factores como la velocidad, la inclinación, las olas y los movimientos de la embarcación.

Según Candela, el control automático reduce hasta en un 90% las fuerzas g sentidas por los pasajeros en comparación con barcos convencionales en condiciones similares.

La diferencia técnica radica en la integración entre hardware y software.

El C-8 no es solo una lancha con motor eléctrico en lugar del motor de combustión.

El proyecto depende de sensores, procesamiento electrónico, hidroalas móviles y propulsión eléctrica para reducir la resistencia y mantener el desplazamiento estable.

El casco también forma parte de esta arquitectura.

Candela utiliza fibra de carbono en el C-8, material empleado para reducir el peso y mantener la rigidez estructural.

Según la ficha técnica actual, el barco tiene 8,5 metros de eslora, 2,5 metros de manga y un peso de 1.950 kg.

La capacidad informada actualmente por el fabricante es de cinco pasajeros más un conductor.

El motor es el Candela C-Pod, con una potencia de 45/50 kW.

Estos datos difieren de materiales anteriores, que mencionaban espacio para ocho personas, y por eso la ficha técnica más reciente fue adoptada como referencia.

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Batería de Polestar lleva tecnología automotriz al uso náutico

La conexión con la industria automotriz es uno de los elementos centrales del proyecto.

En 2023, Polestar informó que suministraría al Candela C-8 el paquete de batería de 69 kWh y la tecnología de recarga rápida en corriente continua utilizados en el Polestar 2 Standard Range Single Motor.

Según Polestar, fue la primera vez que este tipo de componente pasó a abastecer una aplicación externa al sector automotriz.

La adaptación indica cómo los sistemas desarrollados para coches eléctricos pueden ser utilizados en otros medios de transporte, siempre que pasen por una integración específica para cada entorno.

Baterías, gestión electrónica, recarga rápida y control térmico son áreas en las que el sector automotriz ya ha acumulado escala industrial.

Al llevar parte de esta tecnología a una embarcación, Candela busca enfrentar una limitación recurrente de los barcos eléctricos: mantener un alcance útil a velocidades más altas.

La recarga también sigue este modelo de integración.

La ficha técnica actual informa una carga en corriente alterna de 11 kW en aproximadamente 6,5 horas para ir del 0% al 100%.

En corriente continua, con un cargador de 135 kW, el C-8 puede ir del 10% al 80% en menos de 30 minutos, según el fabricante.

El alcance real, sin embargo, depende de variables de navegación.

Carga a bordo, viento, estado del agua, temperatura y modo de conducción pueden alterar el consumo.

Por ello, las 57 millas náuticas informadas por Candela deben entenderse como un dato declarado para condiciones específicas de crucero.

Hidroalas eléctricas llegan al transporte público

Aunque el C-8 está dirigido al mercado de ocio, la misma base tecnológica aparece en el Candela P-12, una embarcación desarrollada para el transporte de pasajeros.

El modelo comenzó a operar en el sistema público de Estocolmo, en Suecia, como parte de una aplicación urbana de las hidroalas eléctricas.

Según Candela, el P-12 opera con una velocidad de servicio de 25 nudos, ya superó los 30 nudos en pruebas y tiene un alcance de hasta 40 millas náuticas a velocidad de crucero con una carga.

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La empresa también afirma que el modelo es el primer ferry eléctrico con hidroalas producido en serie.

En febrero de 2026, el fabricante divulgó datos de una evaluación oficial en Suecia sobre la operación en Estocolmo.

De acuerdo con el material, el tiempo de viaje en la ruta entre Ekerö y el centro de la capital sueca se redujo de 55 minutos a aproximadamente 30 minutos.

El mismo estudio, citado por Candela y por vehículos especializados, señaló una reducción del 94% en las emisiones de dióxido de carbono en comparación con las embarcaciones diésel.

También hubo un aumento del 22,5% en el número de pasajeros en la línea durante el período evaluado.

Estos números se refieren al P-12 en operación de transporte público, no al C-8 de ocio.

Aun así, ambos modelos comparten la misma lógica de ingeniería: usar hidroalas para disminuir la resistencia y, con ello, reducir la energía necesaria para navegar a mayor velocidad.

Menos ruido y menor estela cambian la navegación eléctrica

La tecnología de los barcos eléctricos con hidroalas actúa sobre tres puntos observables en la navegación: ruido, consumo de energía y estela dejada en el agua.

El motor eléctrico reduce el ruido asociado a la combustión, mientras que las hidroalas disminuyen el contacto del casco con la superficie.

En el transporte urbano, la estela es un factor relevante porque afecta márgenes, muelles y otras embarcaciones.

En la evaluación divulgada por Candela sobre la operación en Estocolmo, la estela atribuida al P-12 fue de 13 centímetros, nivel comparado por la empresa con el de una pequeña embarcación con motor fuera de borda.

Esta característica puede influir en la operación en áreas con restricción de velocidad o sensibilidad ambiental.

Cualquier adopción a gran escala, sin embargo, depende de factores externos al barco, como infraestructura de recarga, costo de adquisición, reglas locales de navegación y mantenimiento especializado.

En el mercado de ocio, el C-8 ocupa un segmento específico de embarcaciones eléctricas de alta tecnología.

La propuesta combina una autonomía declarada de 57 millas náuticas, batería de origen automotriz y navegación elevada sobre hidroalas.

El precio y la disponibilidad, sin embargo, mantienen el modelo distante de una aplicación popular inmediata.

La lectura técnica del proyecto muestra que la electrificación náutica no depende solo del cambio de motores.

En barcos rápidos, la eficiencia también pasa por el diseño del casco, la reducción de peso, el control electrónico y la forma en que la embarcación interactúa con el agua.

El Candela C-8 reúne estos elementos en un producto de ocio, mientras que el P-12 aplica la misma lógica al transporte colectivo.

En ambos casos, los datos disponibles provienen principalmente del fabricante y de evaluaciones divulgadas sobre la operación sueca, lo que exige separar la información declarada de los resultados ya observados en servicio.

Al usar una batería derivada de coche eléctrico y reducir el contacto del casco con el agua, el C-8 muestra una alternativa técnica para ampliar la autonomía de embarcaciones eléctricas.

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Ana Alice

Redactora y analista de contenido. Escribe para el sitio web Click Petróleo e Gás (CPG) desde 2024 y es especialista en crear textos sobre temas diversos como economía, empleos y fuerzas armadas.

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