El fraude en el odómetro puede llevar a hasta cinco años de prisión en Brasil y exige atención de compradores de autos usados ante señales de desgaste, historial de mantenimiento y revisión cautelar
La kilometraje adulterado en vehículos usados puede llevar a los responsables a hasta cinco años de prisión en Brasil, además de multa, y enciende una alerta para compradores que dependen del odómetro para evaluar desgaste, mantenimiento y precio.
El fraude en el odómetro se convirtió en objetivo de la legislación
El odómetro registra la distancia recorrida por el automóvil y ayuda a indicar el estado general del vehículo. Cuando este dato se altera para mostrar un recorrido menor, el comprador puede pagar más por un auto con desgaste oculto.
La práctica conocida como “retroceder el kilometraje” comenzó a recibir más atención de las autoridades con el refuerzo de la legislación sobre adulteración de odómetros.
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El fraude puede afectar autos seminuevos y usados vendidos por particulares, intermediarios o empresas.
Dependiendo de la situación, la conducta puede ser clasificada como estafa, prevista en el artículo 171 del Código Penal. En ese caso, la pena va de uno a cinco años de reclusión, además de multa.
Cuando la kilometraje adulterado involucra concesionarias o agencias, también puede haber clasificación bajo la Ley nº 8.137/1990, orientada a crímenes contra las relaciones de consumo. La previsión es de detención de dos a cinco años.

La tecnología hizo el fraude más sofisticado
Las fraudes no se limitan a los paneles analógicos. Especialistas advierten que los vehículos modernos requieren mayor atención porque los sistemas electrónicos también pueden ser manipulados por quienes intentan ocultar el recorrido real.
Los defraudadores usan reprogramación de módulos electrónicos, cambios en centralitas, sustitución de componentes y dispositivos capaces de modificar la lectura mostrada en el panel. Las alertas de mantenimiento y revisiones también pueden ser borradas.
Este tipo de alteración amplía el perjuicio financiero y crea riesgo a la seguridad. Problemas mecánicos pueden quedar enmascarados, mientras que futuros mantenimientos terminan perjudicados por información falsa.
Aunque se busque “kit para bajar kilometraje”, los especialistas refuerzan que la práctica es ilegal. Vendedores e intermediarios involucrados pueden responder por consecuencias civiles y penales.
Cómo percibir señales de kilometraje adulterado
La identificación del fraude exige observar detalles técnicos y señales de uso que no coinciden con el kilometraje mostrado en el panel. El desgaste físico del coche puede revelar inconsistencias antes de la compra.
Entre los principales indicios están pedales gastados, asientos deformados, volante desgastado, neumáticos incompatibles con bajo kilometraje y divergencias en registros de mantenimiento. Estas señales pueden indicar que el vehículo ha recorrido más de lo que aparenta.
Etiquetas de cambio de aceite, recibos de revisiones e historiales de concesionarios ayudan en la verificación. Si algún registro muestra kilometraje superior al exhibido actualmente, la sospecha de adulteración se fortalece.
Los expertos recomiendan una inspección cautelar con escáner electrónico antes de la compra. El equipo accede a módulos internos e identifica el kilometraje real registrado en sistemas electrónicos, incluso después de alteraciones en el panel.
Comprador puede buscar reparación en la Justicia
Quien compra un vehículo con kilometraje adulterado puede buscar reparación judicial con base en el Código de Defensa del Consumidor. La respuesta depende del caso y de las pruebas reunidas por el comprador.
Entre las medidas posibles están la reducción del valor pagado, indemnización por daños materiales y morales o incluso la anulación del contrato. Informes técnicos, inspecciones cautelares y documentos de mantenimiento ayudan a comprobar el fraude.
Si el propietario descubre la alteración después, también puede regularizar la situación. El procedimiento involucra un informe técnico emitido por un taller especializado, corrección del odómetro y actualización de la información junto al Detran.
La prevención reduce el riesgo de perjuicio
En seminuevos, los expertos refuerzan la importancia de tener cuidado antes de la compra. La recomendación es priorizar tiendas con reputación consolidada y exigir contrato formal.
También es importante verificar revisiones y desconfiar de ofertas por debajo del valor medio. La combinación entre documentos, escáner automotriz e inspección cautelar ayuda a evitar perjuicios.
Con información de Diário do Comércio.

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