Con barcos sin poder atracar en el complejo portuario de Itajaí, el sector marítimo sufre las consecuencias causadas por las lluvias.
El Complejo Portuario de Itajaí-Açu, vital para el transporte marítimo en la región, enfrenta una seria interrupción desde hace dos semanas. Las condiciones climáticas adversas en Santa Catarina forzaron el cierre del canal de acceso, resultando en pérdidas expresivas para la navegación. Además de imposibilitar que los barcos lleguen al puerto.
Mira cómo está el Complejo Portuario de Itajaí
Impacto en el tráfico de barcos
Desde el cierre a principios de este mes, 37 barcos enfrentan la imposibilidad de atracar en el complejo portuario de Itajaí y Navegantes.
El cierre fue una determinación de la Marina de Brasil, debido al elevado riesgo de navegación causado por las intensas lluvias, que resultaron en corrientes peligrosas.
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Aguardando liberación para atracar
Los barcos ahora forman una fila en alta mar, esperando la liberación para atracar en el complejo portuario.
Además de los 37 barcos impedidos de llegar, otros cuatro permanecen anclados en el mar.
La situación puede agravarse, ya que hay 12 barcos navegando hacia Itajaí, aumentando la lista de espera para atracación.
Con barcos parados, las pérdidas financieras son considerables
El Sindicato de Armadores y de las Industrias de la Pesca de Itajaí y Región estima que cada día de paralización resulte en pérdidas significativas para un único barco, variando entre 30 mil y 50 mil dólares, equivalente a hasta R$ 252 mil.
El impacto financiero se extiende a todo el sector, acumulando pérdidas millonarias a medida que se prolonga el tiempo de cierre.
El futuro del sector marítimo y del complejo portuario
Con el río aún en alerta, manteniéndose por encima de los 6 metros en Blumenau, y la situación aún sin previsión de cuándo será normalizada, no hay una fecha estimada para que los barcos en fila en alta mar y aquellos que aún están por llegar, puedan finalmente realizar sus maniobras y volver a la actividad en los puertos.
El sector del transporte marítimo espera y reza por condiciones climáticas más favorables para retomar sus operaciones, buscando minimizar los impactos acumulados durante esta prolongada interrupción.

