El avance lento de la red ferroviaria expone límites estructurales, recuperación incompleta de la demanda y concentración regional del transporte sobre rieles en Brasil, con un crecimiento tímido después de la pandemia y desafíos persistentes para la expansión y atracción de pasajeros.
El transporte urbano sobre rieles en Brasil avanzó poco en 2025 y volvió a evidenciar dificultades históricas de expansión a un ritmo compatible con el crecimiento de las metrópolis, manteniendo al sector alejado de un salto estructural más consistente.
De acuerdo con la ANPTrilhos, la red operativa alcanzó 1.144,7 kilómetros, con un incremento de apenas 7,2 kilómetros, mientras que el total de pasajeros llegó a 2,59 mil millones, registrando un leve aumento de 0,8% en relación al año anterior.
A pesar del crecimiento, el volumen permanece por debajo de los 3,2 mil millones de usuarios registrados en 2019, período anterior a la pandemia, indicando que la recuperación de la demanda sigue incompleta y aún distante de los niveles considerados normales por el sector.
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Crecimiento desacelera después de la pandemia
Al observar la evolución reciente, se percibe un escenario de desaceleración tanto en la expansión de la infraestructura como en la recuperación de la demanda, lo que refuerza la lectura de que el sector perdió impulso después del período más crítico de la pandemia.
En un análisis a largo plazo, la red brasileña pasó de 1.015,7 kilómetros en 2015 a los actuales 1.144,7 kilómetros, un crecimiento que, aunque positivo, se muestra limitado ante las necesidades de movilidad urbana en grandes centros.

Cuando se comparan los ciclos más recientes, el contraste se vuelve más evidente y ayuda a dimensionar la pérdida de dinamismo en la expansión de la red metroferroviaria a lo largo de los últimos años.
Entre 2016 y 2019, la expansión acumulada fue de 103,8 kilómetros, mientras que en el período de 2022 a 2025 el crecimiento sumó apenas 37 kilómetros, indicando una reducción significativa en el ritmo de inversiones.
Frente a este escenario, la recuperación post-pandemia no se consolidó como un nuevo ciclo de expansión robusta, sino como una recuperación parcial que no logró sostener el mismo nivel de crecimiento observado anteriormente.
Número de pasajeros aún por debajo del pre-pandemia
En lo que respecta al flujo de pasajeros, los datos también apuntan a una recuperación más lenta de lo esperado, con señales claras de desaceleración a lo largo del último año analizado.
Mientras que en 2024 el sistema transportó 2,57 mil millones de personas, con un crecimiento de 3,6%, en 2025 el avance fue más tímido, alcanzando 2,59 mil millones, lo que representa un aumento de apenas 0,8%.
Este comportamiento evidencia una pérdida de ritmo en la recuperación de la demanda, que aún no ha regresado a los niveles observados antes de la crisis sanitaria iniciada en 2020.
Según la presidenta de ANPTrilhos, Ana Patrizia Lira, la expectativa de crecimiento limitado ya había sido señalada anteriormente, especialmente tras la divulgación de datos parciales a lo largo del año.
“No creemos que habrá un gran cambio en el número de pasajeros si no hay nuevas políticas públicas o nuevos kilómetros de rieles”, dijo.
En la evaluación de la entidad, el sector ha comenzado a operar dentro de un “nuevo normal”, en el cual la demanda tiende a mantenerse estable mientras no haya una expansión significativa de la infraestructura.
La expansión de la red impacta directamente la demanda
Este escenario se conecta directamente a la lógica del transporte sobre rieles, cuya capacidad de atraer usuarios depende fuertemente de la ampliación de la red y de la oferta de nuevas conexiones.

Siempre que nuevas líneas o estaciones entran en operación, hay un aumento en la demanda, especialmente en regiones metropolitanas marcadas por congestionamientos y largos tiempos de desplazamiento diario.
Por otro lado, la ausencia de una expansión relevante limita este crecimiento, haciendo que el sistema opere cerca de su capacidad actual, sin ganancias expresivas en el número de pasajeros.
A pesar de la existencia de proyectos en curso y estudios para nuevas implementaciones, los efectos de estas iniciativas aún no se han reflejado de manera significativa en los números más recientes del sector.
Distribución de la red y concentración regional
En la cotidianidad de las ciudades atendidas, el promedio de pasajeros en días hábiles alcanzó 8,7 millones, ligeramente por encima de los 8,6 millones registrados el año anterior, indicando estabilidad en el uso del sistema.
Aunque el transporte sobre rieles sigue siendo esencial para millones de desplazamientos diarios, el crecimiento modesto refuerza la percepción de estancamiento ante la demanda potencial existente.
Actualmente, el sistema atiende a cerca de 49,8 millones de personas en 73 municipios, evidenciando su relevancia social, pero también revelando una cobertura aún limitada para un país de dimensiones continentales.
En términos geográficos, la concentración de la red sigue siendo evidente, con São Paulo liderando con 396,9 kilómetros, seguido por Río de Janeiro, que posee 285,9 kilómetros de rieles operativos.
En cuanto a la composición, los trenes urbanos representan 46,8% de la red, totalizando 536,1 kilómetros, mientras que los metrós corresponden a 27,1%, con 310,8 kilómetros en operación.
Los VLTs suman 283,4 kilómetros, equivalentes a 24,8%, mientras que el monorriel tiene una participación menor, con 14,5 kilómetros, representando 1,3% de la red nacional.
Serie histórica muestra irregularidad en el avance
El análisis histórico revela que el crecimiento de la infraestructura ferroviaria en Brasil ocurre de forma irregular, alternando períodos de avance más significativo con momentos de retroceso.
El mayor crecimiento reciente se registró en 2018, cuando se añadieron 41 kilómetros a la red, mientras que el peor desempeño ocurrió en 2021, con la desactivación de 11,8 kilómetros.
Este comportamiento irregular dificulta la planificación a largo plazo y compromete la creación de corredores estructurantes capaces de transformar la movilidad urbana a gran escala.
Aunque existen proyecciones de expansión para los próximos años, con obras previstas entre 2026 y 2028, los datos más recientes indican que el país aún opera por debajo de lo necesario para consolidar el transporte sobre rieles como eje central de la movilidad urbana.
Con una expansión limitada y una recuperación parcial de la demanda, el sector permanece en un nivel de crecimiento modesto, reflejando desafíos estructurales que siguen sin solución consistente en el escenario actual.

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