Chip experimental del tamaño de una uña transmite más de 100 gigabits por segundo, opera en todo el espectro inalámbrico y promete revolucionar la internet móvil basada en 6G.
Investigadores de China y Hong Kong anunciaron la creación de un chip fotónico-electrónico experimental que puede cambiar el rumbo de la internet móvil. El dispositivo, con solo 1.7 x 11 mm, es del tamaño de una uña y fue capaz de transmitir datos a velocidades superiores a 100 gigabits por segundo. Según estimaciones, esto es 10 mil veces más rápido que las conexiones 5G actualmente disponibles.
El estudio fue publicado en la revista Nature y ya se señala como uno de los avances más prometedores para la consolidación de la tecnología 6G, prevista para la próxima década.
Cómo funciona el nuevo chip
La gran diferencia del chip es que puede operar en todo el espectro de frecuencias inalámbricas, entre 0.5 y 115 gigahercios. En la práctica, esto significa que dispositivos equipados con la tecnología pueden alternar automáticamente entre diferentes bandas para mantener la conexión estable.
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Esta característica es esencial en entornos de alta demanda, como:
- Estadios llenos
- Centros urbanos densos
- Zonas rurales de difícil acceso
La innovación resuelve uno de los mayores desafíos del 6G: cómo aprovechar diferentes bandas de frecuencia sin necesidad de múltiples hardwares.
Fotónica-electrónica: la fusión de luz y electricidad
El secreto del chip está en un enfoque llamado fotónica-electrónica. Mientras que los circuitos tradicionales utilizan solo electricidad, este sistema también combina señales de luz, creando un dispositivo más estable, con menos ruido y mayor alcance de frecuencias.
El proceso funciona como un puente:
- Las ondas de radio se convierten en señales de luz;
- Esas señales son procesadas por moduladores ultrarrápidos;
- Luego, se convierten de nuevo en datos inalámbricos.
El profesor Wang Xingjun, de la Universidad de Peking, comparó el sistema con una supercarretera con múltiples carriles. Antes, las señales estaban limitadas a pocas bandas; ahora, pueden cambiar de carril según la necesidad, evitando congestiones.
Ventajas sobre el 5G
Las redes 5G actuales operan principalmente por debajo de 6 GHz, con uso limitado de ondas milimétricas. Aunque ofrecen alta velocidad, su alcance aún es restringido. El nuevo chip, por otro lado, cubre todo el espectro inalámbrico en un solo sistema.
Esto elimina la necesidad de antenas y componentes separados para cada banda de frecuencia.
Un solo dispositivo podrá acceder tanto a señales de largo alcance para áreas rurales como a bandas ultrarrápidas necesarias en grandes ciudades o en aplicaciones críticas, como cirugías remotas.
Conexión más estable en cualquier escenario
Entre las principales ventajas de la tecnología están:
- Velocidad récord: más de 100 Gbps en pruebas de laboratorio.
- Flexibilidad: alternancia en tiempo real entre diferentes frecuencias.
- Estabilidad: menor riesgo de interferencias y caídas.
- Adaptación: capacidad de ajustarse a escenarios de alto tráfico, como conciertos y eventos deportivos.
El resultado es una internet móvil más rápida, estable y adaptable, capaz de atender desde streamings en 8K hasta comunicaciones de emergencia en áreas aisladas.
Lo que aún falta para que el 6G se convierta en realidad
A pesar del potencial, el chip aún se encuentra en fase experimental.
Hasta el momento, las pruebas se han realizado solo en laboratorio. Para llegar al mercado, será necesario desarrollar toda la infraestructura del 6G, algo previsto solo para la próxima década. Además, los científicos trabajan en:
- Miniaturizar aún más el dispositivo;
- Reducir el consumo de energía;
- Incorporar algoritmos de inteligencia artificial (IA) para que las redes se autogestionen.
La idea es que el sistema sea capaz de elegir automáticamente la frecuencia ideal, evitar interferencias y hasta combinar comunicación con sensorización ambiental en tiempo real.
Impacto futuro: internet móvil más inteligente
Si tiene éxito, la tecnología puede convertirse en la base de una nueva era de conectividad.
El 6G no solo será más rápido: deberá integrar funciones como realidad extendida (XR), coches autónomos, ciudades inteligentes e incluso hologramas interactivos. En este escenario, el chip chino surge como pieza central para hacer que las redes móviles:
- Más rápidas
- Más confiables
- Más inteligentes
Y, sobre todo, capaces de satisfacer la creciente demanda de datos en un mundo hiperconectado.

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