Muestras extraídas a 2,8 km de profundidad en la Antártica pueden aclarar ciclos glaciares y niveles históricos de gases de efecto invernadero entre 800 mil y 1,5 millón de años atrás.
Deshielo milenario puede cambiar la comprensión sobre el clima
Bloques de hielo con 1,5 millón de años, los más antiguos ya estudiados, llegaron al Reino Unido para ser analizados en el British Antarctic Survey, en Cambridge. Las muestras, recolectadas a 2,8 km de profundidad en la Antártida Oriental, serán derretidas lentamente a lo largo de siete semanas, revelando partículas y sustancias que pueden transformar el conocimiento científico sobre cambios climáticos.
Las muestras fueron extraídas en una expedición internacional cercana a la base italo-francesa Concordia, en una operación que costó millones y duró cuatro temporadas de verano polar. El material fue transportado en bloques de un metro por barco y camión refrigerado hasta Cambridge, manteniendo temperaturas de -23 °C.

Según la investigadora Liz Thomas, responsable del análisis, este registro abarca un período poco conocido de la historia climática del planeta, crucial para comprender variaciones naturales de temperatura, viento y niveles de dióxido de carbono.
-
Ola de calor extremo de 41,3°C en Alemania provoca daños en las autopistas, dejando heridos y requiriendo camiones de nieve para enfriar las carreteras.
-
Sistema de seguridad con IA en Brasil promete reducir falsas alarmas mostrando clips de 30 segundos y diferenciando entre gatos e intrusos reales para mejorar la protección de hogares y empresas.
-
Arqueólogos descubren en Israel un mosaico bizantino de 1.500 años con inscripción bíblica en griego, revelando ruinas de 10 edificios cerca de Kiryat Gat, y trabajan para preservar esta pieza rara que podría haber pertenecido a un monasterio.
-
Carpintero de Ohio encuentra meteorito de 308 gramos tras soñar con su ubicación después de la explosión de un meteoro en el condado de Medina.
Objetivo: reconstruir el pasado climático y entender el futuro
Durante el proceso de derretimiento, los científicos liberarán y analizarán polvo, cenizas volcánicas y microalgas marinas (diatomeas) preservadas en el hielo. Estos elementos pueden indicar patrones de vientos, temperaturas y variaciones del nivel del mar en intervalos que van de 800 mil a 1,5 millón de años atrás.
Con la ayuda de equipos avanzados, como el espectrómetro de masas con plasma acoplado por inducción (ICPMS), el equipo identificará más de 20 elementos químicos y metales traza, incluyendo tierras raras, sales marinas y residuos de erupciones volcánicas.
Estos datos pueden ayudar a explicar cambios significativos, como la Transición del Pleistoceno Medio (800 mil a 1,2 millón de años atrás), cuando los ciclos glaciares, que antes ocurrían cada 41 mil años, comenzaron a ocurrir cada 100 mil años. La causa de esta alteración aún es uno de los mayores enigmas de la ciencia climática.
Importancia para comprender impactos actuales y futuros
Los científicos buscan entender cómo períodos con concentraciones de dióxido de carbono naturalmente elevadas se comparan con los niveles actuales, que hoy superan cualquier valor de los últimos 800 mil años. Esta comparación puede ayudar a proyectar respuestas del planeta al calentamiento acelerado causado por actividades humanas.
El estudio también puede revelar períodos en que los niveles del mar eran mucho más altos y la capa de hielo de la Antártica era significativamente menor. El análisis de las partículas de polvo permitirá estimar cómo el hielo retrocedió y contribuyó a elevaciones del océano – una preocupación creciente en este siglo.
De acuerdo con Thomas, revisitar estos eventos ayuda a identificar puntos críticos del sistema climático, ofreciendo pistas sobre posibles comportamientos del planeta en las próximas décadas.
Expedición internacional y colaboración científica global
El proyecto involucró a expertos de diferentes países, con bloques del núcleo de hielo también enviados a instituciones en Alemania y Suiza. En total, se extrajeron 2,8 km de núcleo de hielo, lo equivalente a más de ocho Torres Eiffel apiladas.
James Veale, ingeniero que participó en la perforación, describió la experiencia como única: “Sostener un pedazo de esta historia en mis manos, incluso con extremo cuidado, fue increíble”.
La información fue divulgada en un reportaje de BBC News, basado en datos del British Antarctic Survey y testimonios de los investigadores involucrados en la expedición.
