En Congonhas, en el corazón de São Paulo, Aena Brasil promete un Nuevo Aeropuerto con obras hasta 2028: el terminal casi triplica, de 45 mil a 105 mil m². Habrá 17 canales de inspección por rayos X, con el 98% pasando en hasta cinco minutos, y 19 fingers para el 70% embarcar por el terminal.
El plan de modernización de Congonhas, en São Paulo, proyecta una transformación profunda en el terminal y en las áreas operacionales, con conclusión prevista para 2028. La propuesta es abordar los cuellos de botella más visibles de la rutina del aeropuerto, como el hacinamiento, retrasos y el inconveniente de embarcar en horarios pico.
El paquete combina aumento de área, cambio en la lógica de seguridad y ampliación de puentes de embarque, además de intervenciones en el patio y en las pistas. La promesa es reorganizar el viaje del pasajero desde el acceso hasta la puerta, reduciendo el “embotellamiento” humano que hoy se forma dentro del terminal.
Qué cambia en el terminal y por qué el área casi triplica

El eje más concreto de la reforma es la expansión del terminal de pasajeros. Hoy, el terminal tiene 45 mil metros cuadrados. Con la ampliación, la meta es llegar a 105 mil m², prácticamente triplicando el espacio disponible para circulación y servicios.
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Este aumento de área se presenta como una respuesta directa a la presión de los horarios pico, cuando la infraestructura actual alcanza su límite y el flujo de personas pierde fluidez. Más espacio significa más capacidad para organizar filas, distribuir la circulación y reducir puntos de estrangulación, especialmente en áreas de control y embarque.
Rayos X con 17 canales y la meta de 5 minutos en seguridad

El área de seguridad de Congonhas entra como otro punto central. El proyecto prevé la inclusión de 17 canales de inspección por rayos X, ampliando la capacidad de triagem y acelerando el control.
La expectativa anunciada es ambiciosa: el 98% de los pasajeros pasen por el control de seguridad en hasta cinco minutos. Este indicador se convierte en un termómetro del nuevo modelo, porque la seguridad suele ser el punto que más excede tiempos cuando el terminal se llena y la demanda crece en oleadas.
Fingers: 19 posiciones y embarque directo para la mayoría

El plan también prevé ampliar los puentes de embarque, con 19 posiciones de fingers. El objetivo operativo es aumentar el embarque directo por el terminal, elevando los estándares de confort y reduciendo la dependencia de desplazamientos más incómodos en días de mayor movimiento.
La meta vinculada a esta ampliación es que alrededor del 70% de los pasajeros embarquen directamente por el terminal. En la práctica, esto reposiciona la experiencia de embarque, disminuyendo la sensación de improvisación y la aglomeración de personas en áreas de espera.
Obras hasta 2028 y la promesa de cambiar la jornada del pasajero
La modernización de Congonhas está prevista para ser concluida en 2028. Parte de las mejoras ya ha comenzado, y otras continúan en implementación, con la idea de reorganizar la experiencia en toda la jornada dentro del aeropuerto.
El proyecto se considera un hito para la infraestructura aeroportuaria de la capital paulista, con un enfoque explícito en el confort, la fluidez y la previsibilidad. El punto sensible es la convivencia con obras en un aeropuerto que opera bajo intensa demanda, justamente en el corazón de São Paulo.
Patio y pistas: la seguridad operacional entra en el paquete
Además del terminal, el proyecto incluye mejoras en el patio de aeronaves y en las pistas. Entre los elementos previstos están nuevas áreas de escape, salidas rápidas, reubicación de hangares y optimización de las áreas operacionales.
El marco de estos cambios es elevar los estándares de seguridad operacional del aeropuerto. Aquí, la transformación es menos visible para el pasajero, pero decisiva para el funcionamiento del sistema, porque afecta cómo las aeronaves circulan, ocupan posiciones y operan con más margen y organización.
Con obras previstas hasta 2028, Congonhas debe pasar por una reconfiguración que afecta la escala del terminal, la velocidad de los rayos X y la lógica del embarque. El terminal salta de 45 mil a 105 mil m², gana 17 canales de inspección por rayos X con una meta del 98% en hasta cinco minutos y amplía a 19 fingers, apuntando al 70% de embarque directo, además de cambios en patio y pistas para elevar la seguridad operacional.
¿Prefieres que Congonhas priorice primero la reducción de filas en rayos X o la ampliación de fingers para disminuir el hacinamiento en el embarque?

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