De pelea con Mark Zuckerberg y salida tumultuosa de Facebook a imperio millonario en Singapur, Eduardo Saverin reconstruyó su carrera, fundó B Capital y hoy lidera una fortuna de US$ 224,5 mil millones.
La trayectoria de Eduardo Saverin, cofundador de Facebook, podría fácilmente inspirar una película de Hollywood. En 2004, vivía su apogeo: dueño del 34% de las acciones de la red social recién creada, era visto como una pieza clave para expandir la empresa. Pero su relación con Mark Zuckerberg se agrió rápidamente. Divergencias sobre estrategias, contratos y toma de decisiones acabaron reduciendo su participación accionaria a menos del 10%.
Saverin demandó a la compañía, pero cerró un acuerdo que, a pesar de ser amargo, garantizó su nombre como cofundador y mantuvo una participación valiosa. Cuando el Facebook salió a bolsa en 2012, su fortuna se disparó.
Singapur: el nuevo hogar de un millonario
Desde 2009, Eduardo Saverin vive en Singapur, uno de los principales centros financieros de Asia.
Fue allí donde fundó B Capital, una empresa de inversiones que hoy administra más de US$ 7 mil millones en activos globales. El ejecutivo actúa como co-CEO, supervisa directamente startups y se enfoca en tres sectores estratégicos: salud, transformación digital y sostenibilidad.
-
El pastor coreano de 71 años que construyó una caja en la pared para salvar bebés abandonados y ya ha acogido a más de 2 mil niños sin pedir el nombre de ninguna madre.
-
Madre de cuatro hijos enfrenta dificultades financieras en São Paulo, cambia trabajos fuera de casa por tartas dulces y saladas y transforma la cocina en fuente de ingresos para mantener a la familia mientras estudia enfermería para cambiar el futuro de los hijos.
-
Afganistán tiene una de las mayores reservas de cobre no explotadas del mundo y China quiere controlar todo eso con un acuerdo multimillonario que puede cambiar el destino del país más pobre de Asia.
-
Hijo de agricultores dejó el campo a los 14 años y transformó a Zenir, nacida de una tienda de colchones de 60 m² en Iguatu, en una red de R$ 800 millones con 61 tiendas en Ceará y un plan para llegar a 100 para 2032.
Su papel va más allá de firmar cheques: Saverin analiza informes, revisa presentaciones y participa activamente en las decisiones estratégicas. Mantiene el hábito de trabajar con múltiples monitores en su oficina en casa, siguiendo simultáneamente mercados globales y sistemas meteorológicos — una de sus pasiones personales.
Vida personal discreta, pero excéntrica
Casado desde 2015 con Elaine Andriejanssen, Saverin vive en un condominio de lujo en Singapur.
A diferencia de otros millonarios que cultivan una vida pública extravagante, adopta una postura discreta, evitando fiestas o grandes apariciones.
Aun así, no faltan curiosidades:
- Él mantiene en casa un sistema meteorológico integrado a tres monitores Apple, usado para seguir huracanes y tsunamis en tiempo real;
- Es un fan declarado de Apple, afirmando en 2019 que utilizaba exclusivamente iPhone, iPad y Mac;
- Valora un ambiente de trabajo altamente organizado, con control rígido de agenda y revisión personal de informes de inversión.
Filosofía del “poder silencioso”
Saverin no concede entrevistas con frecuencia, pero cuando habla, transmite una filosofía clara: lo que él llama “poder silencioso”.
En 2019, dijo a Forbes: “Todavía estamos en las etapas iniciales de crear tecnologías que influirán en el mundo. Nunca me jubilaré en una playa.”
Su visión es que el futuro de las grandes fortunas y revoluciones tecnológicas estará en la intersección entre salud e inteligencia artificial. Para él, es en este punto donde surgirá el “nuevo Facebook” — y quiere estar entre los primeros en invertir.
El hombre más rico de Brasil en 2025
Con un patrimonio estimado en US$ 224,5 mil millones, Eduardo Saverin se convirtió en 2025 en el hombre más rico de Brasil — a pesar de vivir fuera del país desde hace más de una década.
Su fortuna supera la de fundadores de otras grandes tecnológicas y lo coloca entre los mayores millonarios globales.
Este salto financiero no provino solo de Facebook, sino también del desempeño de sus inversiones estratégicas en B Capital, que se benefició del auge de startups de tecnología en India y en el Sudeste Asiático.
A pesar de su perfil discreto, Saverin también se involucra en acciones sociales.
En 2024, hizo una donación de US$ 15,5 millones a la Singapore American School, la mayor registrada en la institución.
La iniciativa refuerza su vínculo con la comunidad local y su creencia de que educación y tecnología son los pilares para el futuro.
Un “ciudadano global”
Desde 2011, Eduardo Saverin ya no tiene ciudadanía americana ni brasileña. Hoy, prefiere definirse como ciudadano global. La postura refleja tanto su vida internacional como su filosofía de negocios, orientada a inversiones con impacto mundial.
Aun así, su trayectoria sigue inspirando debates en Brasil: ¿sería posible que el país hubiera albergado el mismo imperio financiero si Saverin hubiese permanecido aquí? Mientras la pregunta queda sin respuesta, el hecho es que el brasileño expulsado de Facebook se convirtió en uno de los nombres más influyentes del capitalismo global.



-
-
2 personas reaccionaron a esto.