El brillo azul en la Playa de Requenguela fue provocado por microalgas dinoflageladas y reavivó el interés por la bioluminiscencia marina.
Un fenómeno natural llamó la atención en el litoral este de Ceará y transformó la tranquila Playa de Requenguela, en Icapuí, en un escenario de espectáculo.
Durante la noche, el mar adquirió un brillo intenso en tono azul neón, sorprendiendo a residentes, turistas y pescadores de la región.
El registro fue hecho el 28 de junio de 2026 por la estudiante Estrela Guadalupe da Silva, de 20 años.
-
Mapa antiguo lleva a buzo a descubrir un barco con oro, joyas raras y secretos ocultos durante casi 350 años en el fondo del mar.
-
Furong, la ciudad china de 2,000 años construida sobre una cascada de 60 metros, se convierte en fenómeno turístico mundial en 2025.
-
Inventor conocido como el «Tony Stark de la vida real» crea «piernas biónicas» para su padre: una innovadora silla de ruedas con patas robóticas que supera escaleras y terrenos difíciles.
-
Reciclador brasileño procesa 3,000 toneladas de chatarra metálica al mes, paga de R$ 0,45 a R$ 3,50 por kilo y revela cómo un cilindro oculto puede descontar 1,500 kg de la carga.
Poco después, las imágenes circularon por las redes sociales y se viralizaron, despertando curiosidad sobre la llamada bioluminiscencia marina.
En la tradición local, el fenómeno es conocido por pescadores antiguos como “fuego en el mar”.

La ciencia explica el brillo azul en el mar
De acuerdo con explicaciones científicas, el brillo ocurre debido a la bioluminiscencia, capacidad de algunos seres vivos de emitir luz propia.
En el ambiente marino, este efecto suele ser provocado por la concentración de microorganismos microscópicos.
Entre ellos, se encuentran las microalgas dinoflageladas, organismos unicelulares que forman parte del fitoplancton.
Según investigadores, el aumento de materia orgánica y el calentamiento de las aguas favorecen la multiplicación de estos organismos.
Este crecimiento repentino se llama floración de microalgas.
Reacción química genera luz fría
La especie Noctiluca scintillans es señalada por científicos como una de las responsables de efectos luminosos similares en el océano.
El brillo azul ocurre por una reacción química que involucra luciferina, oxígeno y la enzima luciferasa.
Esta combinación libera energía en forma de luz visible.
Además, el proceso se considera una emisión de luz fría, ya que genera luminosidad sin dispersar calor en el ambiente.

Ondas y movimientos activan el fenómeno
A pesar de la fuerte coloración, el brillo no aparece de forma constante.
Para ser percibido, el fenómeno necesita algún estímulo físico en el agua.
Por eso, olas, pasos en la arena mojada y objetos lanzados al mar pueden activar el brillo azul.
Este detalle explica por qué muchos visitantes intentan provocar el efecto durante la madrugada.
El turismo crece y causa preocupación
La repercusión del video cambió la rutina de Icapuí, municipio con 21.433 habitantes, según el Censo 2022 del IBGE.
Con esto, más personas comenzaron a visitar la Playa de Requenguela en busca del mar brillante.
Sin embargo, pescadores locales relatan molestia con algunas actitudes de turistas.
Según los habitantes, el lanzamiento constante de piedras en el agua dificulta la pesca nocturna y perjudica el uso de las redes de arrastre.
El fenómeno encanta, pero exige cautela
Aunque el brillo sea visualmente impresionante, los especialistas alertan sobre la necesidad de cuidado ambiental.
Hasta el momento, análisis preliminares indican que el contacto con los microorganismos vistos en Icapuí no presenta toxicidad aparente.
Aun así, la especie exacta presente en la playa no ha sido confirmada por análisis de laboratorio.
Por eso, institutos de ciencias del mar recomiendan cautela a los visitantes.
La floración puede afectar el ecosistema
La multiplicación intensa de microalgas también puede generar impactos ambientales.
En grandes concentraciones, estos organismos pueden reducir el paso de luz solar en el agua.
Además, pueden disminuir los niveles de oxígeno disponibles, perjudicando la fauna marina.
Por esta razón, los investigadores defienden la observación responsable y el respeto al entorno costero.
Registros antiguos refuerzan tradición local
Los residentes nativos afirman que el fuego en el mar aparece en la región desde hace varias décadas.
Registros más recientes documentan la bioluminiscencia local desde 2008.
Las primeras imágenes más nítidas fueron obtenidas en 2022, con técnicas de larga exposición fotográfica.
Fenómenos similares también ocurren, de forma intermitente, en otros puntos de Brasil.
Entre ellos, están la Ilha do Mel y la Ilha do Cardoso.
La preservación debe guiar la visita
Los especialistas refuerzan que el turismo puede valorizar la región, siempre que ocurra de manera sostenible.
La visita consciente evita daños al hábitat, protege la actividad pesquera y preserva el fenómeno natural.
Así, el brillo azul del mar puede seguir encantando a los visitantes sin comprometer la rutina de la comunidad local.
Fuentes consultadas: Tempo.com, Correio da Amazônia, Correio do Povo de Alagoas, IBGE, NOAA Ocean Exploration, Universidad de Aveiro y Bioicos.
¿Qué crees que debería ser prioritario en playas con fenómenos naturales raros: incentivar el turismo para mover la economía local o limitar la visita para proteger el ambiente y la rutina de los residentes? ¡Deja tu opinión!
