El telescopio Vera Rubin, instalado en Chile con la cámara digital más grande jamás fabricada, escanea el cielo del hemisferio sur desde 2025 y podría localizar el hipotético noveno planeta del Sistema Solar en los próximos dos años, un cuerpo celeste con diez veces la masa de la Tierra propuesto por astrónomos de Caltech para explicar órbitas anómalas de objetos transneptunianos.
El telescopio que podría reescribir los libros de astronomía ya está operando en la cima de una montaña en el norte de Chile, y entre sus tareas más ambiciosas está la búsqueda del planeta que nadie ha logrado fotografiar en una década de intentos. El Observatorio Vera Rubin, que inició su misión en junio de 2025, escanea todo el cielo del hemisferio sur cada pocas noches con resolución suficiente para detectar objetos extremadamente débiles y distantes, una capacidad que lo posiciona como el principal candidato para resolver de una vez por todas el debate sobre la existencia de un noveno planeta en el Sistema Solar. Los astrónomos Konstantin Batygin y Michael Brown, del Instituto Tecnológico de California (Caltech), defienden desde 2016 que un cuerpo celeste con aproximadamente diez veces la masa de la Tierra orbita el Sol en las regiones más remotas del sistema, y el propio Brown afirma que el Rubin «o encontrará el planeta directamente o encontrará evidencia prácticamente irrefutable de que existe o no existe».
La hipótesis del noveno planeta surgió para explicar un fenómeno que otras teorías no podían resolver. Seis objetos transneptunianos (TNOs), cuerpos helados que orbitan el Sol más allá de Neptuno en la región conocida como Cinturón de Kuiper, presentan órbitas anormalmente inclinadas y alargadas que sugieren la influencia gravitacional de un vecino mucho mayor. Para Brown, la conclusión es directa: «Si el planeta no existe, ya no tenemos explicaciones para muchos eventos extraños.» El Vera Rubin, con su capacidad para catalogar miles de millones de objetos cósmicos a lo largo de diez años de operación, incluyendo más de 40 mil nuevos TNOs, ofrece la mejor oportunidad que la ciencia ha tenido para confirmar o descartar definitivamente la existencia de este misterioso cuerpo celeste.
Por qué los científicos creen que existe un planeta escondido en el Sistema Solar

La defensa de la existencia del noveno planeta se basa en evidencias indirectas que, según sus proponentes, no pueden explicarse de otra manera. Los seis TNOs distantes analizados por Batygin y Brown comparten patrones orbitales que serían estadísticamente improbables sin la presencia de un cuerpo masivo ejerciendo atracción gravitacional sobre ellos, y los cálculos computacionales indican que solo un planeta con una masa equivalente a diez Tierras, en una órbita altamente elíptica e inclinada, produciría exactamente la disposición observada. El planeta hipotético estaría, en promedio, unas 20 veces más distante del Sol que Neptuno, una distancia que implicaría una órbita de hasta 20 mil años terrestres para completar una única vuelta.
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La comparación histórica más citada es con el descubrimiento de Neptuno en 1846. El octavo planeta del Sistema Solar tuvo su existencia predicha matemáticamente antes de ser observado, cuando los astrónomos notaron irregularidades en la órbita de Urano que solo podían explicarse por la atracción gravitacional de un vecino desconocido. Los cálculos permitieron al astrónomo Johann Gottfried Galle localizar Neptuno en el cielo, y luego se descubrió que Galileo Galilei ya había observado el planeta en 1612 sin identificarlo porque su movimiento era demasiado lento para los telescopios de la época. El mismo escenario podría aplicarse al noveno planeta: podría estar ya en los datos existentes, esperando ser reconocido.
Qué puede hacer el Observatorio Vera Rubin que ningún otro telescopio ha logrado

La diferencia fundamental entre el Vera Rubin e instrumentos como el Telescopio Espacial James Webb radica en el enfoque. Mientras que el James Webb está diseñado para enfocarse en objetivos específicos en el universo profundo, produciendo imágenes extraordinarias de galaxias y nebulosas individuales, el Vera Rubin barre áreas inmensas del cielo sistemáticamente, estrategia que lo hace ideal para encontrar objetos desconocidos cuya posición exacta nadie puede predecir. Sarah Greenstreet, astrónoma del observatorio, explica que el Rubin logra detectar objetos más débiles y más distantes que cualquier estudio anterior, y afirma categóricamente: «Si el planeta existe en el tamaño y la ubicación hipotetizados, el observatorio Rubin lo encontrará.»
La cámara digital del telescopio es la más grande jamás fabricada para fines astronómicos. Con una resolución que permite registrar objetos de luminosidad extremadamente baja, el instrumento es capaz de captar la fracción mínima de luz solar que un cuerpo celeste a 20 veces la distancia de Neptuno reflejaría de vuelta hacia nosotros, justamente el tipo de señal que los telescopios convencionales no pueden distinguir del ruido de fondo del espacio. Si el noveno planeta tiene el tamaño estimado (mayor que la Tierra, menor que Neptuno), el Vera Rubin posee sensibilidad suficiente para identificarlo como un punto luminoso en movimiento contra el fondo estelar fijo, y Brown cree que esto puede suceder dentro de uno o dos años.
Los argumentos de quienes dudan que el planeta exista
La hipótesis del noveno planeta no es consensual en la comunidad científica. Los críticos señalan que el análisis de Batygin y Brown puede contener sesgos observacionales, ya que los seis TNOs utilizados como base de la hipótesis representan una muestra pequeña que puede no reflejar el comportamiento real de la población total de objetos transneptunianos. El descubrimiento en 2023 del objeto bautizado Ammonite, cuya órbita no se alinea con la de los seis TNOs originales, debilitó parte del argumento al demostrar que no todos los cuerpos distantes comparten el patrón que la existencia del planeta explicaría.
Una teoría alternativa propuesta por astrofísicos del instituto alemán Forschungszentrum Jülich sugiere una explicación diferente para las órbitas anómalas. Simulaciones computacionales publicadas en 2025 indican que el paso cercano de una estrella masiva hace miles de millones de años podría haber causado una perturbación gravitacional suficiente para alterar permanentemente las trayectorias de los TNOs, escenario que dispensaría la existencia de un planeta adicional. La profesora Susanne Pfalzner, que lideró el estudio, admite que «el planeta no puede ser descartado», pero considera la probabilidad baja. La propia Greenstreet reconoce que «la evidencia de este planeta adicional ha disminuido en los últimos años», aunque mantiene el optimismo sobre lo que el Vera Rubin puede revelar incluso si el noveno planeta no existe.
Lo que el descubrimiento o la negación del planeta significaría para la ciencia
Si el Vera Rubin confirma la existencia del noveno planeta, será el primer descubrimiento de un nuevo miembro del Sistema Solar en 180 años. Brown destaca que el cuerpo celeste sería el quinto planeta más grande del sistema, posición que lo colocaría entre la Tierra y Neptuno en términos de masa, y que su detección transformaría la comprensión sobre la formación y evolución de nuestro sistema planetario. La astrofísica Malena Rice, de la Universidad de Yale, observa que planetas de este tamaño se encuentran en aproximadamente la mitad de los sistemas estelares estudiados, lo que convierte la ausencia de un equivalente en el Sistema Solar en una anomalía que el descubrimiento resolvería.
Si el planeta no se encuentra incluso después del estudio completo del Vera Rubin, la ciencia también avanza. La eliminación definitiva de la hipótesis obligaría a los astrónomos a buscar explicaciones alternativas para las órbitas anómalas de los TNOs, abriendo líneas de investigación que pueden revelar fenómenos gravitacionales o históricos aún desconocidos sobre la formación del Sistema Solar. Y como resume la astrónoma Greenstreet: «Hay una vasta región del Sistema Solar exterior aún ampliamente inexplorada. Quién sabe qué más podría estar escondido allí.»
Y tú, ¿crees que el noveno planeta existe o piensas que es solo un efecto de datos incompletos? Deja tu opinión en los comentarios.

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