Llamado Callback 8020, el nuevo dispositivo de Commodore combina procesador MediaTek Helio G81, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, cámara de 48 MP, batería removible y compatibilidad con aplicaciones esenciales, pero impide el acceso a redes sociales y navegadores directamente por el sistema operativo Sailfish OS.
Commodore ha vuelto al mercado con una propuesta inusual: transformar el smartphone en un dispositivo menos invasivo, sin eliminar recursos considerados esenciales. El Callback 8020 combina formato plegable, visual retro y funciones modernas, mientras restringe redes sociales y navegadores para reducir distracciones.
Conocida por las computadoras que marcaron los años 1980, la marca apuesta por el crecimiento de los celulares básicos y del minimalismo digital.
El modelo fue presentado como una alternativa intermedia entre dispositivos muy limitados y smartphones cargados de recursos orientados a la permanencia constante frente a la pantalla.
-
Campesino chino sin título construye submarino artesanal de 5 toneladas capaz de sumergirse 8 metros en río de Anhui.
-
Tecnología de inducción invisible transmite energía inalámbrica a licuadoras, cafeteras y freidoras de aire, reduciendo cables en la cocina.
-
Iluminación inteligente para exteriores transforma jardines en espacios habitables y se controla por aplicación.
-
Punto verde en la parte superior del celular intriga a usuarios y revela una alerta de privacidad presente desde Android 12 que expertos aconsejan no ignorar.
La empresa describe el producto como “el celular tonto que no es tonto”, expresión que resume la combinación entre simplicidad intencional, conectividad práctica, personalidad visual e independencia de los ecosistemas tradicionales de smartphones actuales.
Smartphone retro mantiene aplicaciones esenciales
El Callback 8020 utiliza el Sailfish OS, plataforma Linux orientada a la privacidad y desarrollada en asociación con la finlandesa Jolla. El sistema permite ejecutar aproximadamente el 99% de las aplicaciones Android, pero funciona sin los servicios de Google y no requiere inicio de sesión inicial.
Aplicaciones como WhatsApp, Signal, Telegram, mapas, transporte por aplicación y streaming de música podrán ser usadas. En contrapartida, redes sociales y navegadores de internet quedan bloqueados por el propio sistema, característica central de la estrategia para limitar hábitos digitales considerados excesivos.
Commodore afirma que el dispositivo no recopila datos. La propuesta es ofrecer comunicación, localización, movilidad y entretenimiento en audio sin abrir acceso a las plataformas que normalmente concentran mayor tiempo de uso y notificaciones continuas.
Pantalla pequeña y teclado físico reducen distracciones
El celular posee pantalla táctil de 3,25 pulgadas, desactivada por defecto. Se anima al usuario a utilizar el teclado numérico y la escritura T9, una característica común en los celulares anteriores a la popularización de las pantallas grandes.
En la parte externa, una pequeña pantalla muestra solo la hora, el nivel de batería y la señal. Cinco LEDs Dome indican notificaciones, evitando que el dispositivo deba abrirse repetidamente solo para verificar nuevos mensajes o alertas.
El conjunto incluye procesador MediaTek Helio G81, 4 GB de memoria RAM y 64 GB de almacenamiento. La cámara tiene 48 megapíxeles, la batería es removible y un botón de privacidad permite desactivar el sistema con dos toques.
Audio rescata la herencia del Commodore 64
El área de audio reúne chips DAC de ESS y de Cirrus Logic, reproducción de archivos sin pérdidas, radio FM y auriculares intrauditivos incluidos. Los tonos utilizan sonidos del chip SID, componente asociado directamente con la computadora Commodore 64.
Además de la nostalgia, el Callback ofrece baterías y tapas traseras intercambiables. El formato flip permite finalizar interacciones al cerrar el dispositivo, reforzando la idea de crear barreras físicas y funcionales contra el uso automático y prolongado.
Precio comienza en US$ 499,99
Las versiones estándar costarán a partir de US$ 499,99. Acabados premium llegan a aproximadamente US$ 640, incluyendo la Founders Edition, equipada con detalles dorados, tecla Commodore bañada en oro de 24 quilates y caja especial de presentación.
La preventa está prevista para comenzar el 30 de junio, con envío internacional gratuito por un período limitado. Los primeros dispositivos deberían ser enviados a finales del año. El precio inicial queda por debajo del Light Phone III, citado por US$ 699.
El lanzamiento también apunta a familias interesadas en dispositivos para menores de 16 años, especialmente ante las restricciones al acceso juvenil a las redes sociales ya adoptadas en Australia y previstas para el Reino Unido en 2027.
¿Qué opinas de esta propuesta de smartphone con aplicaciones útiles, teclado físico y bloqueo permanente de redes sociales? Cuéntanos en los comentarios si usarías el Callback 8020 en el día a día, si consideras el precio adecuado y qué funciones serían indispensables para abandonar un dispositivo convencional.

¡Sé la primera persona en reaccionar!