En el extremo sur de Brasil, una avenida compartida, el comercio fronterizo y una cotidianidad atravesada por dos idiomas ayudan a explicar por qué el Chuí se ha convertido en uno de los puntos más peculiares de la frontera con Uruguay.
Frontera seca entre Brasil y Uruguay
Bastan unos pasos en el centro del Chuí, en el extremo sur de Rio Grande do Sul, para salir de Brasil y entrar en Uruguay.
El paso ocurre en la Avenida Internacional, vía compartida con la ciudad vecina de Chuy.
En este tramo, el carril brasileño se llama Avenida Uruguai, mientras que el uruguayo recibe el nombre de Avenida Brasil.
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En 2022, la alcaldía de Chuí inauguró en el lugar un semáforo binacional, instalado en el cruce de estas vías.
La frontera entre Brasil y Uruguay tiene más de 1.068 kilómetros, según datos oficiales.
En Chuí, sin embargo, esta división aparece de forma urbana y directa, sin río o puente que separe los dos lados en el centro de la ciudad.
Publicaciones del gobierno federal sobre la franja fronteriza registran que el municipio gaúcho se conecta a Chuy a través de la Avenida Internacional, lo que hace del lugar una referencia recurrente cuando se habla de frontera seca en el país.
En este punto, la división territorial se materializa en el cantero central, en la señalización en dos idiomas y en el flujo constante de peatones y vehículos entre los dos lados.
La dinámica urbana también se refleja en el comercio y los servicios orientados a los residentes y visitantes que circulan diariamente entre Brasil y Uruguay.
Chuí, la ciudad más al sur de Brasil
Además de la configuración geográfica, Chuí reúne características que lo han hecho conocido a nivel nacional.
Datos de la alcaldía y del IBGE informan que el municipio fue emancipado en 1995 e instalado el 1 de enero de 1997, tras la separación de Santa Vitória do Palmar.
En el Censo 2022, la ciudad tenía 6.262 habitantes.
Ya la estimación más reciente del IBGE, divulgada en 2025, apunta a 6.409 residentes.
A pesar de tener una población reducida, el municipio mantiene relevancia en la circulación terrestre entre los dos países.
Chuí está en la ruta de quienes viajan en coche a destinos como Montevideo y Punta del Este por el sur del continente.
A lo largo del tiempo, esta posición consolidó una rutina de frontera marcada por desplazamientos frecuentes, circulación de mercancías y fuerte integración con la ciudad uruguaya vecina.
Free shops y comercio en la frontera
En el lado uruguayo, los free shops concentran una parte importante de este movimiento.
El órgano oficial de turismo del departamento de Rocha incluye este tipo de comercio entre los principales servicios de Chuy.
Por su parte, la Receita Federal informa que el viajero brasileño tiene una cuota adicional de exención de US$ 500 cada 30 días para compras en tiendas francas terrestres, regla que ayuda a explicar el flujo de consumidores en la región.
La circulación comercial, sin embargo, no se limita a las compras de turistas.
Registros históricos y estudios sobre la frontera sur muestran que Chuí y Chuy han desarrollado economías interconectadas, con tránsito frecuente de residentes entre ambos lados.
Mientras los brasileños cruzan la avenida en busca de productos importados, establecimientos del lado brasileño también atienden parte de la demanda cotidiana de la frontera.
Perfil religioso y diversidad cultural en Chuí
Otro dato que distingue al municipio aparece en el perfil religioso.
En 2010, Chuí llamó la atención al registrar 54,2% de residentes sin religión, según análisis del demógrafo José Eustáquio Diniz Alves basado en el Censo de ese año.
En los datos más recientes, el porcentaje ha disminuido, pero la ciudad se mantuvo en la primera posición nacional.
Reportajes basados en el Censo 2022 del IBGE apuntan que 37,8% de los residentes declararon no tener religión.
Según investigadores que estudian la frontera sur, este cuadro puede ser analizado en relación con la influencia cultural uruguaya, en un contexto regional de mayor secularización.
El dato, sin embargo, no resume por sí solo el perfil social del municipio, que también refleja flujos migratorios y una formación poblacional diversa a lo largo del siglo XX.
Estudios académicos y reportajes sobre la región registran la presencia histórica de familias palestinas en el extremo sur gaúcho, con actuación en el comercio y participación en la formación social de la frontera.
En 2025, TV Brasil destacó esta diversidad al mostrar a Chuí como un espacio de convivencia entre brasileños, uruguayos, cubanos, árabes y otros grupos migrantes.
En la cotidianidad local, esta composición aparece en la circulación de idiomas, en los vínculos comerciales y en las referencias culturales compartidas entre los dos lados de la avenida.
Vida urbana entre dos países
La rutina de Chuí, por eso, suele ser observada como ejemplo de convivencia fronteriza en escala urbana.
En el mismo trecho, cambian el país, la moneda de referencia y la señalización, pero la circulación de personas sigue de forma continua.
Es esta combinación entre límite internacional y vida cotidiana la que hace de la ciudad una referencia frecuente en reportajes, estudios y relatos de viaje sobre el extremo sur de Brasil.

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