Descubre cómo este ecosistema aislado desde hace milenios puede ayudar a reconstruir el origen de la vida, ahora amenazado por la minería en alta mar
Imagina un mundo sepultado a más de 700 m de profundidad, donde torres calcáreas se levantan como ruinas de una civilización olvidada, sin luz, sin oxígeno, pero vibrante de vida. Esta es la Ciudad Perdida, un tesoro natural que puede ofrecer pistas valiosas sobre el nacimiento de la vida en la Tierra.
¿Qué es la ‘Ciudad Perdida’?
En el fondo del Atlántico, en el flanco del Atlantis Massif, parte de la Dorsal Mesoatlántica, la Ciudad Perdida es el campo hidrotermal más antiguo descubierto, con cerca de 120 mil años de actividad continua. Sus torres colosales de carbonato (algunas alcanzando hasta 60 m de altura) surgen de un proceso químico llamado serpentinización, cuando el agua de mar reacciona con rocas del manto, produciendo hidrógeno y metano.
Vida en un agujero negro: ecosistema sin sol
Los fluidos que emanan de estas chimeneas alcanzan hasta 90 °C y pH elevado — calor, energía química y sustancias esenciales que dieron origen a microbios capaces de vivir en la oscuridad absoluta, sin ver ni respirar. Estos microbios transforman hidrógeno y metano en alimento, creando un ecosistema fascinante, donde camarones, caracoles y erizos de mar viven en las superficies externas de las torres.
-
¡Gigante de Asia! Vietnam comienza la construcción del estadio de fútbol más grande del planeta con una capacidad impresionante.
-
En Brasil, un hombre se encuentra con 36 jararacas durante la limpieza, las mata a todas y el caso polémico se vuelve viral.
-
Cidade en Brasil engullida por el mayor archipiélago fluvial del planeta y por 400 islas parece escenario escondido de película: depende de los barcos para conectar calles, lagos, igapós y canales en el Río Negro.
-
Sardina barata y poderosa sorprende a médicos al fortalecer corazón, huesos y cerebro con nutrientes que pocos alimentos ofrecen juntos
Perforando el manto: avances recientes
En 2024, una expedición guiada por el barco JOIDES Resolution perforó más de 1.200 m en el lecho rocoso alrededor de la Ciudad Perdida, alcanzando por primera vez fragmentos del manto terrestre, algo inédito y de gran importancia para comprender la química y los orígenes de la vida. La geóloga Susan Lang afirmó:
“Hicieron magia” al extraer un núcleo inexplorado que puede contener moléculas orgánicas intactas desde el inicio de la vida en la Tierra.”
Ventana a otros mundos
Esta combinación de geología y biología extrema atrae también la atención de la astrobiología. Según el microbiólogo William Brazelton, este ecosistema puede ser análogo al que existe hoy en lunas heladas como Encélado (Saturno) y Europa (Júpiter), ambientes donde puede haber vida sin luz solar.
Riesgo inminente de minería submarina
A pesar de estar protegido como Área Marina Ecológica Significativa (EBSA) y estar bajo análisis de la UNESCO como Patrimonio Mundial, la región enfrenta una amenaza real. La Autoridad Internacional de los Fondos Marinos (ISA) autorizó contratos de exploración de sulfuros polimetálicos en áreas cercanas, incluso a Polonia, desde 2017. Especialistas advierten que la minería puede causar plumas de sedimentos tóxicos que perjudicarían irreversiblemente la frágil red de vida submarina.
¿Por qué defender la Ciudad Perdida?
- Patrimonio de la ciencia: el lugar es un laboratorio natural único sobre las reacciones químicas que pueden haber dado origen al metabolismo primitivo;
- Biodiversidad rara: organismos extremófilos presentes aquí son modelos vivos para estudios de adaptabilidad y origen de la vida;
- Protección legal: la inclusión en la Lista de Patrimonios de la UNESCO daría apoyo real contra interferencias humanas.
El tema también se encuentra en debates recientes:
- En 2024, Greenpeace protestó en la reunión de la ISA en Jamaica, defendiendo un tratado global para prohibir la minería en áreas sensibles.
- Investigaciones como Thermodynamic constraints on the citric acid cycle… (abril 2025) comparan la quimiosfera de la Ciudad Perdida con ambientes de océanos extraterrenos, reforzando su relevancia astrobiológica.
La Ciudad Perdida es un fenómeno geológico, biológico y un portal para comprender cómo surgió la vida en la Tierra, y tal vez en lugares distantes, bajo otras estrellas. Pero, si permitimos su destrucción por intereses económicos, perderemos un vestigio insustituible del surgimiento de la vida en la Tierra. La urgencia por su protección es real.
¿Y tú? ¿Qué piensas sobre conservar este mundo sumergido? ¡Deja un comentario y comparte este artículo para ampliar la discusión!


-
-
-
3 personas reaccionaron a esto.