Documentos firmados por el canciller Mauro Vieira y enviados a la Cámara de Diputados señalan riesgo de uso de fuerza militar estadounidense en Brasil tras la clasificación del Comando Vermelho y del PCC como organizaciones terroristas por Estados Unidos
La crisis diplomática entre Brasilia y Washington ganó un nuevo capítulo este martes, 7 de julio de 2026. Según averiguó la revista VEJA, en una nota enviada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos al reportaje, el gobierno de Donald Trump calificó como «absurda» la evaluación hecha por Itamaraty sobre el riesgo de que el país norteamericano realice operaciones militares en territorio brasileño.
La tensión surgió después de que Washington decidiera, en mayo, clasificar a las facciones criminales Comando Vermelho (CV) y Primer Comando de la Capital (PCC) como organizaciones terroristas. Desde entonces, el tema pasó a dominar la agenda de las relaciones entre los dos países, sumándose a otros puntos de fricción que ya venían marcando el segundo mandato de Trump al frente de la Casa Blanca.
Lo que dice el documento firmado por el canciller Mauro Vieira
De acuerdo con los registros oficiales, la evaluación de que Estados Unidos podría emplear fuerza militar en Brasil no partió de una declaración aislada. Por el contrario: está formalmente registrada en, al menos, dos respuestas de Itamaraty a requerimientos de información presentados por diputados federales.
-
La guerra en Ucrania impacta a Brasil: importación de diésel ruso cae un 65% en junio, Brasil busca alternativas en EE.UU. e India mientras el proveedor dominante se convierte en un riesgo para precios y suministro.
-
Submarino nuclear chino lanza misil estratégico en el Pacífico con ojiva simulada, intensificando tensiones regionales tras ejercicios navales con Rusia cerca de Qingdao, mientras Nueva Zelanda y Papúa Nueva Guinea advierten sobre la presencia militar china.
-
Funeral del ayatolá Ali Khamenei reúne entre 15 y 20 millones de personas en Teherán con gritos de venganza contra Trump, cuatro meses después de su muerte en un ataque conjunto de Israel y Estados Unidos.
-
Estados Unidos establecen embajada permanente en Jerusalén y reavivan debate internacional sobre la capital de Israel
Ambos documentos fueron firmados por el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, quien integra el equipo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva. El más reciente de ellos, enviado el 1 de julio, es directo al afirmar la posibilidad de que el gobierno estadounidense recurra a la fuerza militar en suelo brasileño.
En la práctica, la alerta refleja una preocupación institucional de Itamaraty ante el encuadramiento de las dos facciones en la legislación antiterrorista de Estados Unidos. Al fin y al cabo, este tipo de clasificación amplía significativamente el abanico de instrumentos jurídicos y operacionales a disposición de Washington — incluyendo, al menos hipotéticamente, acciones de carácter militar.
La reacción del Departamento de Estado estadounidense y lo que dice la nota enviada a VEJA
Sin embargo, la respuesta estadounidense no tardó en llegar. En una nota enviada al reportaje, el Departamento de Estado calificó la alerta brasileña como una exageración y reafirmó que sus acciones contra las facciones siguen exclusivamente criterios de soberanía nacional de Estados Unidos.
«Existe la posibilidad del uso de la fuerza militar de Estados Unidos en territorio brasileño» — este es el fragmento del documento más reciente de Itamaraty que motivó la reacción más dura de Washington.
Según la nota estadounidense, el país está adoptando medidas basadas en sus prerrogativas soberanas para combatir lo que clasifica como narcoterrorismo. El texto también argumenta que las propias facciones brasileñas ya operarían dentro de los Estados Unidos y que el gobierno estadounidense se comprometería a proteger a su población de estas organizaciones. Además, el Departamento de Estado sugirió que las advertencias genéricas sobre una eventual intervención pueden, en realidad, funcionar como pretexto para beneficiar a grupos criminales violentos — una interpretación que invierte el sentido original de la preocupación manifestada por el Itamaraty.
Sanciones, clasificación como grupo terrorista y el trasfondo de la tensión bilateral
Mientras tanto, la disputa diplomática ya produce efectos concretos. En la semana anterior a la repercusión del caso, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos aplicó sanciones contra dos personas físicas y tres empresas brasileñas, bajo la acusación de mantener vínculos con el PCC.
Vale recordar que la designación de CV y PCC como organizaciones terroristas, oficializada por los Estados Unidos en mayo, fue el detonante de toda la controversia actual. En ese momento, la medida ya había sido recibida con cautela por el gobierno brasileño, que reconoce la gravedad de la actuación de las facciones, pero cuestiona los efectos jurídicos y diplomáticos de una clasificación unilateral.
Por lo tanto, el episodio de este martes refuerza un patrón que ya se dibuja desde hace meses. Por un lado, el gobierno de Trump endurece el discurso y las medidas contra el crimen organizado con raíces brasileñas. Por otro lado, el Itamaraty intenta equilibrar la cooperación bilateral en el combate al crimen con la defensa de la soberanía nacional. Aún no hay señales de que la controversia se resolverá a corto plazo, y el tema debe continuar en el centro de la relación entre Brasilia y Washington en las próximas semanas.
