Conozca el proyecto del estudiante Thiago Alves, que utilizó el bagazo de caña para crear una fibra biodegradable y consiguió plazas en la USP, Unicamp y UFRJ.
La aprobación en siete renombradas instituciones de educación superior del país coronó la trayectoria de un joven de 18 años que unió dedicación a los libros e investigación científica. El estudiante Thiago Alves dos Santos consiguió plazas en cursos como Ciencias Biológicas y Ciencias de los Alimentos en la UFRJ (vía SiSU), PUC-GO y UCB (con beca integral por el ProUni), además de Unesp, Unicamp, UFC y USP, a través de plazas exclusivas para medallistas olímpicos.
Este bagaje académico fue construido a lo largo de la educación secundaria en el Colegio Estatal en Período Integral Osvaldo da Costa Meireles, en Luziânia (GO), donde el alumno también desarrolló una fibra textil biodegradable a partir del bagazo de caña de azúcar. El proyecto se centra en la reducción de los daños ecológicos provocados por la industria de la moda.
El impacto de la ciencia en la trayectoria del estudiante
Para alcanzar resultados tan expresivos en los exámenes de ingreso y en el Examen Nacional de Educación Media (Enem), el joven organizó su rutina con base en tres pilares: constancia en los estudios, desarrollo de investigaciones escolares y participación activa en olimpiadas de conocimiento.
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A lo largo de la educación secundaria, acumuló medallas y menciones honoríficas en competiciones como la Olimpiada Nacional de Ciencias, que posteriormente garantizó su entrada en las universidades públicas. Como recomendación para los demás aspirantes que buscan consolidar el aprendizaje y abrir puertas en la educación superior, el joven destaca:
«Participar en olimpiadas, hacer proyectos y buscar aprender más allá del aula ayuda mucho a consolidar el conocimiento y también abre varias oportunidades académicas».
Además del éxito en los exámenes, el involucramiento directo con los experimentos prácticos en el laboratorio escolar transformó la visión del mundo del joven. Sobre la importancia de la ciencia en su formación, comentó:
«Me trajo conocimientos en Química, Física y sostenibilidad. Creo que me llevó a una realidad totalmente diferente de lo que era antes».
De la basura al vestuario: la creación de la fibra sostenible
El proyecto, bautizado como «De la basura al vestuario», nació a partir de una observación colateral. Mientras participaba en un estudio anterior centrado en la producción de papel con hojas de pequi, Thiago percibió la viabilidad de crear hilos textiles a partir de la celulosa.
Al notar que el bagazo de la caña de azúcar era un material abundante y de fácil acceso en ingenios y ferias, decidió cambiar el enfoque, recibiendo el incentivo inmediato de su profesora de Biología, Gabrielle Rosa Silva. La orientadora elogió el perfil enfocado y el empeño del estudiante para sacar la idea del papel y llevarla a muestras científicas:

«Me pareció una propuesta audaz, pero prometedora. Siempre tuvo ganas de ir a ferias científicas y necesitaba un proyecto fuerte y original. Thiago es muy ambicioso. Quiere competir y quiere ganar. Trabaja mucho para eso».
El proceso de laboratorio requirió etapas de extracción y tratamiento de la celulosa de la caña, convirtiéndola en una solución viscosa que, tras pasar por coagulación, genera filamentos finos y brillantes parecidos a la seda tradicional.
La investigación, que tardó 20 días en desarrollarse, ahora debe ser encaminada para el patentamiento.
Los datos y rendimientos generados a partir del experimento muestran el siguiente perfil:
- Ciclo de producción optimizado: El proceso completo puede finalizarse en solo 15 horas.
- Proporción de materia prima: Se obtienen cerca de 450 gramos de fibra textil por cada kilo de bagazo de caña procesado.
- Rendimiento por área: El volumen extraído de un kilo del residuo vegetal equivale a 3m² de material prensado.
- Destacado nacional: El trabajo fue el único representante de escuela pública del estado de Goiás en la Feria Brasileña de Ciencias e Ingeniería (Febrace), realizada entre los días 16 y 20 de marzo.

El combate a los residuos generados por la industria de la moda
El objetivo central del trabajo autoral de Thiago es combatir los severos impactos ecológicos de la cadena de confección de ropa, un sector productivo mundialmente conocido por el alto consumo de agua, el descarte incorrecto de residuos y la contaminación por microplásticos.
La gran ventaja del filamento creado con el bagazo de la caña de azúcar es su rápida descomposición en la naturaleza en caso de descarte inadecuado, además del aprovechamiento de un residuo agrícola ampliamente disponible en Brasil.
Ahora, para expandir el proyecto a las etapas de tejido o prensado a gran escala, el creador señala la necesidad de establecer asociaciones con entidades externas.
