Reportaje de GZH publicado el 01/07/2026 muestra el robot recordatorio desarrollado por Sara Machado, Anthonela Xavier y Marina Costa, alumnas del 9º año de la Escuela Municipal Nossa Senhora de Lourdes, en Pelotas, con orientación del profesor Cleber Garcia, usando Arduino, visor LCD, alerta sonora, luz y gaveta automática para medicamentos.
El robot recordatorio creado por tres estudiantes del 9º año en Pelotas, en Rio Grande do Sul, fue desarrollado para auxiliar a ancianos y pacientes que necesitan tomar medicamentos en horarios definidos. El prototipo emite sonido, enciende una luz, muestra instrucciones en el visor y libera la gaveta del medicamento en el momento programado.
Según reportaje de GZH publicado el 01/07/2026, el proyecto fue realizado por Sara Machado, Anthonela Xavier y Marina Costa, de la Escuela Municipal de Enseñanza Fundamental Nossa Senhora de Lourdes, con orientación del profesor Cleber Garcia. La propuesta será presentada los días 9 y 10 de julio en el Robopel 214, evento de robótica, programación e innovación promovido por el Pelotas Parque Tecnológico.
Idea nació en las vacaciones y se convirtió en proyecto de robótica

La idea del robot recordatorio surgió durante las vacaciones de verano. Antes del receso escolar, el profesor Cleber Garcia propuso que los estudiantes volvieran a las clases con sugerencias de proyectos para desarrollar a lo largo del año.
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Tras investigar soluciones similares, Sara Machado presentó la propuesta del equipo. Ella contó a GZH que encontró un proyecto parecido, dibujó el modelo durante las vacaciones y llevó la idea al profesor cuando las clases regresaron. El punto central fue transformar una observación simple en prototipo funcional dentro de la escuela.
Tres alumnas dividieron la construcción del equipo

Después de que la idea fue aprobada, las estudiantes dividieron las etapas de desarrollo. Sara y Marina Costa se encargaron de la estructura física del robot, incluyendo montaje, pintura y mecanismo de apertura del cajón donde se almacena el medicamento.
Anthonela Xavier asumió la programación y la parte electrónica del prototipo. Ella explicó que programar requirió atención, investigaciones y consulta a foros para entender el funcionamiento de los componentes. Esta división muestra una dinámica común en proyectos maker: cada estudiante asume una parte técnica y el resultado depende de la integración entre estructura, código y electrónica.
Arduino controla luz, sonido, visor y cajón automático
El robot recordatorio fue desarrollado con un controlador Arduino, tecnología bastante utilizada en proyectos educativos de automatización y robótica. El sistema es programado previamente por un familiar o cuidador con los horarios en que los medicamentos deben ser administrados.
Cuando llega la hora de la dosis, el equipo dispara una alerta sonora, activa una luz intermitente y muestra instrucciones en un visor LCD. Después de que el usuario presiona un botón, un cajón se abre automáticamente, permitiendo el acceso al medicamento almacenado. La lógica del prototipo es reducir el riesgo de olvido mediante señales visuales, sonoras y acción mecánica simple.
Prototipo tiene solo un cajón para probar el concepto

La versión actual tiene solo un compartimento para medicamentos. Según el profesor Cleber Garcia, la elección fue estratégica: antes de crear un equipo más grande y más complejo, el objetivo era comprobar que el sistema funcionaba.
Él explicó que sería posible intentar una versión con varios cajones, pero la prioridad era demostrar la capacidad de las estudiantes de desarrollar la tecnología. Este cuidado es importante porque posiciona al robot como prototipo escolar, no como producto médico listo para uso comercial.
Estructura usa embalaje reciclado de filamento
La estructura del equipo utiliza un embalaje reciclado de filamento para bolígrafo 3D. El aprovechamiento del material ayudó a dar forma al prototipo y refuerza la lógica de experimentación típica de los laboratorios maker.
Las estudiantes, sin embargo, pretenden sustituir esta estructura por una caja de madera producida por ellas. El cambio acercaría al robot recordatorio al modelo idealizado inicialmente. La evolución del acabado muestra que el proyecto aún está en fase de desarrollo, pero ya comprueba el funcionamiento básico de la idea.
Laboratorio Maker dio soporte al desarrollo
El robot fue creado en el Laboratorio Maker de la escuela, implantado a través del programa Más Ciencia en la Escuela. El espacio cuenta con impresoras 3D, kits de robótica y herramientas que permiten a los estudiantes transformar ideas en prototipos.
Este ambiente es decisivo para proyectos como este, porque acerca la teoría a la práctica. En lugar de aprender tecnología solo en el papel, las alumnas pudieron probar componentes, errar, ajustar y montar una solución con aplicación concreta en el día a día.
Robopel 214 será vitrina para el proyecto
El proyecto será presentado los días 9 y 10 de julio durante el Robopel 214, evento promovido por el Pelotas Parque Tecnológico. La programación está orientada a robótica, programación e innovación, reuniendo iniciativas relacionadas con la educación y la tecnología.
Para las estudiantes, la presentación representa una oportunidad de mostrar el desarrollo del prototipo fuera del aula. El evento también ayuda a dar visibilidad a proyectos escolares que tratan la tecnología como herramienta para resolver problemas reales, no solo como contenido de asignatura.
Becas del CNPq refuerzan trayectoria científica
Además de la experiencia en el Laboratorio Maker, Sara, Anthonela y Marina recibieron becas de iniciación científica del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico, el CNPq, con duración de un año.
Para el profesor Cleber Garcia, la beca en esta etapa de la formación es significativa. Él afirmó a GZH que las alumnas demuestran interés por el área científica y que el objetivo es ofrecer condiciones para que continúen desarrollando ese potencial. El proyecto, por lo tanto, también funciona como puerta de entrada para la investigación aún en la educación básica.
Tecnología simple apunta a un problema cotidiano
La administración correcta de medicamentos depende de horario, atención y rutina. El robot recordatorio intenta actuar justamente en ese punto, ofreciendo alerta sonora, luz de aviso y liberación física del medicamento en el horario programado.
Aún así, el equipo no debe ser tratado como sustituto de acompañamiento médico, familiar o profesional. La mejor lectura es verlo como una solución educativa de apoyo, capaz de mostrar cómo la robótica y la programación pueden ayudar en tareas simples del cuidado diario.
Proyecto muestra potencial de la innovación escolar
El caso de Pelotas muestra que proyectos escolares pueden ir más allá de ejercicios técnicos. Con Arduino, visor LCD, luz, sonido y un cajón automático, las estudiantes crearon una solución funcional para un problema reconocible en muchas familias.
El mérito está en combinar tecnología accesible con una necesidad cotidiana. Cuando la escuela ofrece laboratorio, orientación y espacio para probar ideas, la robótica deja de ser solo competencia y pasa a convertirse en herramienta de impacto social.
Lo que este robot revela sobre ciencia en la escuela
El robot recordatorio desarrollado por Sara Machado, Anthonela Xavier y Marina Costa muestra cómo la innovación puede nacer de una escuela municipal, con orientación docente, equipos maker y voluntad de resolver un problema práctico.
La pregunta que queda es si más escuelas deberían tener laboratorios de este tipo para transformar ideas de estudiantes en prototipos reales. ¿Crees que proyectos como este pueden acercar a los jóvenes a la ciencia y además ayudar a crear soluciones útiles para el día a día? Deja tu opinión en los comentarios.
