Concreto que se regenera: Nuevo estudio muestra cómo la radiación puede activar un proceso de autorregeneración y mejorar la estabilidad del material.
El concreto es uno de los materiales más utilizados en la construcción civil y esencial para estructuras que exigen alta resistencia, como las plantas nucleares. Con el avance de las investigaciones científicas, un nuevo estudio de la Universidad de Tokio reveló un efecto sorprendente: la radiación puede desencadenar un proceso de autorregeneración en este material, volviéndolo más estable a largo plazo. Continúa leyendo y descubre todo sobre este concreto que se regenera.
El impacto de la radiación en el concreto
Los investigadores estaban investigando cómo la radiación nuclear afecta el envejecimiento del concreto, ya que se utiliza tanto para la estructura como para el aislamiento de reactores. El estudio se centró en el impacto de la radiación sobre el cuarzo, un mineral común en la composición del concreto, independientemente del lugar donde se produzca. Los resultados indicaron que la radiación causa una distorsión en la estructura cristalina del cuarzo, llevando a su amorfización y expansión volumétrica.
Sin embargo, la investigación reveló que, debido al papel del silicio y del oxígeno en la composición del cuarzo, ocurre un fenómeno de autorreparación que reduce los efectos de la expansión. El profesor Ippei Maruyama, uno de los principales investigadores del estudio, explicó que «una tasa de radiación más baja permite más tiempo para este proceso de recuperación, garantizando mayor estabilidad estructural al concreto».
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Estudio detalla pruebas con cuarzo irradiado
Para entender el comportamiento del material, los científicos irradiaron diferentes tipos de cuarzo, incluyendo cuarzo sintético, meta quartzita, arenisca y granodiorita, a temperaturas entre 45 y 62 grados Celsius. El daño por átomo desplazado varió entre 0,01 y 0,23 unidades. Las pruebas revelaron que los granos minerales más grandes presentaron menor expansión, lo que sugiere que la degradación del concreto en las plantas nucleares puede ser menos severa de lo que se imaginaba.
Los investigadores destacan que estos hallazgos pueden permitir un uso prolongado de las plantas nucleares, aumentando su seguridad estructural y reduciendo costos de mantenimiento. «La estabilidad del concreto puede mejorarse al seleccionar cuidadosamente los minerales utilizados en su composición», afirma Maruyama.
Investigadores evaluarán cómo otros minerales presentes en el concreto reaccionan a la radiación
Aunque los resultados son prometedores, el equipo de la Universidad de Tokio resalta que hay muchos desafíos que superar. Los investigadores estudian el impacto de la radiación en el concreto desde 2008, pero apuntan que las investigaciones son costosas y llevan tiempo. Ahora, el próximo paso será evaluar cómo otros minerales presentes en el concreto reaccionan a la radiación y si el efecto de autorreparación puede ser potenciado.
El equipo también busca entender mejor cómo prever y mitigar fisuras causadas por la expansión de los minerales sometidos a la radiación, así como mejorar la selección de materiales para la construcción de reactores más duraderos.
El futuro del concreto que se regenera
El desarrollo de un concreto capaz de regenerarse ha sido una meta perseguida por científicos de alrededor del mundo. Además del impacto en las plantas nucleares, este avance puede contribuir a hacer el concreto más duradero y sostenible. Hoy, la producción de este material es una de las principales fuentes de emisión de CO2, y su mantenimiento tiene altos costos.
Si las investigaciones avanzan, el desarrollo de un concreto que se regenera podría reducir considerablemente el impacto ambiental y los costos de infraestructura, abriendo nuevas posibilidades para construcciones más resistentes y de larga duración.
Fuente: Xataka

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