El Gobierno Brasileño Está Considerando el Regreso del Horario de Verano. Entienda los Motivos Detrás de Este Posible Cambio en el Husos Horario
El gobierno brasileño está analizando la posibilidad del regreso del horario de verano como una medida para enfrentar la actual crisis energética causada por la sequía severa.
Según el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, esta medida está siendo discutida como forma de aliviar el sector eléctrico, que está enfrentando grandes desafíos debido al intenso calor y al elevado consumo de energía en los horarios pico.
El regreso del horario de verano es visto como una posible solución, aunque no se ha tomado una decisión final, ya que depende de las condiciones climáticas, como el índice de precipitaciones.
-
Sensor biodegradável de la USP cuesta solo US$ 0,077, detecta pesticidas en hojas, cáscaras y tallos en 3 minutos y 28 segundos y además muestra el resultado en el celular por bluetooth.
-
Hombre gasta US$ 2 millones en una vieja mina de carbón, descubre que escondía tierras raras valoradas en hasta US$ 37 mil millones y ve la historia convertirse en caso en la Justicia.
-
Minas anuncia más de R$ 400 millones en obras y proyectos de infraestructura en el Centro-Oeste, con revitalización de carreteras, nuevas conexiones asfálticas, circunvalación en Bambuí y duplicación de puente prevista hasta 2030.
-
Uber coloca freio en la inteligencia artificial tras gastar en 4 meses todo el presupuesto de 2026, limita herramientas usadas por desarrolladores y expone el desafío de las empresas para demostrar que la productividad de la IA paga su propia cuenta.

Silveira destaca que el horario de verano puede contribuir positivamente a la economía y ayudar a mitigar los impactos de la crisis energética. Explicó que, durante el horario pico, muchas personas llegan a casa y utilizan electrodomésticos como aire acondicionado, ventiladores y duchas, lo que genera una gran demanda de energía.
Además, es el momento en que las fuentes intermitentes de energía están menos disponibles, lo que agrava la situación. El regreso del horario de verano puede aliviar esta presión sobre el sistema eléctrico, ayudando al Operador Nacional del Sistema (ONS) a garantizar el suministro de energía en horarios críticos.
Bolsonaro Fue Quien Terminó con el Cambio
El horario de verano fue extinto en 2019, durante el gobierno de Jair Bolsonaro, pero durante muchos años tuvo como principal objetivo reducir el consumo de energía entre el final de la tarde y el inicio de la noche, aprovechando mejor la luz natural.
La idea era que, al retrasar el horario una hora, el consumo en el pico nocturno sería menor, aliviando el sistema y evitando el uso de fuentes de energía más caras.
Sin embargo, cuando el regreso del horario de verano fue estudiado anteriormente, como en la crisis hídrica de 2021, los resultados indicaron que los ahorros en el consumo de energía no eran tan expresivos. Lo que se observaba era que, aunque había una reducción en el consumo durante el pico nocturno, esto era compensado por el aumento del uso de energía en otros horarios.
Además, no había un impacto significativo en la satisfacción de la demanda de potencia, lo que llevó al gobierno a descartar el regreso de la medida en esa ocasión.
A pesar de estos estudios, la actual situación de sequía y el fuerte calor pueden llevar a un nuevo escenario. El vicepresidente Geraldo Alckmin también se pronunció sobre el tema, afirmando que el regreso del horario de verano puede ser una «buena alternativa» para que Brasil enfrente la crisis energética y evite problemas de abastecimiento.
Enfatizó la importancia de una campaña de concienciación para que la población colabore economizando energía, evitando desperdicios y adoptando prácticas de uso más eficiente de los recursos eléctricos.
Aunque aún no hay una decisión definitiva, el debate sobre el regreso del horario de verano sigue en curso, con el gobierno evaluando las condiciones y los impactos que esta medida puede traer tanto para el sector eléctrico como para la economía del país.
La propuesta busca reducir el consumo de energía en momentos críticos, lo que puede ser esencial ante la actual crisis hídrica y los desafíos que Brasil enfrenta en relación con la producción y distribución de energía eléctrica.

¡Sé la primera persona en reaccionar!