Ejercicio internacional en Río destaca nueva estrategia naval y refuerza la cooperación entre Brasil y Estados Unidos en un escenario global cada vez más desafiante
El movimiento de uno de los mayores símbolos del poder naval mundial en la costa brasileña ya despierta atención y curiosidad. La información fue divulgada por el sitio web “AEROIN”, según una publicación firmada por Mateus Alves, que detalla la llegada del portaaviones USS Nimitz a Brasil para una operación que promete marcar un nuevo capítulo en la cooperación militar entre países del hemisferio occidental.
El portaaviones nuclear USS Nimitz (CVN-68), considerado el más antiguo del mundo aún en actividad, tiene prevista su llegada a la costa brasileña el 7 de mayo. Este movimiento forma parte de la Operación Southern Seas 2026, conducida por la 4ª Flota de la Armada de los Estados Unidos. Además, los ejercicios navales se llevarán a cabo en Río de Janeiro entre el 11 y el 14 de mayo, reuniendo fuerzas de diferentes naciones.
En este contexto, es importante destacar que la Operación Southern Seas, realizada desde 2007, llega ahora a su 11ª edición. A lo largo de los años, el ejercicio se ha consolidado como una de las principales iniciativas de cooperación marítima en el hemisferio occidental. De esta forma, el encuentro reúne fuerzas navales de cerca de diez países de América Latina, incluyendo Brasil, con el objetivo de fortalecer alianzas estratégicas, ampliar la interoperabilidad entre las Armadas y mejorar las respuestas coordinadas a las amenazas en el entorno marítimo.
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Participación brasileña apuesta por helicópteros y submarino en lugar de cazas

A diferencia de lo ocurrido en ediciones anteriores, Brasil optó por un enfoque distinto en esta operación. Incluso sin el uso de cazas, la Marina de Brasil participará activamente en el entrenamiento con el empleo de medios navales y aeronavales estratégicos.
Entre los activos confirmados, se encuentran las Fragatas Independência (F-44) y Defensora (F-41), además del Submarino Tikuna (S-34), que desempeñará un papel fundamental en las simulaciones de guerra naval. Además, dos helicópteros Westland AH-11B Super Lynx serán utilizados para ampliar la capacidad operativa durante los ejercicios en el mar.
Mientras tanto, cabe recordar que en la última edición de Southern Seas hubo participación de aeronaves de ala fija brasileñas. En aquella ocasión, los cazas A-4 Skyhawk operaron en conjunto con aeronaves avanzadas de la Armada de los Estados Unidos, como los F/A-18E/F Super Hornet y los modernos F-35C Lightning II, embarcados en el portaaviones USS George Washington (CVN-73).
Por lo tanto, la ausencia de cazas en este ejercicio no representa una limitación, sino una elección estratégica orientada a otros tipos de operación, como guerra antisubmarina, vigilancia marítima e integración entre diferentes plataformas.
Ejercicios conjuntos fortalecen la defensa y la integración regional en el mar
Durante la operación, están previstos ejercicios conjuntos en el mar, conocidos como PASSEX, además de intercambio técnico entre militares y visitas institucionales. Estas actividades, a su vez, son fundamentales para elevar el nivel de adiestramiento de las fuerzas involucradas y ampliar la capacidad de actuación combinada.
Al mismo tiempo, el paso del USS Nimitz por otros países de América del Sur también refuerza la dimensión internacional de la operación. Durante escalas en Chile y Ecuador, el ala embarcada del portaaviones norteamericano operó en conjunto con aeronaves de combate locales, incluyendo el Super Tucano y el F-16 Falcon.
Según la Marina, todas las actividades son planificadas de forma conjunta entre los países participantes. De esta manera, la iniciativa fortalece no solo la cooperación regional, sino también la capacidad de respuesta ante desafíos comunes en el ambiente marítimo, como seguridad, defensa y monitoreo estratégico.
Finalmente, la realización de la Operación Southern Seas 2026 en Brasil evidencia el papel cada vez más relevante del país en el escenario naval internacional. Aunque sin el uso de cazas en esta edición, la actuación con helicópteros y submarino demuestra versatilidad y adaptación a las demandas modernas de la guerra en el mar, consolidando a la Marina de Brasil como una fuerza preparada para actuar en diferentes frentes.

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