La sequía ligada al El Niño y el aumento de los fertilizantes ponen al aceite de palma de Indonesia bajo presión en 2026, amenazan a pequeños productores y encienden alerta en uno de los mercados agrícolas más estratégicos del mundo.
La sequía prevista para 2026 en Indonesia ya enciende una alerta importante sobre la producción de aceite de palma del país. Según representantes del sector, el clima más seco relacionado al El Niño, combinado con el aumento en el precio de los fertilizantes, puede provocar una caída de 1 millón a 2 millones de toneladas en la producción en comparación con 2025.
La advertencia viene de líderes del sector de aceite de palma en un momento sensible para el mayor productor mundial de la materia prima. El escenario llama la atención porque mezcla dos factores de fuerte impacto al mismo tiempo: una estación seca más larga y severa y un aumento significativo de los costos de producción, especialmente para los pequeños propietarios, que representan el 37% de las áreas de plantación del segmento en el país.
Qué está detrás de la alerta de sequía en Indonesia

El principal factor de preocupación es la posibilidad de una estación seca más prolongada e intensa en 2026. La agencia meteorológica de Indonesia advirtió que el país debe enfrentar un período de sequía más severo que el año pasado, elevando el riesgo para la producción agrícola.
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En el caso del aceite de palma, el temor es que la sequía ligada al El Niño reduzca el rendimiento de los cultivos justamente en un sector que venía de crecimiento. La expectativa presentada por representantes de la industria es que la producción retroceda de forma relevante si se confirma el escenario climático y el uso de fertilizantes sigue presionado.
Los números que explican el tamaño de la amenaza
La estimación más preocupante colocada por el sector apunta a una caída de 1 millón a 2 millones de toneladas en la producción de aceite de palma en 2026, en comparación con 2025. El impacto potencial es significativo porque Indonesia produjo 51,66 millones de toneladas de aceite de palma bruto en 2025.
Este volumen representó un avance de 7,3% en base anual, lo que muestra que el sector venía de una trayectoria positiva. Por eso, la combinación entre sequía y costo más alto de insumos gana aún más peso, ya que amenaza con interrumpir este ritmo en un mercado de enorme relevancia para el país.
Por qué los fertilizantes se convirtieron en un problema central
Además del clima, el sector también enfrenta el aumento en el costo de los fertilizantes. Según el presidente de GAPKI, Eddy Martono, los precios de estos insumos subieron un 30% tras el inicio de la guerra en Oriente Medio. Este encarecimiento cambia la cuenta de la producción y afecta directamente la capacidad de inversión de los productores.
La situación puede ser aún más grave entre los pequeños propietarios. Con costos más altos, crece el riesgo de reducción o aplazamiento de la aplicación de fertilizantes, lo que puede agravar los efectos de la sequía y comprometer aún más el desempeño de los cultivos a lo largo del año.
Qué cambia para los pequeños productores de aceite de palma
Los pequeños productores aparecen en el centro de esta presión porque representan el 37% de las áreas de plantación del sector de aceite de palma en Indonesia. Esto significa que cualquier dificultad enfrentada por este grupo tiene potencial para repercutir de forma amplia en la producción total del país.
El temor manifestado por líderes del sector es que muchos de estos productores dejen de aplicar fertilizantes debido al encarecimiento. En la práctica, esto puede ampliar la vulnerabilidad de las plantaciones en un momento de sequía más severa, reduciendo productividad y aumentando la presión sobre el resultado final del sector en 2026.
Cómo el sector está intentando reaccionar al aumento de costos
Ante el alza de los precios, parte de los productores ya comenzó a buscar alternativas para reducir gastos. Según Setiyono, presidente del grupo de productores de aceite de palma ASPEKPIR, algunos fertilizantes tuvieron un aumento superior al 50%.
Debido a esto, los miembros del grupo comenzaron a usar fertilizantes orgánicos como una forma de contener los costos. Este cambio muestra que el sector intenta adaptarse rápidamente, pero también revela la magnitud de la presión financiera en un momento en que la **sequía** amenaza la producción y reduce el margen de error en el manejo de los cultivos.
¿Por qué este escenario llama tanto la atención en el mercado agrícola?
Indonesia es el mayor productor mundial de aceite de palma, lo que hace que cualquier señal de pérdida de producción sea especialmente relevante. Cuando un país con este peso enfrenta riesgo climático y aumento de costos al mismo tiempo, el mercado lo sigue con atención, porque el impacto puede ir más allá del campo y afectar toda la cadena del producto.
La alerta para 2026 cobra fuerza precisamente porque no se trata solo de una cuestión climática aislada. La **sequía** asociada al El Niño aparece junto con una escalada en los precios de los fertilizantes, creando una doble presión sobre la producción y aumentando la preocupación por los pequeños productores.
¿Qué puede pasar en los próximos meses?
Los próximos meses serán decisivos para medir el tamaño real de la pérdida potencial. Si El Niño se confirma con fuerza y el uso de fertilizantes sigue comprometido, la producción podría sufrir la caída estimada por el sector.
Al mismo tiempo, la reacción de los productores ante el aumento de los costos será un factor importante. El comportamiento de los pequeños propietarios, especialmente en el uso o el aplazamiento de fertilizantes, debería ayudar a definir si la **sequía** resultará en una retracción más moderada o en una pérdida más intensa en la producción de aceite de palma de Indonesia en 2026.
¿Crees que la combinación de sequía y el aumento de los fertilizantes puede provocar una caída aún mayor en la producción de aceite de palma de Indonesia?

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