La investigación de Nature Astronomy identifica que el cometa interestelar 3I/ATLAS nació en frío extremo y posee alta concentración de deuterio. Descubre todo sobre el visitante.
Una investigación publicada en la revista Nature Astronomy el pasado jueves (23) trajo revelaciones sorprendentes sobre el cometa 3I/ATLAS, el tercer visitante interestelar confirmado por la ciencia.
Utilizando el observatorio ALMA, en Chile, científicos de la Universidad de Michigan descubrieron que el objeto puede haberse formado en una zona de frío extremo y aislamiento en la Vía Láctea, posiblemente incluso antes del nacimiento de su estrella de origen.
Con una edad estimada de 11 mil millones de años, el cometa es considerado una «cápsula del tiempo» que preserva secretos de los primeros miles de millones de años después del Big Bang.
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Cometa 3I/ATLAS: La firma química de un pasado remoto
La singularidad del cometa 3I/ATLAS reside, principalmente, en el estado de conservación de su química original. A través de observaciones a distancia, los científicos identificaron niveles sorprendentemente elevados de deuterio — conocido como el isótopo «pesado» del hidrógeno.
Esta firma química funciona como un termómetro cósmico: la alta concentración del elemento indica que el cuerpo celeste se formó bajo un frío extremo, superando las bajas temperaturas de nuestro propio Sistema Solar.
Este hallazgo refuerza la teoría de que el «nido» de este cometa fue un ambiente aislado, protegido del calor de otras estrellas. Dado que el deuterio es escaso en nuestra vecindad galáctica, el 3I/ATLAS actúa como un registro físico raro de escenarios que existían miles de millones de años antes de la aparición del Sol.
A diferencia de los cometas que orbitan el Sol de forma periódica, el cometa 3I/ATLAS es un viajero fugaz. Se une al asteroide 1I/’Oumuamua (2017) y al cometa 2I/Borisov (2019) como los únicos intrusos de otros sistemas estelares ya detectados.
Sin embargo, el 3I/ATLAS se destaca por su antigüedad, teniendo más del doble de la edad de nuestro Sistema Solar.
Consulta los datos técnicos del objeto:
- Edad estimada: Cerca de 11 mil millones de años.
- Tamaño del núcleo: Entre 440 metros y 5,6 kilómetros (según datos del Hubble).
- Velocidad de salida: Aproximadamente 220 mil km/h.
- Trayectoria: Ya ha superado a Júpiter y está dejando el Sistema Solar.
El viaje por el Sistema Solar y el adiós
El descubrimiento del cometa ocurrió en julio del año pasado, permitiendo que agencias como la NASA y la ESA coordinaran observaciones globales. Durante su breve estadía, el cometa 3I/ATLAS cruzó la órbita de Marte y alcanzó su mayor proximidad con la Tierra en diciembre. Actualmente, el visitante ya ha iniciado su trayectoria de salida definitiva.
De acuerdo con la astrónoma Teresa Paneque-Carreno, coautora del estudio, el lugar exacto de nacimiento del cometa aún es un misterio, pero su existencia comprueba que información valiosa sobre la formación planetaria primordial está vagando por el espacio profundo.

Al estar alejándose a alta velocidad, el objeto ahora solo puede ser seguido por telescopios de altísima sensibilidad. El estudio del cometa 3I/ATLAS no es solo una curiosidad astronómica, sino una oportunidad de observar procesos químicos que ocurrieron cuando el Universo era joven.
La detección de sustancias como el «alcohol interestelar» y el agua rica en deuterio ofrece pistas sobre cómo los bloques fundamentales de la materia se organizaban en fases primitivas del cosmos. Así, mientras el 3I/ATLAS sigue hacia la oscuridad del espacio intergaláctico, deja atrás una base de datos que ayudará a recalibrar teorías sobre la evolución de las galaxias.
La comprensión de que objetos tan antiguos pueden sobrevivir a viajes milenarios por el vacío abre camino para futuras misiones de interceptación, que buscarán desentrañar la historia de la Vía Láctea sin que necesitemos salir de nuestro propio sistema estelar.
Fuente: Olhar Digital

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