Investigadores desarrollan tecnología que convierte el amoníaco en un combustible limpio viable, reduciendo emisiones y ampliando la energía sostenible en motores.
La búsqueda de alternativas a los combustibles fósiles ha recibido un importante impulso con un descubrimiento realizado por investigadores de las universidades de Tianjin, en China, y Lund, en Suecia. El equipo liderado por Rui Yang desarrolló una tecnología capaz de estabilizar la combustión de amoníaco en motores de combustión interna, superando obstáculos que durante décadas dificultaron su aplicación práctica.
Según publicación de Springer Nature el día 15 de abril de 2026, los resultados llaman la atención porque permitieron sustituir más del 80% de los combustibles fósiles por amoníaco y reducir en más del 70% las emisiones de gases de efecto invernadero durante pruebas realizadas con los motores bajo carga. El avance fortalece el potencial del amoníaco verde como una alternativa para sectores que aún enfrentan dificultades para reducir su huella de carbono.
Nueva técnica desbloquea el potencial del amoníaco como combustible limpio
El amoníaco es considerado una de las alternativas más prometedoras para la descarbonización del transporte pesado y la generación de energía. A diferencia de los combustibles convencionales, no posee carbono en su composición química, característica que despierta interés de gobiernos, empresas y centros de investigación alrededor del mundo.
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A pesar de las ventajas medioambientales, su utilización en motores siempre ha enfrentado limitaciones técnicas importantes. Entre ellas están la baja velocidad de propagación de la llama y la alta resistencia a la ignición, factores que dificultan una combustión eficiente y estable.
Estos obstáculos hicieron que el amoníaco permaneciera durante años más cercano a la teoría que a la aplicación comercial.
Por qué la combustión de amoníaco era considerada un desafío
Los métodos tradicionales presentaban diversos problemas operativos. Uno de los más relevantes era el llamado deslizamiento de combustible, cuando parte del amoníaco no era completamente consumido durante el proceso de combustión.
Además, también se observaban:
- Baja eficiencia energética;
- Dificultad de ignición en diferentes condiciones;
- Altas emisiones de óxido nitroso (N₂O);
- Mayor complejidad para mantener la estabilidad de la llama.
El N₂O merece especial atención porque es un gas de efecto invernadero considerado unas 300 veces más potente que el dióxido de carbono (CO₂) en términos de calentamiento global.
Investigadores apuestan por atmósfera térmica para estabilizar motores
Para superar estas limitaciones, los investigadores crearon un sistema basado en ignición por compresión de atmósfera térmica.
El proceso ocurre en múltiples etapas. Primero, un combustible altamente reactivo llamado n-heptano es introducido en el sistema. Durante la compresión, genera una atmósfera altamente activa dentro del cilindro.
Este ambiente se caracteriza por tres características principales:
- Temperatura elevada;
- Aumento significativo de la presión;
- Gran concentración de radicales químicos reactivos.
Solo después de esta preparación ocurre la inyección de amoníaco líquido a alta presión.
Según los investigadores, este escenario favorece una autoignición prácticamente instantánea y mucho más estable.
Cómo la combustión por difusión mejora el rendimiento de los motores
El diferencial de la tecnología está en la llamada combustión por difusión.
En este modelo, la eficiencia de la reacción depende principalmente de la mezcla entre combustible y aire, en lugar de depender solo de la propagación de la llama dentro de la cámara de combustión.
En la práctica, esto permite sortear una de las mayores limitaciones del amoníaco: su lenta velocidad de combustión.
Los investigadores explican que la mezcla rica creada durante el proceso también favorece la reducción no catalítica de los óxidos de nitrógeno (NOx), contribuyendo a disminuir la formación de contaminantes nocivos.
El resultado es una combustión de amoníaco más eficiente, más estable y ambientalmente más favorable.
El amoníaco reduce más del 70% de las emisiones durante las pruebas
Las cifras divulgadas por el equipo de investigación ayudan a dimensionar el impacto de la tecnología.
Durante los experimentos, fue posible alcanzar:
- Más del 80% de sustitución de los combustibles fósiles;
- Más del 70% de reducción de los gases de efecto invernadero;
- Alta estabilidad de operación incluso con los motores bajo carga;
- Alta eficiencia térmica del sistema.
Estos resultados refuerzan el potencial del amoníaco como una de las alternativas estudiadas para reducir emisiones en sectores de difícil descarbonización.
Aunque los datos aún están vinculados a las pruebas realizadas por el equipo, demuestran un avance relevante para el área de combustibles de baja emisión.
La energía sostenible puede ganar impulso en el transporte marítimo
Entre los sectores más beneficiados por la tecnología está la industria naval.
Los expertos señalan que los barcos cargueros figuran entre las aplicaciones más difíciles de electrificar debido a la enorme demanda energética necesaria para viajes de larga distancia.
En este contexto, el amoníaco verde surge como una alternativa estratégica para complementar los esfuerzos globales de descarbonización.
Diversas empresas ya estudian embarcaciones capaces de operar con combustibles alternativos, y la estabilización de la combustión de amoníaco puede acelerar este movimiento.
Se espera que futuros motores utilicen el compuesto a gran escala sin comprometer el rendimiento o la eficiencia operativa.
Temperatura de 1.200 °C aún limita aplicaciones en vehículos ligeros
A pesar del avance, algunos desafíos permanecen.
Las pruebas mostraron que la combustión estable exige temperaturas internas cercanas a 1.200 °C dentro del cilindro.
Este valor es necesario para compensar el fuerte efecto de enfriamiento provocado por la alta entalpía de vaporización del amoníaco durante su evaporación.
Aunque es una condición viable para barcos, locomotoras y plantas termoeléctricas, la exigencia aún es elevada para automóviles y camiones convencionales.
Por ello, nuevas investigaciones deberán buscar soluciones que permitan adaptar la tecnología para diferentes categorías de motores.
Combustible limpio puede acelerar la descarbonización industrial
Además del transporte marítimo, otros segmentos pueden beneficiarse de la tecnología.
Entre ellos están:
- Plantas termoeléctricas;
- Transporte ferroviario pesado;
- Operaciones industriales de gran consumo energético;
- Sistemas de generación de energía a gran escala.
Todos estos sectores enfrentan dificultades para sustituir completamente los combustibles fósiles por alternativas eléctricas.
En este escenario, el amoníaco gana relevancia por ofrecer una ruta complementaria para reducir emisiones sin exigir cambios radicales en la infraestructura existente.
Avance acerca motores de carbono cero a la realidad comercial
El trabajo desarrollado por los investigadores de las universidades de Tianjin y Lund representa un paso importante para transformar el amoníaco en una solución energética viable. Al superar problemas históricos relacionados con la ignición y la estabilidad de la llama, la nueva tecnología acerca los motores de carbono cero a la aplicación comercial.
Los resultados obtenidos — incluyendo más del 80% de sustitución de combustibles fósiles, reducción superior al 70% de las emisiones y operación eficiente en condiciones reales — muestran que la combustión de amoníaco puede desempeñar un papel estratégico en la construcción de una matriz de energía sostenible para las próximas décadas. Si los avances continúan al ritmo actual, el amoníaco podría dejar de ser solo una promesa tecnológica para convertirse en una pieza importante en la transición energética global.

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