SpaceLiner es el concepto hipersónico del DLR para llevar 50 pasajeros de Europa a Australia en 90 minutos con un sistema reutilizable de dos etapas.
Mientras la aviación comercial continúa atrapada en velocidades cercanas a 900 km/h y vuelos intercontinentales que pueden superar 20 horas entre conexiones, investigadores del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) trabajan desde hace años en un concepto que parece salido de la ficción científica: un vehículo capaz de transportar pasajeros entre continentes en menos tiempo que muchos trayectos domésticos actuales. El proyecto se llama SpaceLiner y fue concebido como un sistema reutilizable de dos etapas capaz de llevar alrededor de 50 pasajeros de Europa a Australia en aproximadamente 90 minutos.
En lugar de funcionar como un avión convencional, combinaría características de cohete, nave espacial y planeador hipersónico para atravesar enormes distancias a velocidades que pueden superar 25.000 km/h durante parte del trayecto.
SpaceLiner no fue diseñado como un jet, sino como una nave de pasajeros para vuelos suborbitales
El concepto desarrollado por el DLR abandona completamente la lógica de la aviación comercial tradicional. Según la descripción técnica del proyecto, el SpaceLiner utiliza una configuración de dos etapas totalmente reutilizables, compuesta por un enorme booster no tripulado y una etapa superior tripulada destinada a los pasajeros.
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El sistema realizaría un despegue vertical similar al de un cohete orbital.
Tras acelerar rápidamente a velocidades extremas, la etapa de pasajeros se separaría del booster y seguiría en una trayectoria suborbital a través de la alta atmósfera antes de iniciar el descenso para aterrizar horizontalmente en una pista convencional.
El proyecto quiere llevar pasajeros de Europa a Australia en solo 90 minutos
El trayecto Europa–Australia fue adoptado como misión de referencia por los investigadores. Según documentos técnicos del DLR, el objetivo es realizar un viaje de aproximadamente 17.000 a 18.000 km en cerca de 1 hora y 30 minutos, algo imposible para cualquier avión comercial existente.
Hoy, vuelos comerciales entre Europa y Australia normalmente requieren más de 20 horas totales de desplazamiento considerando escalas y conexiones.
En el concepto del SpaceLiner, la travesía se realizaría prácticamente en un único salto hipersónico a través de la atmósfera superior.
Velocidad máxima proyectada supera 25.000 km/h y entra en territorio espacial
Los números previstos para el SpaceLiner están muy por encima de la aviación convencional. Datos técnicos divulgados por el DLR muestran una velocidad máxima estimada de aproximadamente 7 km por segundo, equivalente a cerca de 25.200 km/h, durante determinadas fases de la misión de larga distancia.
Esto representa casi 28 veces la velocidad de crucero de un avión comercial moderno. También es más de 11 veces la velocidad máxima operacional del Concorde, que volaba alrededor de 2.180 km/h.
Pasajeros viajarían cerca de la frontera del espacio
Para alcanzar estas velocidades, el SpaceLiner no permanecería en las altitudes usadas por la aviación comercial.

El DLR informa que la trayectoria planeada alcanza aproximadamente 80 km de altitud, una región cercana a la frontera convencional del espacio. En esa fase del vuelo, la atmósfera es extremadamente enrarecida.
Esto reduce el arrastre aerodinámico y permite recorrer enormes distancias a alta velocidad antes de la fase de descenso planeado. En la práctica, los pasajeros viajarían por encima de prácticamente todo el tráfico aéreo del planeta.
Sistema reutilizable utiliza 11 motores-cohete movidos a hidrógeno y oxígeno líquidos
El concepto no utiliza turbinas convencionales. Según el DLR, el SpaceLiner fue diseñado para operar con un total de 11 motores-cohete reutilizables, siendo 9 en el booster y 2 en la etapa de pasajeros.
Todos utilizarían hidrógeno líquido (LH2) y oxígeno líquido (LOX) como propulsores criogénicos.
La elección busca combinar alto rendimiento energético con menor impacto ambiental comparado con combustibles fósiles tradicionales.
La estructura sería más grande que muchos aviones comerciales actuales
Los estudios más recientes del concepto SpaceLiner 7 muestran dimensiones impresionantes. La etapa de pasajeros tiene cerca de 65,6 metros de longitud y 33 metros de envergadura.
Por su parte, el propulsor reutilizable alcanza aproximadamente 82,3 metros de longitud.
Cuando se acoplan para la misión completa, los dos etapas formarían un sistema con una masa total estimada en cerca de 1.832 toneladas en el lanzamiento.
Europa ve el proyecto como laboratorio para tecnologías hipersónicas futuras
El SpaceLiner aún no es un programa operacional. El propio DLR lo describe como un concepto avanzado de transporte hipersónico suborbital actualmente en estudio.

Aun así, el proyecto se ha convertido en una plataforma importante para la investigación de aerodinámica hipersónica, protección térmica, estructuras reutilizables, sistemas de rescate de pasajeros y operaciones de vuelo extremo.
Gran parte de estas investigaciones recibió apoyo de iniciativas europeas como FAST20XX, CHATT, HIKARI y HYPMOCES.
El mayor desafío no es la velocidad, sino el calor, la seguridad y el costo operativo
Volar por encima de Mach 20 significa enfrentar temperaturas extremas. Durante el vuelo hipersónico, la superficie de la aeronave necesitaría soportar un calentamiento aerodinámico mucho mayor al enfrentado por aviones comerciales e incluso comparable a ciertas fases de reentrada espacial.
Además, existen desafíos relacionados con la evacuación, el confort, la infraestructura de lanzamiento, los costos operativos y la certificación internacional.
Por eso, aunque el concepto se considera técnicamente posible en principio por los investigadores involucrados, aún depende de décadas de desarrollo tecnológico.
DLR proyecta una experiencia más cercana a un vuelo espacial que a un viaje aéreo tradicional
Los documentos del proyecto dejan claro que el SpaceLiner no sería solo transporte rápido. Los investigadores describen la propuesta como una combinación entre desplazamiento intercontinental extremo y experiencia cercana a la de un vuelo espacial.
Durante parte del trayecto, los pasajeros estarían en un ambiente suborbital, muy por encima de las rutas aéreas convencionales.
Esto transformaría el viaje en algo muy diferente de simplemente entrar en un avión supersónico.
Ficha técnica del SpaceLiner 7
- Proyecto: SpaceLiner
- Organización: Deutsches Zentrum für Luft- und Raumfahrt (DLR)
- Categoría: transporte hipersónico suborbital reutilizable
- Configuración: dos etapas reutilizables
- Capacidad: 50 pasajeros + 2 tripulantes
- Longitud de la etapa de pasajeros: 65,6 metros
- Longitud del booster: 82,3 metros
- Envergadura de la etapa de pasajeros: 33 metros
- Altitud máxima proyectada: cerca de 80 km
- Velocidad máxima estimada: aproximadamente 25.200 km/h (Mach 24)
- Alcance estimado: hasta cerca de 18.000 km
- Motores: 11 motores-cohete reutilizables
- Propelentes: hidrógeno líquido (LH2) y oxígeno líquido (LOX)
- Tiempo estimado Europa–Australia: cerca de 90 minutos
Mientras buena parte del mundo intenta hacer que los aviones sean un poco más rápidos o económicos, el SpaceLiner propone algo mucho más radical: transformar los viajes intercontinentales en saltos suborbitales tan rápidos que cruzar la mitad del planeta llevaría menos tiempo del que muchos pasajeros pasan hoy esperando el embarque en un aeropuerto.


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