Una langosta calico rara, con caparazón naranja y manchas negras, fue capturada en Massachusetts. Descubra cómo este descubrimiento impresiona a científicos y se convierte en herramienta de educación marina.
Una langosta con el caparazón naranja vibrante salpicado de manchas negras fue capturada en Massachusetts, Estados Unidos, por un pescador local.
La hembra, llamada Jackie, es considerada del tipo “calico”, una coloración que ocurre en solo una de cada 30 millones de langostas, según comunicado del Centro de Ciencias Marinas de la Universidad Northeastern.
Actualmente, el animal está bajo protección del centro, que mantiene a Jackie en condiciones seguras para estudio y observación.
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El hallazgo fue inesperado, pero proporciona una oportunidad rara de entender mejor las alteraciones genéticas y los procesos de pigmentación de las langostas americanas (Homarus americanus).
Características que hacen a Jackie, una langosta única
Jackie presenta una mezcla de pigmentos que da como resultado su apariencia inusual.
El tono naranja intenso proviene de la astaxantina, un compuesto químico del grupo de los carotenoides, combinada con otros pigmentos y proteínas que dan origen a las manchas negras y articulaciones azuladas.
Esta misma proteína, llamada crustacianina, también está presente en otra langosta rara del centro, Neptune, que tiene coloración azul cobalto.
Las langostas americanas normalmente presentan colores más discretos, como tonos marrones, rojizos o verdosos, que las ayudan a camuflarse contra depredadores.
Por otro lado, los colores vibrantes de Jackie hacen que la supervivencia hasta la captura sea aún más impresionante.
Comparaciones con otras langostas raras
Neptune, la langosta azul brillante del centro, también llamó la atención por su caparazón inusual derivado de una anomalía genética.
Sin embargo, Jackie se califica como una variación aún más rara que la compañera azul cobalto, cuya coloración ocurre en una de cada dos millones de langostas.
Sierra Muñoz, coordinadora del programa de extensión del Centro de Ciencias Marinas, comentó sobre la llegada de Jackie:
“Dije: ‘Por supuesto que tenemos’. Es una donación tan considerada – y divertida – para nuestro programa de educación científica”.
Mike Tufts, pescador local, había enviado la foto de la langosta al centro preguntando sobre la posibilidad de acomodar otro ejemplar único.
Importancia educacional y conservación
Jackie y Neptune se mantienen en tanques separados debido a sus comportamientos territoriales, pero ambas sirven como atractivos educativos.
Neptune, por ejemplo, participa en excursiones en escuelas primarias de la región. Muñoz resalta:
“Los alumnos están encantados. Los niños disfrutan aprender sobre animales raros, lo especiales que son, y cuántos tipos diferentes de vida existen en el océano. Esto realmente despierta preguntas y conexiones muy interesantes”.
Estas iniciativas destacan la importancia de enseñar ciencia de manera práctica y envolvente, mostrando a los niños especies raras y fascinantes del mundo marino.
Vida larga de las langostas
Langostas americanas pueden vivir más de 100 años sin depender de condiciones ambientales adversas, como enfermedades y depredadores.
Esto permite estudios a largo plazo sobre su biología y genética.
La presencia de Jackie ofrece a los investigadores la oportunidad de analizar combinaciones raras de pigmentos y entender mejor las variaciones genéticas que producen coloraciones extraordinarias.
Además del valor científico, la protección de estos individuos refuerza la concienciación sobre la biodiversidad marina y la necesidad de preservar hábitats naturales para que especies como la langosta americana continúen existiendo.
El descubrimiento de Jackie, la langosta calico de Massachusetts, muestra cómo la naturaleza aún reserva sorpresas impresionantes.
Su coloración vibrante y rareza extrema la convierten en un símbolo de educación científica y conservación marina.
Estos animales únicos recuerdan a todos la importancia de estudiar y proteger los océanos, asegurando que las generaciones futuras puedan conocer y maravillarse con la diversidad de la vida marina.
Con información de la Revista Galileu.

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