Nueva análisis del relieve marciano apunta a una franja plana en las llanuras del norte como posible vestigio de un antiguo océano, reavivando un debate científico que acompaña misiones y estudios sobre Marte desde hace décadas.
Marte podría preservar, en las llanuras del hemisferio norte, una pista geológica asociada a la posible existencia de un antiguo océano.
Un estudio publicado en la revista Nature identificó una amplia franja plana de terreno que, según los investigadores, podría ser compatible con la marca dejada por una masa de agua que habría cubierto cerca de un tercio del planeta hace miles de millones de años.
La formación fue comparada por los autores con la marca dejada en una bañera después del desagüe del agua.
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La analogía se refiere al contorno topográfico que podría haber permanecido después de la evaporación o pérdida gradual de un océano marciano.
La interpretación, sin embargo, aún depende de observaciones directas y sigue en debate entre especialistas en ciencia planetaria.
La hipótesis se suma a evidencias ya conocidas de que Marte tuvo agua líquida en la superficie, como antiguos canales fluviales, deltas y lechos de lagos secos.
El punto aún discutido es si estos ambientes existieron de forma aislada o si formaron parte de un sistema mayor, con un océano estable en las tierras bajas del norte.
Los autores llaman a la estructura plataforma costera.
Sería diferente de las posibles líneas de playa observadas desde las misiones Viking, que son más estrechas y presentan variaciones de altitud.
En el nuevo estudio, la búsqueda se concentró en una franja más ancha y plana, formada en una zona de contacto prolongado entre tierra, sedimentos y agua.
Señal en el relieve marciano reaviva debate sobre antiguo océano
El trabajo fue dirigido por Abdallah Zaki, investigador de la Universidad de Texas en Austin, y Michael Lamb, profesor de geología del Instituto Tecnológico de California.
Antes de analizar Marte, el equipo usó simulaciones computacionales para observar qué marcas geológicas permanecerían en la Tierra si los océanos fueran removidos.
En esas simulaciones, las plataformas continentales aparecieron como características persistentes.
En la Tierra, estas áreas acumulan sedimentos transportados por ríos y modificados por olas, corrientes y cambios en el nivel del mar.
A partir de esa referencia, los investigadores buscaron una firma topográfica similar en el relieve marciano.
El análisis utilizó datos del Mars Orbiter Laser Altimeter, el MOLA, instrumento instalado en la sonda Mars Global Surveyor.
El equipo midió la topografía de Marte por medio de pulsos de láser y permitió mapear variaciones de altitud en la superficie del planeta.
“La cuestión es: si existiera un océano en Marte y se secara, ¿qué vestigios habría dejado?”, dijo Lamb.
De acuerdo con el investigador, el equipo buscó una franja que contorneara la región donde la costa podría haber existido, similar a un banco plano.
Los investigadores afirman haber encontrado señales compatibles con esta interpretación.
Al mismo tiempo, reconocen que la formación marciana no corresponde exactamente a las plataformas continentales terrestres.
Por ese motivo, el estudio trata la estructura como una evidencia en análisis, no como una confirmación definitiva de la existencia de un océano.

Líneas costeras de Marte aún dividen a los científicos
La posibilidad de que Marte hubiera albergado un océano comenzó a discutirse con más fuerza después de las misiones Viking, lanzadas por la Nasa en la década de 1970.
Imágenes y mediciones de aquella época indicaron características que algunos científicos interpretaron como posibles líneas costeras en el hemisferio norte.
Estas marcas, sin embargo, plantearon interrogantes.
Una línea costera formada por un océano estable tendería a mantener una elevación relativamente constante, como ocurre en la Tierra.
En Marte, las posibles playas antiguas aparecen en diferentes altitudes, lo que dificulta la interpretación.
Una explicación considerada por los investigadores implica deformaciones posteriores en la corteza marciana.
Procesos volcánicos o cambios en el relieve podrían haber desplazado partes de esos antiguos márgenes a lo largo del tiempo.
Aun así, según los especialistas, esta hipótesis no elimina todas las dudas sobre el origen de las características observadas.
El nuevo estudio intenta ampliar el foco del análisis.
En lugar de buscar solo marcas estrechas de playa, los autores investigaron una estructura más extensa, que podría preservar mejor los efectos de ríos, olas y variaciones del nivel del agua.
La propuesta es que una plataforma costera tendría mayor probabilidad de resistir las alteraciones acumuladas a lo largo de miles de millones de años.
Ríos, deltas y sedimentos entran en la hipótesis del océano marciano
La plataforma propuesta también fue comparada con la ubicación de antiguos deltas marcianos.
Los deltas se forman cuando los ríos depositan sedimentos al llegar a lagos, mares u océanos.
Para los autores, la alineación de algunas de estas estructuras con la franja identificada fortalece la hipótesis de un antiguo límite entre tierra y agua.
Otras investigaciones recientes mantienen el tema en discusión.
El rover chino Zhurong, que aterrizó en Marte en 2021, registró datos de radar en Utopia Planitia, en las llanuras del norte.
Un estudio publicado en la revista PNAS describió capas subterráneas inclinadas interpretadas por los autores como antiguos depósitos costeros.
Estas estructuras fueron asociadas a sedimentos que podrían haber sido acumulados por olas en un margen oceánico.
Aun así, los investigadores tratan los datos como evidencia geológica a ser comparada con otros registros, ya que la superficie de Marte ha pasado por largos períodos de erosión, enterramiento y alteración.
El conjunto de datos refuerza la necesidad de diferenciar ambientes acuáticos menores, como lagos y ríos, de una cuenca oceánica amplia.
Esta distinción es relevante porque cambia la forma en que los científicos interpretan el clima marciano antiguo, la circulación del agua y la duración de las condiciones potencialmente habitables.

El agua en Marte hoy aparece en hielo, minerales y un posible reservorio profundo
Marte es hoy un planeta frío, seco y con atmósfera enrarecida.
El agua conocida aparece principalmente en los casquetes polares, en hielo subterráneo y en minerales hidratados.
Parte del antiguo reservorio superficial pudo haber escapado al espacio después de que el planeta perdiera gran parte de su atmósfera, mientras que otra parte pudo haber sido incorporada al subsuelo o a rocas.
Datos de la misión InSight, de la Nasa, también fueron utilizados en estudios sobre la presencia de agua en el interior marciano.
Análisis sísmicos publicados por investigadores indicaron que las mediciones de la sonda son compatibles con la existencia de agua líquida en rocas porosas de la corteza media, a profundidades estimadas entre 11,5 y 20 kilómetros.
Esta posible agua subterránea no significa que exista un ambiente accesible en la superficie actual.
La interpretación apunta a reservorios profundos, fuera del alcance de las misiones robóticas en operación.
Aun así, los datos ayudan a investigar a dónde fue el agua que moldeó antiguos paisajes de Marte.
La confirmación de un océano antiguo también tendría implicaciones para estudios sobre habitabilidad.
Ambientes sedimentarios asociados al agua pueden preservar registros químicos y minerales importantes, aunque hasta ahora no se ha encontrado ninguna evidencia directa de vida en Marte.
La misión Rosalind Franklin puede ayudar a investigar el subsuelo marciano
La misión Rosalind Franklin, de la Agencia Espacial Europea, es una de las próximas iniciativas planeadas para investigar el subsuelo marciano.
La ESA prevé el lanzamiento del rover en 2028, con llegada a Marte en 2030.
La NASA informó que proporcionará servicios y componentes para apoyar la misión, incluido el lanzamiento.
El rover fue diseñado para perforar hasta dos metros por debajo de la superficie.
El objetivo es alcanzar materiales menos expuestos a la radiación y a las condiciones extremas del ambiente actual.
La misión buscará señales químicas y geológicas relacionadas con la posibilidad de vida pasada o presente en Marte.
La región prevista para la exploración es Oxia Planum, un área antigua y rica en minerales formados en contacto con agua.
Aunque el lugar no representa una verificación directa de toda la plataforma costera propuesta en el nuevo estudio, los instrumentos del rover podrán contribuir a la reconstrucción de la historia hídrica del planeta.
Los expertos también señalan límites en la comparación entre Marte y la Tierra.
El planeta rojo no posee tectónica de placas activa como la terrestre, y esto altera la forma en que evolucionan los márgenes, cuencas y sedimentos.
Diferencias en gravedad, mareas, atmósfera y circulación oceánica también pueden haber influido en cualquier cuerpo de agua que haya existido.
Por ello, la plataforma costera descrita en el estudio se trata como una hipótesis comprobable.
Nuevos datos orbitales, mediciones de radar y análisis de rocas en suelo marciano serán necesarios para evaluar si la franja identificada corresponde, de hecho, a un antiguo margen oceánico.
En caso de que Marte haya albergado un océano estable durante largos períodos, la historia ambiental del planeta habrá incluido una fase muy diferente del paisaje árido observado actualmente.

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