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Ni El Crimen Soporta La Generación Z: Unboxing De Fusiles, Cambio De Pandilla Como Equipo De Fútbol Y Rutinas En TikTok E Instagram Asustan Hasta A Los Jefes Veteranos

Escrito por Alisson Ficher
Publicado el 02/11/2025 a las 14:47
Jovens da geração Z exibem armas e rotina criminosa nas redes, mudando o crime e chocando até chefes de facções.
Jovens da geração Z exibem armas e rotina criminosa nas redes, mudando o crime e chocando até chefes de facções.
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Jóvenes de la generación Z están transformando el delito en Brasil con comportamientos típicos de las redes sociales, desafiando reglas antiguas y exhibiendo armas y rutinas criminales como influencers digitales.

La nueva generación del delito en Brasil ha causado preocupación incluso entre los propios jefes de las facciones.

Jóvenes de la llamada generación Z, nacidos entre finales de los años 1990 y la primera década de los 2000, están llevando a dentro de las organizaciones criminales comportamientos típicos de las redes sociales — como el exhibicionismo y la búsqueda de fama instantánea.

La evaluación es del especialista en seguridad pública Joel Paviotti, en entrevista al Podcast Edson Castro Show.

Según Paviotti, el fenómeno representa un cambio generacional sin precedentes en el crimen organizado brasileño.

Él explica que, mientras los criminales de décadas anteriores valoraban la jerarquía y el secreto, los más jóvenes actúan con impulsividad, registran todo en el celular y comparten videos y fotos armados en plataformas como TikTok e Instagram.

“Hasta los líderes más antiguos están exhaustos de esta juventud”, relató el especialista.

El desorden en el delito y la ruptura con el «código» de las antiguas

De acuerdo con Paviotti, los propios jefes de facciones han estado quejándose del comportamiento de los novatos.

Él citó el relato de un excriminal que vive en una periferia y contó haber sido asaltado en la puerta de casa por dos adolescentes armados.

Cuando el hombre buscó al líder local para quejarse, escuchó de él una frase que resume el momento actual: “Ni el PCC aguanta más esta generación”.

El especialista destacó que, en el pasado, el delito era más estructurado y disciplinado, con reglas claras de convivencia y respeto a los habitantes de las comunidades.

Hoy, dice él, prevalece la desorganización.

“Esta juventud trata a la facción como si fuera un equipo de fútbol. Si no les gusta uno, cambian a otro”, afirmó, refiriéndose a la facilidad con que los jóvenes cambian de organización — algo impensable en décadas anteriores.

YouTube Video

Redes sociales y la cultura del “influencer del delito”

Entre los ejemplos más emblemáticos, Paviotti citó el caso de “Gotinha”, joven integrante de una facción en Río de Janeiro que acumulaba cientos de miles de seguidores en Instagram.

Conforme el especialista, él publicaba videos mostrando armas de alto calibre y hasta hacía “unboxing” de fusiles, una práctica similar a la de los influencers digitales que presentan productos al público.

“Él hacía con fusiles lo que mucha gente hace con zapatillas”, comentó Paviotti, explicando que el criminal llegó a divulgar apuestas ilegales mientras posaba con coches de lujo y cadenas de oro.

Gotinha fue asesinado a tiros, pero, según el especialista, las publicaciones continuaron haciéndose en su perfil, posiblemente por personas cercanas que mantenían contratos de divulgación.

La banalización de la violencia y el “status” digital

El comportamiento mediático de estos jóvenes, observa Paviotti, refleja la búsqueda de reconocimiento inmediato y status digital, valores típicos de la generación Z.

Él relató que muchos criminales realizan transmisiones en vivo tras acciones violentas, celebrando invasiones y enfrentamientos como si fueran conquistas deportivas.

“Ellos hacen videos tras tiroteos y publican como si fueran trofeos. Es la lógica de las redes aplicada al delito”, explicó.

Esta exposición pública contrasta con la antigua cultura de discreción entre criminales.

Paviotti afirmó que, mientras líderes más viejos mantenían el secreto como forma de autopreservación, los nuevos miembros prefieren destacarse.

“Antes, el respeto venía del silencio. Ahora, viene del me gusta y del seguidor”, resumió.

Facciones sin control y aumento de la violencia gratuita

Otro punto planteado por el especialista es el debilitamiento de la autoridad interna de las facciones.

Él observa que, con muchos jefes presos o migrando hacia actividades de mayor lucro, como el tráfico internacional, la base del delito quedó en manos de adolescentes.

“Esta juventud actúa por impulso y con poco sentido de consecuencia. Matan por motivos banales, por una ofensa, por una mirada o incluso por una ropa”, alertó.

Casos recientes refuerzan esta evaluación.

Paviotti citó relatos de jóvenes ejecutados por motivos fútiles, como pisar el pie de alguien en un baile o usar ropas asociadas a símbolos rivales.

En algunos episodios, incluso animales de compañía fueron asesinados en conflictos locales, demostrando el nivel de descontrol.

La nueva identidad criminal

De acuerdo con el especialista, hay también un cambio simbólico en la forma como estos jóvenes se identifican con el delito.

Antes, ser “del morro” o “de la quebrada” formaba parte de una construcción comunitaria, ligada al territorio.

Hoy, la afiliación se da más por la estética y los códigos de grupo en las redes sociales, como gestos, jerga, emojis y canciones.

“Ser del PCC o del Comando Vermelho ya no es una identidad suficiente para ellos”, explicó Paviotti.

“Ellos crean símbolos propios, prohíben marcas de ropa específicas, definen estilos de cabello o formas de vestir. Es una identidad más visual e instantánea, que cambia todo el tiempo.”

Esta transformación, según él, tiene un impacto directo en la seguridad pública.

“Cuando el delito se convierte en una performance digital, la violencia gana una vitrina. Esto atrae a más jóvenes y hace el control más difícil”, evaluó.

Entre el entretenimiento y la tragedia

Durante la conversación con el presentador Edson Castro, Joel Paviotti observó que el tema, a pesar de ser grave, acaba siendo tratado con cierta naturalidad en las redes y en los podcasts.

“Es aterrador cómo logramos hablar de guerra urbana con ligereza. Esto muestra cuánto el brasileño se ha acostumbrado a la tragedia”, comentó.

Él destacó que el humor, muchas veces presente en estas conversaciones, funciona como una forma de defensa ante una realidad brutal.

“Nosotros bromeamos con lo absurdo porque, si lo tomamos en serio todo el tiempo, nos volvemos locos”, dijo.

Desconexión con la comunidad y el colapso del «orden» en las periferias

Paviotti recordó también que, en el pasado, los criminales mantenían cierto “código de convivencia” con los habitantes de las comunidades, evitando robos y conflictos internos.

Esta lógica, según él, desapareció con el avance de las grandes facciones y la entrada de la generación Z en el mando.

“Antiguamente, si alguien era robado, sabía a quién recurrir. Hoy, ni los líderes locales tienen más control sobre quién está cometiendo los delitos”, relató.

Esta pérdida de referencia crea un escenario de inseguridad generalizada en las periferias y aleja aún más a la población de la policía y de las instituciones públicas.

Un retrato de un país en transformación

El especialista en seguridad pública defiende que comprender esta nueva generación criminal es esencial para pensar políticas públicas efectivas.

Él argumenta que el delito se ha adaptado a la lógica digital, y el poder público necesita hacer lo mismo.

“No se puede combatir un fenómeno de red con herramientas del siglo pasado”, concluyó Paviotti.

La intervención del especialista en el Podcast Edson Castro Show expone un retrato inquietante del Brasil contemporáneo: un país donde la cultura de las redes sociales moldea incluso la criminalidad y donde la violencia se ha convertido en contenido de entretenimiento.

En medio de esta nueva realidad, la pregunta que queda es: ¿cómo enfrentar un delito que, además de armado, busca likes?

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Alisson Ficher

Periodista graduado desde 2017 y activo en el área desde 2015, con seis años de experiencia en revista impresa, experiencia en canales de televisión abierta y más de 12 mil publicaciones en línea. Especialista en política, empleos, economía, cursos, entre otros temas y también editor del portal CPG. Registro profesional: 0087134/SP. Si tiene alguna duda, quiere reportar un error o sugerir un tema sobre los asuntos tratados en el sitio, contáctenos por correo electrónico: alisson.hficher@outlook.com. ¡No aceptamos currículos!

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