Khloe Thompson tenía 8 años cuando comenzó a notar a las mujeres viviendo en las calles de California. Con ayuda de su familia, transformó tela, hilo e ítems básicos de higiene en “Kare Bags”, bolsas hechas a mano para personas en situación de calle en Los Ángeles. La iniciativa se convirtió en la organización Khloe Kares y ya había distribuido más de 5 mil bolsas hasta 2019, según Points of Light.
Khloe Thompson era una niña de Irvine, en California, cuando una escena repetida en el camino a la escuela cambió la rutina de la familia. Ella veía mujeres y familias viviendo en las calles y comenzó a preguntar por qué esas personas estaban allí.
La respuesta no se convirtió solo en una conversación en casa. En 2015, a los 8 años, Khloe creó la Khloe Kares, una organización sin fines de lucro enfocada en personas en situación de calle, especialmente mujeres y jóvenes sin hogar.
La idea comenzó de forma simple. Khloe aprendió con su abuela a coser bolsas resistentes y empezó a llenarlas con productos que hacen falta en el día a día de quienes viven sin baño, armario o dirección fija.
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De acuerdo con Points of Light, cada bolsa llevaba ítems como cepillo de dientes, pasta, jabón, loción, toallas sanitarias, calcetines y ropa interior, en cantidad suficiente para dos a tres meses. Hasta 2019, más de 5 mil “Kare Bags” ya habían sido entregadas mediante asociaciones con empresas, iglesias y organizaciones locales.
La escena en el camino a la escuela se convirtió en una pregunta difícil dentro de casa

Points of Light / Youtube
Lo que llamó la atención de Khloe no fue una campaña, ni una clase sobre filantropía. Fue la repetición. En el camino a la escuela, pasaba por las mismas personas viviendo sin hogar y comenzó a percibir que eso no era algo distante.
Según información publicada en el sitio de la propia Khloe Kares, la historia de la niña ganó repercusión en 2016, cuando medios como Business Insider, Huffington Post, Metro UK e Inside Edition relataron que ella hacía bolsas a mano para mujeres en situación de calle. El material de la organización registra que Khloe veía personas sin hogar en el trayecto escolar y decidió montar paquetes con suministros básicos.
La primera respuesta vino de la costura. Con la abuela, ella aprendió a hacer bolsas de tela, no solo bolsas desechables. La elección hacía diferencia porque las mujeres podrían llevar los artículos con más dignidad y reutilizar la pieza.
El gesto también escapaba de la lógica de solo entregar productos sueltos. La bolsa tenía un sentido práctico. Para quien vive en la calle, guardar un cepillo, un calcetín limpio o una toalla sanitaria seca puede ser tan importante como recibir el producto.
Las “Kare Bags” unían costura, higiene y una necesidad que mucha gente no ve

Las bolsas creadas por Khloe se hicieron conocidas como “Kare Bags”. El nombre mezcla el apellido de la organización con la idea de cuidado. El contenido era directo, sin lujo y sin artículos decorativos.
Dentro de ellas iban productos de higiene y necesidades básicas. La lista incluía jabón, cepillo y pasta de dientes, loción, toallas sanitarias, calcetines y ropa interior. Son productos baratos cuando se compran individualmente, pero que quedan fuera del alcance de quien ha perdido ingresos, vivienda y acceso regular a baños.
La propia misión local de Khloe Kares resume este enfoque. El sitio oficial de la organización dice que el trabajo busca mejorar la vida de mujeres y jóvenes sin hogar, ofreciendo herramientas necesarias para la transición de las calles a una vivienda estable.
Esta parte explica por qué la historia ganó fuerza. Khloe no resolvió sola el problema de la falta de vivienda en Los Ángeles, pero atacó una capa concreta de la crisis. Ella eligió artículos que una persona usa todos los días y que suelen desaparecer de la rutina cuando la casa desaparece.
Los Ángeles ayuda a explicar por qué la iniciativa creció tanto
La acción nació en Irvine, pero ganó impacto en una región donde la falta de vivienda es una de las crisis sociales más visibles de los Estados Unidos. Los Ángeles tiene desde hace años una gran población viviendo en refugios, coches, aceras, tiendas de campaña y áreas improvisadas.
En 2025, la Los Angeles Homeless Services Authority informó que la población sin hogar en el condado disminuyó por segundo año consecutivo. Aun así, el levantamiento todavía señalaba 72.308 personas sin vivienda en el Condado de Los Ángeles en el resultado divulgado en julio de ese año.
Después de una revisión hecha con el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos, la LAHSA ajustó el total a 72.195 personas, con 47.450 viviendo sin refugio formal en el condado. La propia agencia afirmó que los cambios quedaron dentro del margen de error y se realizaron tras una revisión de datos.
Estos números ayudan a situar la historia de Khloe en el lugar correcto. La iniciativa de una niña no sustituye la política pública, vivienda, empleo, salud mental o refugio. Pero muestra cómo la falta de vivienda también aparece en los detalles pequeños, como un calcetín limpio, un jabón, un cepillo guardado y una toalla sanitaria disponible en el momento adecuado.
La niña que comenzó cosiendo en casa pasó a movilizar empresas, iglesias y voluntarios

Points of Light / Youtube
El proyecto no se quedó restringido a una acción familiar. Con el tiempo, Khloe Kares comenzó a trabajar con empresas, iglesias y organizaciones locales para montar y distribuir las bolsas. Este modelo ayudó a aumentar la escala sin abandonar la idea original.
Points of Light reconoció a Khloe en 2019 con el George H.W. Bush Points of Light Award. En ese momento, ella tenía 12 años y ya era presentada como ejemplo de joven voluntaria capaz de movilizar a su propia comunidad.
La organización también amplió el alcance. Además de las acciones locales con personas sin hogar, el sitio oficial informa actuación internacional en comunidades africanas, con foco en acceso seguro al agua. La página de Khloe Kares cita acciones en Ghana, incluyendo misiones anuales y proyectos comunitarios.
Incluso con la expansión, el origen de la historia sigue siendo la parte más fuerte. Una niña vio un problema en el camino a la escuela, hizo preguntas en casa y encontró una forma concreta de ayudar. No comenzó con dinero grande, comenzó con tela, costura y artículos de higiene.
¿Crees que acciones pequeñas como la de Khloe pueden cambiar la forma en que la sociedad ve a las personas sin hogar? Deja tu opinión en los comentarios y cuenta si has visto alguna iniciativa parecida en tu ciudad.
