En Alta Mar en América del Sur, Un Proyecto Ya Reinjecta Más de 14 Millones de Toneladas de CO₂ por Año en el Subsuelo — y Lidera la Captura de Carbono en el Mundo.
Mientras el mundo corre contra el tiempo para contener el colapso climático, un logro silencioso y extraordinario ha estado ocurriendo en aguas ultraprofundas de la costa brasileña. En pleno océano Atlántico, está en operación el mayor proyecto de captura y almacenamiento de carbono (CCUS) del mundo, responsable de enterrar en el subsuelo marino más de 14 millones de toneladas de CO₂ por año — un volumen mayor que el que muchos países emiten anualmente.
Pocos saben, pero esta tecnología avanzada ya se está aplicando a escala industrial, en campos de petróleo offshore de América del Sur. Y los números sorprenden: más de 68 millones de toneladas de dióxido de carbono ya han sido almacenadas desde 2008, con metas ambiciosas para superar los 80 millones hasta finales de 2025.
Se trata de un ejemplo real de cómo es posible extraer petróleo y, al mismo tiempo, reducir drásticamente las emisiones netas de carbono — gracias a la innovación aplicada en el momento en que el CO₂ se separa del gas natural en plataformas del pre-sal y se reinyecta inmediatamente en las profundidades del reservorio.
-
Aterro en Chile se convierte en la «montaña de basura» que más libera metano en el planeta y asusta a los residentes con un fuerte olor, moscas y alerta global.
-
Prédio hospitalar usa concreto fotocatalítico con dióxido de titanio para «devorar» la contaminación de miles de coches usando solo la luz del sol.
-
Alemania y EE. UU. comienzan a prohibir calentadores de gas en las residencias y ya han elegido la bomba de calor como reemplazo; entienda
-
La revolución del grafeno en el concreto promete obras más ligeras, con menos cemento y estructuras más duraderas.
La Lógica del Subsuelo: Transformar Residuos en Activo en el Proceso de Captura de Carbono
La operación comienza aún en las plataformas offshore, donde el gas natural extraído junto al petróleo pasa por un proceso de separación. Como el CO₂ representa una gran fracción del volumen total, necesita ser aislado antes de que el gas sea utilizado o exportado.
En lugar de liberar este CO₂ a la atmósfera, la solución encontrada fue audaz: comprimir y reinyectar el gas directamente en los reservorios subterráneos, a más de 5 mil metros de profundidad, donde permanece atrapado en rocas porosas con sellos geológicos naturales.
Más que una solución ambiental, este proceso también aumenta la eficiencia de la producción. La técnica se llama EOR (Enhanced Oil Recovery), o recuperación avanzada de petróleo, y usa el propio CO₂ como agente de empuje para extraer más petróleo de los campos maduros.
Resultados de América del Sur que Superan Cualquier Otro Proyecto en Operación
En 2024, el sistema batió un nuevo récord: 14,2 millones de toneladas de CO₂ reinyectadas en solo un año, volumen superior a la suma de todos los principales proyectos industriales de captura de carbono en funcionamiento en el mundo.
Para efectos de comparación, este número supera:
- La capacidad combinada de los proyectos Quest CCS (Shell, Canadá) y Sleipner (Equinor, Noruega)
- El equivalente a quitar más de 3 millones de coches de la carretera por año
- La emisión total anual de países como Uruguay, Croacia o Bolivia
Más impresionante aún es que toda esta operación ocurre en mar abierto, en plataformas flotantes ubicadas a hasta 300 km de la costa brasileña, en aguas con más de 2.000 metros de profundidad.
Por Qué el Subsuelo Marino es Ideal para Almacenar CO₂
Los reservorios del pre-sal ofrecen una combinación perfecta para el almacenamiento geológico:
- Alta porosidad, que permite el alojamiento del gas
- Sellos rocosos gruesos, que impiden cualquier fuga
- Distancias extremas de la superficie, lo que garantiza seguridad a largo plazo
El sistema es constantemente monitoreado por sensores y software que hacen seguimiento de presiones, desplazamientos y temperatura en tiempo real. Los datos son auditados por instituciones internacionales de clima y energía, y el proyecto ya es reconocido como case global de CCUS offshore a gran escala.
El Papel Estratégico para Brasil y la Transición Energética en América del Sur
El éxito del proyecto coloca a Brasil — discretamente — en el centro de las discusiones sobre captura de carbono en el mundo. La estructura ya atrae la atención de empresas que desean comprar créditos de carbono respaldados en removals reales, verificables y permanentes, algo raro en el mercado voluntario actual.
Además, la operación ofrece al país la oportunidad de:
- Exportar conocimiento técnico y regulatorio
- Certificar petróleo con menor huella de carbono
- Liderar la agenda climática sin renunciar a la seguridad energética
Y todo esto se está haciendo sin depender de subsidios internacionales o fondos multilaterales — el proyecto es 100% financiado por el propio operador, con retorno técnico y estratégico comprobado.
Un Modelo Replicable en Otras Fronteras Energéticas
Lo que hoy se hace en el pre-sal puede, en el futuro, ampliarse a otras regiones del país e incluso exportarse como servicio a países con estructuras geológicas similares. Brasil, por ejemplo, posee bacias sedimentarias continentales con potencial de almacenamiento y una vasta red de ductos, pozos y know-how que puede ser adaptado.
Con la regulación de un mercado de carbono más robusto, es posible que el petróleo brasileño comience a competir globalmente no solo en precio, sino en eficiencia climática — un diferencial que puede atraer refinerías e inversores internacionales que buscan cumplir con las metas ESG.
Mientras los países debaten metas para 2050, este proyecto ya elimina millones de toneladas de CO₂ todos los años, en operación continua, rastreable y documentada. Es una acción concreta, a escala industrial, que muestra cómo el sector de petróleo y gas puede, sí, ser parte de la solución climática — con tecnología, ciencia y pragmatismo.
Y esto se está haciendo lejos de los focos, en medio del océano Atlántico Sur, donde la innovación trabaja en silencio, pero en una escala que impacta al planeta entero.

Interessante o tema! Quem realiza o projeto?