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Octoauto: el coche de 8 ruedas creado en 1911 para acabar con la incomodidad en las malas carreteras costaba 3.200 dólares, llevaba a 4 personas y se convirtió en una de las invenciones más extrañas y audaces de la historia del automóvil.

Escrito por Fabio Lucas Carvalho
Publicado el 13/04/2026 a las 21:10
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Creado en 1911 por Milton Reeves, el Octoauto intentó resolver uno de los mayores problemas de los primeros automóviles con una solución extrema: ocho ruedas, cuatro ejes, lugar para cuatro ocupantes y un precio de 3,200 USD, en una propuesta que llamó la atención incluso en el estreno de las 500 Millas de Indianápolis

En 1911, el inventor estadounidense Milton O. Reeves presentó uno de los automóviles más inusuales jamás producidos en Estados Unidos: el Reeves Overland Octoauto. Creado en una época en que la suspensión de los coches aún era limitada y las carreteras eran mucho más irregulares que hoy, el modelo surgió con una propuesta ambiciosa: hacer los viajes más suaves y reducir el desgaste de los neumáticos mediante una distribución de peso más eficiente.

Un proyecto inspirado en la lógica de los trenes

La solución imaginada por Reeves fue radical. En lugar de seguir la configuración tradicional de los automóviles de principios del siglo XX, desarrolló un vehículo con cuatro ejes y ocho ruedas.

La inspiración provenía de la lógica utilizada en trenes y carruajes, en los cuales la distribución de la carga ayudaba a amortiguar los impactos durante el desplazamiento.

En el Octoauto, los dos ejes delanteros eran direccionales, mientras que en la parte trasera había otros dos ejes, siendo solo el primer eje trasero responsable de la tracción.

El eje más al fondo también participaba en la dirección. Reeves creía que este arreglo podría distribuir mejor el peso del vehículo, disminuir los baches transmitidos a la estructura y ofrecer una conducción más cómoda a los pasajeros.

La promesa de una conducción más suave

La propuesta era audaz para la época y se utilizó como principal argumento de promoción del coche. El Octoauto fue anunciado como un automóvil de conducción excepcionalmente suave, algo especialmente valorado en una época marcada por carreteras malas y sistemas de suspensión aún bastante rudimentarios.

El modelo tenía cuatro asientos y se destacaba precisamente por intentar resolver uno de los mayores problemas de los primeros automóviles: la falta de comodidad para conductores y pasajeros en viajes más largos.

La aparición en Indianápolis y el impacto visual

El Octoauto llamó la atención en 1911, cuando apareció vinculado a la primera edición de las 500 Millas de Indianápolis. Su aspecto inusual y la promesa de comodidad hicieron que el modelo se convirtiera en una atracción por sí mismo, despertando curiosidad similar a la de los coches de carreras exhibidos en el evento.

Sin embargo, la repercusión no fue suficiente para convertirlo en un éxito comercial. El coche causaba asombro, atraía miradas y se convertía en tema de conversación, pero eso no se tradujo en suficientes pedidos para hacerlo viable en el mercado.

El precio alto y las dificultades de manejabilidad

El vehículo costaba 3,200 USD, un precio elevado para la época. Este costo lo colocaba muy por encima de alternativas más accesibles disponibles en el mercado estadounidense, lo que limitaba su potencial de ventas desde el principio.

Además del costo, la configuración con tantos ejes hacía que la conducción fuera más compleja y reducía la practicidad del proyecto para el uso cotidiano. La idea de multiplicar ruedas para mejorar la comodidad parecía interesante en teoría, pero traía desafíos mecánicos y operativos difíciles de ignorar.

El intento con el Sextoauto

Milton Reeves aún intentó adaptar la idea en una versión de seis ruedas, llamada Sextoauto, en un intento de corregir parte de las dificultades de manejabilidad y hacer el concepto más viable. Aun así, la propuesta no conquistó al público.

En un mercado que comenzaba a consolidarse con modelos más simples, baratos y fáciles de mantener, había poco espacio para una solución tan fuera de lo común.

Cómo el Octoauto entró en la historia

Con el paso del tiempo, el Reeves Overland Octoauto dejó de ser recordado como una apuesta comercial y pasó a ocupar un lugar especial en la historia del automóvil como un experimento extremo.

Más que un coche exótico, simboliza un momento en que los inventores buscaban respuestas creativas a problemas reales de comodidad, durabilidad y movilidad, incluso si el resultado final parecía demasiado extraño para sobrevivir en el mercado.

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Fabio Lucas Carvalho

Jornalista especializado em uma ampla variedade de temas, como carros, tecnologia, política, indústria naval, geopolítica, energia renovável e economia. Atuo desde 2015 com publicações de destaque em grandes portais de notícias. Minha formação em Gestão em Tecnologia da Informação pela Faculdade de Petrolina (Facape) agrega uma perspectiva técnica única às minhas análises e reportagens. Com mais de 10 mil artigos publicados em veículos de renome, busco sempre trazer informações detalhadas e percepções relevantes para o leitor.

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